1 de abril de 2015
El coordinador federal de la coalición asegura sentirse "avergonzado" del "cainismo" que, a su juicio, hay en la organización "desde hace mucho tiempo"

Llámame Albert

Llámame Albert
Hijo de barcelonés y malagueña tiene toda la intención de ser presidente del gobierno de España pese a llamarse Albert. Una forma de dejar el nacionalismo en la puerta de La Moncloa tal vez para siempre. Nadaba como un pez y eso hace en la vida política de estos tiempos en los que la piscina electoral entra por los ojos de la pantalla casera. Las masas están en las redes sociales y no hace falta llenar estadios para conseguir votos. Rivera decidió que la política era su mundo y aquí está, a medio camino entre el profesor Francesc de Carreras, que le alimentó el espíritu y el banquero Isidre Fainé que le alimentó el cuerpo. Universidad y Caixa antes de aparecer desnudó en los carteles de la campaña autonómica del 96, nada que esconder en un cuerpo 10 de pasarela. Ha puesto con Ciudadanos una pica en Andalucia, que no es Flandes pero se le parece y si lo hace en mayo en toda España se habrá convertido en todo un personaje de Graham Green, un dolor de muelas para Pedro, y una cuña en la ambición de dos mujeres.