4 de mayo de 2015
Ven la necesidad de afrontar dentro de la organización los "debates tácticos y estratégicos" que haga falta para avanzar hacia "la ruptura con el régimen del 78 y sus políticas de austeridad". También plantean la necesidad de cambios organizativos tras las elecciones de mayo
Federico, pasado por las armas
En el barranco de Viznar, cerca de la Fuente Grande, dicen dos informes de la policía de Granada fechados el 9 de julio de 1965, que fue " pasado por las armas" Federico García Lorca. Y allí enterrado a ras del suelo junto a otro hombre. Sabíamos desde siempre que al poeta le mataron tras sacarle de la casa de sus amigos, los Rosales y llevarle al Gobierno Civil. Ahora, en el día de Cervantes y Goytisolo, sabemos que primero le interrogaron sobre su condición de socialista, de masón y de homosexual. Y que confesó. No dice más el informe, ni dice menos. "A finales de julio o primeros de agosto de 1936 ", le contesta el ministro del Interior de la época, Camilo Alonso Vega, a su colega de Exteriores, Fernando María Castiella. Le dicen que Lorca tenía un seudónimo en la masonería: era Homero. De poeta a poeta, rehenes ambos del idioma y de la historia. Paseo de los amaneceres en los primeros días de la asonada militar que ensangrentó España, y despertar al día con el graznido de los fusiles sobre la carne de las palabras que cosía Federico hasta que recién cumplidos los 38 tacharon con sangre su futuro.