22 de octubre de 2014
Pocas horas antes el exministro de Aznar y expresidente de Bankia pedía la suspensión temporal de militantica en el Partido Popular, por lo que, según fuentes populares, al dejar de ser "miembro del partido" no se le puede solicitar que comparezca para ofrecer explicaciones sobre este asunto.

De Gallardón y Zaplana

De Gallardón y Zaplana
Se asombra mi felino amigo de que nos asombremos los de a pié de las ocho vidas que tienen los políticos, una más de las que les atribuyen a los de su especie. Los que se dedican a la cosa de la vida pública van y vienen entre cargos, ambiciones y destinos, sin que el transitar por los tejados del poder les haga perder el equilibrio. Caen y se levantan y si reciben un zapatazo o un disparo de fuego amigo, maúllan de dolor, se lamen las heridas y a seguir deambulando por despachos y coches a su servicio. Me empieza a poner ejemplos de todos los colores y tengo que darle la razón, y cuando entra en el PP y menciona a Alberto Ruiz Gallardón y la perdigonada que le endosó su presidente me explica los motivos de su acelerada aceptación del puesto en el Consejo Consultivo de la Comunidad: eso o volver a la carrera fiscal de la que está en excedencia. De Eduardo Zaplana, que también recibió el perdigón correspondiente, me dice que sueña con emular al que fue duque de Cardona, Antonio Guerrero Burgos, que fundó el invento cuando no existían los partidos, y que fuese a morir en Gaastad mientras esquiaba.