27 de marzo de 2015
Las manifestaciones no comunicadas o prohibidas ante infraestructuras críticas, así como celebrar espectáculos públicos quebrantando la prohibición serán sancionadas con el máximo, mientras que la perturbación las manifestaciones frente al Congreso, el Senado y asambleas autonómicas aunque no estuvieran reunidas conllevará una sanción de 601 a 30.000 euros


Charo desde las sombras

Charo desde las sombras
Sale Charo López de sus propias sombras y silencios, de sus miedos con dígitos en el DNI que nació en Salamanca para subirse a las tablas de la mano de un poeta madrileños y un director teatral argentino. Mil papeles a sus espaldas que se funden en la Clara Aldán que inventó su paisano Torrente Ballester cuando ella tenía 14 años y poblaba la noche de sus ojos con los sueños de una España que olía a racionamiento y plegarias de sacristía. Charo es nuestra Anouk Aimée, nuestra Mónica Bellucci, nuestra Jacqueline Bisset con la sensualidad pegada a su boca. Ahora se transforma en la alcahueta avariciosa, inteligente, bruja e intrigante que lleva a la muerte a Calisto y Melibea dentro de su propio y macabro teatro de seducción, en la Celestina que vive en el tiempo de descubrir América y dejar que Boabdil llore lejos de Granada. Demasiado independiente para dos maridos y una incógnita de amantes con los que perderse en la vieja Transición de este trozo de nuestra historia. Charo ha estado siempre escondida, dueña y esclava de sus secretos, de su vida sin cámaras y sin guiones. Sus ojos se convierten en agua, agua negra, presa de todas las dudas, gozosa por haber vivido.