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    13 de septiembre de 2026

Tur Torres

Si les gusta el tenis, habrán visto cómo año tras año los duques de Kent entregaban la copa al ganador de Wimbledon. Lo hizo Marina de Kent con Manuel Santana en 1966 y lo hizo Eduardo de Kent en 2008 y 2010 con Rafael Nadal. Lo hicieron también con Conchita Martínez en 1994 y con Garbiñe Muguruza en 2017. Eran primos de la reina Isabel II y “tíos” de Carlos III. Eduardo y su hermano Miguel, además, han sido como los CEO, los jefes de la masonería británica, dentro de la logia Royal Alpha, reservada a la nobleza y a los maestres del Arco Real.

Le llamó Felipe VI a Marivent para mostrarle su apoyo a Ceuta; se desplazaron a la ciudad José María Aznar y Ana Botella; y le ha colocado en su influyente foro madrileño José Luis Rodríguez para que ejerza de héroe popular en la defensa de su ciudad ante el ataque que ha sufrido por parte de Mohamed VI y de Pedro Sánchez. El camaleón Jesús Vivas, camuflado entre la espesa urdimbre de los miles de inmigrantes que se han instalado en Ceuta.

El Ayuntamiento de Fresnedillas de la Oliva presenta información sobre su instalación fotovoltaica, destacando datos de contacto y políticas legales relevantes para los ciudadanos.

Será importante el resultado de las elecciones generales del próximo julio. Más, incluso, de lo que lo fueron en ese mismo mes de 2023. A nivel nacional y por el reparto del poder dentro y fuera de los partidos y del propio sistema financiero y económico. Las ideologías centenarias han regresado de la peor forma posible.

Tiene 20 años menos y, desde la empresa que preside en China, Unitree Robotics, ha conseguido que la revista Time le dedique su portada y le declare vencedor en su lucha tecnológica contra Elon Musk y los robots de Tesla. Wang Xingxing se ha convertido en el niño mimado del Gobierno chino, el genio capaz de enfrentarse a las grandes compañías tecnológicas norteamericanas y ganar, en el terreno de los androides, al hombre más rico del mundo. Xi Jinping puede desafiar a Donald Trump en la gran batalla por el futuro de los robots en todos los ámbitos de la sociedad, desde el hogar hasta la guerra.

El Rastro de Torre se celebrará el 20 de septiembre en el Parque de Pradogrande, ofreciendo a los vecinos un espacio para vender objetos de segunda mano. La inscripción está abierta hasta el 1 de septiembre.

Más que los gatos, Isabel Preysler tiene ocho vidas. Hoy en Marbella. Siempre a todo color, con los amigos fieles que nunca la han abandonado. Tantas caídas como regresos, tantas sonrisas como operaciones estéticas, tantos secretos como nombres escritos en agendas que nunca verán la luz. Icono de una España que la hizo mujer y nebulosa que se extingue poco a poco tras sentir que un viejo asteroide de hablar pausado y sueños presidenciales se ha estrellado en su rostro de porcelana.

Hay una clase de relación con el poder que resulta difícil de explicar desde las categorías tradicionales de simpatía, afinidad ideológica o simple proximidad periodística. Es algo más intenso: una especie de fascinación por la confrontación, por el personaje que sobrevive al combate y por la posibilidad de estar cerca de quien ocupa el centro permanente de la batalla. Podríamos llamarlo, recurriendo deliberadamente a una licencia provocadora, agonofilia política. Y esa parece ser la relación que algunos directores de diarios digitales mantienen desde hace tiempo con Pedro Sánchez.

Los datos de cierre de 2025 y del primer trimestre de 2026 son muy claros, por más crisis que se sucedan en distintos escenarios, como los de Ucrania o Palestina/Irán, y tragedias como las de los incendios de este verano y las lluvias de la primavera. Ocho años de gobiernos socialistas, con Pedro Sánchez al frente, y en la mejor de las Españas liberales, todos los bancos del país, desde los más grandes a los más pequeños, han cerrado sus cuentas ganando miles de millones de euros. Incluso el Sabadell, que anduvo a la pata coja hasta la OPA fracasada del BBVA. El resto suma y sigue, y apuesta por mantener ese ritmo de ganancias en los próximos años pese a la subida de tipos de los bancos centrales.

La invasión, que eso es lo que fue la llegada de setenta mil personas a Ceuta, de una parte del territorio nacional, ha colocado a España ante el espejo de su presente y de su inmediato futuro, de la misma forma que lo ha hecho en Italia, en Francia y en Alemania, y por el mismo problema: necesitamos a los inmigrantes, pero no sabemos qué hacer cuando su número se convierte en un problema de largo alcance.

El Ayuntamiento de Galapagar anuncia que el aparcamiento en la zona SER será gratuito todas las tardes de agosto, facilitando así la movilidad y apoyando el comercio local.

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares abre inscripciones para el XII Certamen Alcalá Gastronómica, promoviendo la creatividad culinaria y el turismo gastronómico en la ciudad. Participarán establecimientos locales del 25 al 27 de septiembre.

Con el fuego físico devorando parte de su territorio, el presidente de Castilla-La Mancha es consciente de que su posición de francotirador interno del socialismo contra Pedro Sánchez, acentuada tras las sucesivas derrotas electorales en las cuatro elecciones autonómicas, tendrá que cambiar tras este dantesco verano. Ha tenido que pedir ayuda y sumarse al mantra político del “cambio climático” para ocultar, al igual que el resto de dirigentes autonómicos, sus responsabilidades directas en la gestión de la catástrofe. Cada día, el Partido Popular y su presidente, Alberto Núñez Feijóo, saben que el mejor de sus “amigos exteriores” se llama Emiliano García-Page, el político que aprendió a dar sus primeros pasos en el difícil y a veces sanguinario ring de la vida pública con un auténtico experto en el arte de esa esgrima dialéctica que consiste en buscar al más asequible de los adversarios y ponerse a golpearlo con los guantes regionales, siempre bajo dos banderas: la de España y la del Vaticano.

La ambición de Yolanda Díaz le hizo querer ir más deprisa y más en solitario de lo que la coalición que era Sumar requería. Fracasado el experimento, abandonó el liderazgo y comenzó a “promocionarse” a nivel internacional para dar un nuevo salto político que, de triunfar, le aseguraría cinco años de vida política a nivel global. Una ambición que se queda a medio camino entre una huida personal y una traición al proyecto que fundó para enterrar a Podemos y a su antecesor en el cargo de vicepresidente del Gobierno.

Si hoy se hiciera una encuesta para que los españoles expresaran su deseo “político” tras celebrar la victoria de la selección de fútbol como se merecía, la respuesta muy mayoritaria sería: “Que lo que ha unido el deporte no lo desuna la política”. El ejemplo de unirse en un objetivo común, al margen de colores y preferencias, será el simple sueño de una noche de verano en Nueva York.

Sin verja en Gibraltar, la figura del titular de Exteriores gana en importancia y presencia política. Desde el ministro Castiella no ha habido otro igual. Conviene hacerle un pequeño retrato a lápiz, en blanco y negro.

Tienen tantos problemas España y la Europa de los 27 estados, con sus respectivas crisis económicas, la guerra de Ucrania, la llegada masiva de inmigrantes irregulares, la necesidad de rearmarse hasta las cejas que preconizan sus primeros ministros o presidentes y las cínicas proclamas en política exterior respecto al orden mundial de este comienzo del siglo XXI, que se separan de las voluntades populares que les llevaron al poder —la guerra ampliada de Gaza, con Israel e Irán por medio—, que habrá que esperar a que pase el verano para que todas las miradas de expertos y analistas se centren en las elecciones americanas y su efecto en todo el mundo.

Los cuentos políticos están de moda, pero en nada se parecen a los de hace cuarenta años. Ahora son sombríos y miran al futuro entre nubes grises y tormentas de acero y escombros. Es en ese escenario en el que la izquierda que quiso perpetuar la imagen idílica de la colmena feliz está en busca de los viejos árboles ideológicos en los que construir su futuro. Demasiadas reinas para disputarse el trono.

En estos días de agitación política y nervios en todos los partidos, vendría bien que se recordara la llamada “senda sin lágrimas” de hace dos siglos como ejemplo útil que deberían seguir desde Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo hasta Garamendi, Unai Sordo y Pepe Álvarez, así como el resto de formaciones políticas, financieras y sociales. Lo que está pasando no es una senda arbolada y fresca; es una ruta de asfalto seco y ardiente construida con palabras, una “senda con lágrimas” que afecta al conjunto de los ciudadanos. Aquel rey traidor quiso y pudo acabar con una incipiente democracia; Felipe VI ya ha demostrado que la distancia entre su antepasado y él es sideral y que, desde antes de sentarse en el trono, supo que sin democracia no hay monarquía.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha dado la información que mejor resume la necesidad que tiene la Administración norteamericana de “llevarse bien” con la Europa comunitaria, y explica las razones auténticas de las amenazas y exigencias de Donald Trump sobre la Alianza Atlántica y las inversiones del 5% del PIB que exige a cada país.

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