www.cronicamadrid.com
    6 de abril de 2020

RAUL HERAS

También batir de palmas y listas de candidatos a las variadas y hasta extrañas “gobernanzas” que vienen. Perder el poder tras disfrutarlo es más duro que no alcanzarlo.
El tenis no aparece en su biografía pero Meritxell Batet le ha devuelto al Supremo la “dejada” que el Alto Tribunal le había dejado al otro lado de la red parlamentaria. Sin prisas convocará a la Mesa del Congreso para suspender al “Cuarteto de Barcelona” los presos que fueron y prometieron - con preámbulo mitinero - la Constitución.
Lo importante para los cuatro años de Legislatura que acaban de empezar son los 175 votos que Meritxell Batet consigue para convertirse en presidenta del Congreso. Suma los 123 del PSOE, los 44 de Unidas Podemos, los seis del PNV y los dos de PRC y CC. Ni uno más. Mayoría simple y segunda vuelta.
Es casi imposible que una formación alcance la mayoría absoluta de los escaños en un parlamento o una Asamblea. Los bombos de esas doce loterias se unirán al gran bombo de las recientes elecciones generales y al de los grandes Ayuntamientos
Cálculo político premeditado o rápida respuesta al desafío de los independentistas. El resultado es el mismo. “Si no quieres caldo, dos tazas” viene a decir uno de los refranes más conocidos y que, cargado de ironía, castiga a quien va dirigido con el doble de lo que no quiere o no le gusta. Es lo que el presidente del Gobierno ha hecho con su elección para las presidencias del Congreso y del Senado: dos federalistas catalanes. Mensaje inequívoco hacia Felipe VI.
Se parecen. Podrían pasar por hermanos y hasta por gemelos. Se visten de forma parecida. Uno se declara un poco más liberal que conservador y el otro un poco más conservador que liberal. Sus diferencias son más religiosas que financieras, al igual que su forma de vida. Pablo Casado y Albert Rivera se enfrentan en la revancha del 28A.
La prudencia política exigía no dar por hecho que los independentistas catalanas iban a dar su aprobación a la elección de Miquel Iceta como senador por representación autonómico, y propiciar así su posterior nombramiento para presidir el Senado dada la mayoría absoluta de la que goza en esta Cámara el PSOE.
Como en la película de Almodovar, acaso ¿no es ese abrazo roto entre los dos principales fundadores de Podemos el origen de la división en el partido y lo que puede hacer que el reparto de votos termine por darle el poder a la triple derecha a la que dicen que quieren combatir?
Las necesidades de Albert Rivera de cara a las elecciones autonómicas y municipales de 26 de mayo son muy pocas pero muy importantes para su futuro político y el de su partido: tiene que conseguir mandar, por fin. Conseguir la presidencia de una autonomía o la alcaldía de una gran capital.
En un mes la estrategia del presidente del PP ha cambiado de forma radical. El 28 de abril quiso combatir a sus enemigos de la derecha en campo abierto, atacándoles con sus mismos argumentos. Era la opción de Aznar. Para el 26 de mayo se ha encerrado en el castillo a resistir. Lo que hizo Rajoy en 2015 y 2016. Por eso le ha buscado.
Alfredo Pérez Rubalcaba, siempre político y químico de profesión lo sabía: Lo malo que tienen las muertes es que te mueres. Y lo bueno está en que amigos y enemigos, conocidos y desconocidos, ricos y pobres, poderosos y humildes, durante un tiempo, te alaban sin cesar.
El preisidente ha colocado su mano desde arriba en un lenguaje verbal muy estudiado y que le comunicaba a su “invitado” que el poder lo tenía él, que su mano sometía a la otra mano, que la obligaba a una subordinación que era la que se quería trasladar a los ojos de los ciudadanos
Si representas a la derecha, has perdido la mitad de parlamentarios y “The Economist” asegura que has convertido un partido político en una secta, tus posibilidades de supervivencia son muy escasas
Al político y al músico les separan dos generaciones y un nombre les une, el de “Dire Straits” o lo que es lo mismo en español: “Graves Apuros” o “Situación Desesperada”
Ha logrado que la catástrofe se quede en duro traspiés. Los 42 escaños conseguidos en su unión con Izquierda Unida les salvan del desastre pero no del continuo y parece que imparable descenso en votos y escaños desde las alegrías de 2015
0,25