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5 de junio de 2026
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El gusto por la fruta que convirtió en éxito Isabel Díaz Ayuso desde la tribuna de invitados del Congreso ha llegado al popular karaoke que utilizó Alberto Núñez Feijóo para amenizar el inicio del curso político. Ironía en la letra pero con la misma música con la que se asomó el verano a la vida pública. Si Feijóo insiste en la inmigración controlada y en la falta de legitimidad de Sánchez para seguir en La Moncloa, con su número dos, Miguel Tellado, trayendo a la memoria de los españoles las fosas de la Guerra Civil; el presidente del Gobierno avanza en sus enfrentamientos con el Israel de Netanyahu y el cruce de ataques mútuos. Feijóo y Sánchez coinciden en la condena al gobierno israelita por los asesinatos en Gaza pero los ven desde dos ángulos distintos. Y si le preguntan a la actual titular de Defensa y al responsable de Industria les dirán que detrás de las palabras de condena y de las amenazas del ministro Albares, está la realidad de las compras y ventas que se han producido, se producen y seguirán produciéndose entre los dos países.
Colocar a la Corona en situaciones de corte político es una de las características de los líderes de los partidos desde que comenzó la Democracia. Ocurrió con Juan Carlos y ha ocurrido varias veces con Felipe. Los responsables de gobernar se atrincheran detrás de la Monarquía, incluso aquellos que quieren que desaparezca. Fallan los políticos y esperan a que sea desde el palacio de la Zarzuela donde se resuelva lo que no han sabido hacer.
Con una vicepresidenta candidata en Andalucía y otros tres ministros teniendo que enfrentarse a las urnas en territorios hostiles, en Moncloa se les ha ocurrido la operación casi imposible: convertir al presidente de Castilla la Mancha en vicepresidente primero del Gobierno, en una remodelación del Gabinete que parece obligada y hasta urgente. De la oposición interna al poder y a colocarse como posible sucesor. Un caramelo tan dulce como envenenado.
El mejor resumen de la entrevista que Pepa Bueno le hizo al presidente del Gobierno como gran arranque de la nueva temporada informativa lo hizo, durante una rueda de prensa en 1999, el entonces entrenador del Barcelona, Louis Van Gaal, al dirigirse a uno de los comentaristas que críticaban el futbol que hacia el equipo: “Siempre negativo, nunca positivo”. La frase tuvo éxito y durante años se aplicó a todos aquellos que siempre ven la botella medio vacía, por más líquido que contenga. Para Pedro Sánchez eso mismo es lo que lleva haciendo Alberto Núñez Feijóo desde que ganó las elecciones generales de 2023 en número de votos pero perdió el Gobierno por carecer de los apoyos parlamentarios que necesitaba.
Sigue el fuego quemando hectáreas de bosque y destruyendo el futuro de miles de familias y todo lo que se le ocurre al jefe de la oposición es pedir una registro de pirómanos y convertir el Senado, la Cámara de representación territorial en una “comisaria política” en la que la mayoría absoluta de la que goza el Partido Popular someta a interrogatorios a varios ministros, comenzando por la titular de Defensa. Error sobre error para intentar, de nuevo, tapar la realidad. Margarita Robles les dió una lección de eficacia y responsabilidad a los que tenían la misión de no escuchar, no entender, no avergonzarse por su comportamiento.
El presidente del PP y único aspirante con posibilidades de vencer a Pedro Sánchez y sentarse al frente del Gobierno ya ha encontrado a los dos mejores puños que tiene dentro de su partido para golpear una y otra vez al inquilino de La Moncloa y a todo aquel ministro que se interponga en su camino. Auténticos pesos pesados en su categoría, con experiencia y que se disputan entre ellos cual de los dos tiene mejor pegada frente a sus adversarios. Miguel Tellado, actual Secretario General, llegó desde Galicia como hombre de confianza de Alberto Núñez Feijóo, al que había ayudado a ganar varias elecciones autonómicas con mayoría absoluta; Elias Bendodo era un fichajes externo, recomendado por el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, y con su propia experiencia política desde sus inicios como concejal en Málaga.
Para entender las razones que tiene Vladimir Putin para no destruir Kiev y acabar con la guerra es necesario leer la gran novela del conde Nicolaievich Tolstoi escrita a partir de 1865 por entregas en la revista “El Mensajero ruso” y editada como libro cuatro años más tarde. En “Guerra y Paz” están todas las claves que explican el deseo del presidente ruso de ganar la guerra de Ucrania sin tener que destruir su capital. En Kiev nació el “alma” de un Imperio que abarcaba gran parte de la actual Polonia, toda Bieolorusia, parte de Turquía y proporcionaba a los Zares una posición de privilegio en el Mar Negro y su salida al Mediterráneo.
Le hace una estupenda entrevista Javier Menendez en La Razón y el gitano que es cantaor y filósofo José Soto Soto, que colocó el Mercé como bandera para subirse a un escenario, inventa una palabra que describe a la perfección el sentimiento que domina a la España de hoy:” tragirrabia”, esa fusión creativa que se esconde en el flamenco para que se entienda el caminar del desgarro, que arranca en la entrepierna, sube por la garganta y estalla en ese idioma de palabras rotas y gritos que susurran entre palmas y cuerdas de acero y bronce, para que el arañazo se convierta en música, y el duende salga de su invisibilidad.
Hace más calor que otros años, pero se sabía; hay más vegetación seca que otros años, pero se sabía; los bosques están más densos y más sucios, pero se sabía, hay más abandono en los pueblos de la España profunda, menos labores agrícolas, más riesgos de incendios, menos presupuestos para proteger el campo… todo lo peor que podía pasar está pasando, al igual que viene pasando año tras años mientras los dirigentes políticos se enzarzan en sus respectivas acusaciones de corrupción y sus demostraciones de ignorancia. La España que arde es la más, desgraciadamente, demostración de que la clase política no tiene ni la preparación que debiera, ni se preocupa de lo que el país necesita. Es endogámica, individualista, insolidaria y no está dispuesta a cambiar.
Se niegan a reconocer en público la evidencia. Todos los líderes políticos, todos con independencia de su credo político, desde Washington a China, pasando por la inquieta América del Sur, el Africa de las guerras tribales y la Europa que intenta mantener una posición en el mundo que ya no tiene, ni parece que lo vaya a tener, saben que ni el presidente ruso, ni el primer ministro Netanyahu van a parar en sus dos caminos en Ucrania y en Gaza y Cisjordania e incluso en el sur del Líbano.
A los 23 años se licenció en Ciencias Políticas por la Universidad de Santiago de Compostela pero su pasión era el periodismo y la comunicación. Miguel Tellado se ha dedicado con pasión al deporte de la lucha libre política. Primero en su pueblo natal, Ferrol, luego en Galicia para llegar, hace unos meses al cargo más alto que existe dentro del Partido Popular por debajo de la presidencia, la Secretaria General.
Fueron 202 los escaños que consiguió el PSOE de Felipe González el 28 de octubre de 1982. Han pasado 43 años y los socialistas de Pedro Sánchez siguen en el centro de los escándalos, con una estrategia por parte de la derecha política, que dice y hace todo lo que puede siguiendo el llamamiento de José María Aznar; y una derecha judicial que existe y no dice pero hace a través de los distintos sumarios que siguen abiertos. Los que imlican a dirigentes y ex dirigentes del PSOE son de largo recorrido y pasarán años antes de que puedan llegar a juicio y tener una sentencia; los que afectan al PP aparecerán para ser contados de nuevo en las vistas orales en un par de meses. Si los dos grandes partidos se empeñan en mantener las guerra de destrucción los ciudadanos presenciarán el peor de todos los espectáculos políticos de nuestra democracia: el lanzamiento desde los dos lados de la trinchera ideológica de misiles con una palabra en su costado: corrupción.
Viene a galope el nuevo curso político y el inconfundible olor electoral se extiende por toda España. Si el presidente del Gobierno se encierra con su trío de confianza (Zapatero, Illa y Marlaska) en La Mareta para decidir entre convocatorias, procesos judiciales, falsos currículos, y posiciones internacionales entre Washington y Pekín, que afectan de forma directa a grandes empresas multinacionales con los posibles gravámenes a nuestros productos; su máximo rival -mientras mira de reojo al Vox de Abascal - que es Feijóo se ha empeñado en mantener la estrategia de guerra total sin propuestas para el futuro, con su Secretario general cumpliendo con creces su papel de bombardero atómico.
Se trata de que el nuevo curso político se parezca lo más posible al anterior. Debates sin sentido como los de las titulaciones profesionales mientras siguen recorriendo los pasillos judiciales las mismas acusaciones y los mismos protagonistas. Las cacerías personales y políticas continúan, con el Fiscal General, como el gran trofeo a conseguir. Su cabeza tiene un precio, como lo tiene la de Santos Cerdán y la del resto de acusados.
El presidente de Estados Unidos no ha necesitado abrir ningún balcón para que los nobles de la Corte que acompaña al hombre que se sienta en el gran sillón de la Casa Blanca vieran sus cañones. A Donald Trump le ha bastado con extender su brazo sobre el enorme campo de golf de 36 hoyos de Aberdee, en Escocia, mientras le decía a Ursula Von de Leyen, la flamante presidenta de la Comisión Europea: “estos son mis poderes”. Los aranceles del 15% sobre los productos que Europa venda a Estados Unidos son, en palabras de la débil representante de los intereses europeos: “el mejor acuerdo posible”.
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