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    15 de agosto de 2026

RAUL HERAS

Plano corto. Puerta principal de la sede central del PP en la calle Génova, con el sol de Madrid a 48 grados centígrados. Imagen de calendario digital girando en el tiempo hasta 2017. Planta de presidencia: sale Mariano Rajoy de su antiguo despacho y entra José María Aznar en ese mismo antiguo despacho. Un anuncio de los nuevos tiempos en la derecha española, que serán breves. Pablo Casado ha pasado por la sede de CaixaBank en el paseo de la Castellana, como otras veces. Plano de la Embajada de EE. UU. y giro hasta el edificio bancario. Música de soul. Rostros de Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría que se disuelven.

De gallego a gallego, el actual presidente del Partido Popular escarmentó en cabeza ajena, la de Mariano Rajoy, las consecuencias de enfrentarse y ningunear a José María Aznar, algo que siempre supo Isabel Díaz Ayuso y ante lo que actuó en consecuencia. El expresidente y líder de la derecha que terminó con catorce años de poder socialista en el lejano 1996 marca el ritmo de su partido no solo con su célebre “el que pueda hacer, que haga”, sino también con su apoyo exterior al cambio en España, sobre todo desde su plataforma norteamericana.

Socialista y sindicalista en sus inicios en el mundo de la política, la primera ministra danesa en nada se parece a la primera ministra italiana. Desde dos formas muy distintas de entender la vida pública y su pertenencia a formaciones políticas, Mette Frederiksen y Giorgia Meloni coinciden en este tiempo de grandes y graves problemas migratorios en oponerse a las actuaciones del Gobierno de Pedro Sánchez y a lo que consideran un “efecto llamada” que alterará aún más los problemas sociales, económicos y defensivos de Europa.

Las dos ciudades españolas son una cuestión de Estado desde que España comenzó a perder la mayor parte del territorio que había sido el Protectorado. Las guerras por el control de las dos ciudades se han sucedido desde hace siglos, con intervención extranjera de forma directa y con Gran Bretaña, Francia y Alemania como protagonistas.

La indignación de Felipe VI ante lo ocurrido en Ceuta y su llamada a que se tomen todas las medidas necesarias para que no vuelva a ocurrir ese ataque a la soberanía nacional deja en el aire más interrogantes que certezas: ¿ha llamado nuestro rey a su “hermano” Mohamed VI para que le explique lo ocurrido, o ha recibido una llamada del monarca alauita en ese sentido? ¿Su mensaje, cargado de lógica indignación, a quién va dirigido cuando insiste en la necesidad de defender la soberanía? ¿Ha fallado el Gobierno de Sánchez? ¿Han fallado los servicios de inteligencia? ¿Ha sufrido España un ataque coordinado por fuerzas externas que buscaban la destrucción de nuestra convivencia interna más allá de la lucha política y electoral? ¿Está en peligro la monarquía?

Si el rey Mohamed VI no hubiese querido, las llegadas de miles de jóvenes marroquíes a Ceuta no se habrían producido. Imposible. La policía alauita lo habría controlado con enorme facilidad. Lo ocurrido hay que verlo como un gran ensayo para una futura invasión de las dos ciudades españolas, muy parecida esta “marcha azul” a la “marcha verde” que Hasán II organizó sobre el Sáhara en 1975, recién muerto Franco y con nuestra democracia dando sus primeros balbuceos.

La presidenta de la Comunidad de Madrid había cometido un error político de primer nivel. Innecesario, mal gestionado y que ha conseguido que desde la oposición que representan el PSOE y Más Madrid, hasta la propia oposición interna de la derecha, en la que están el PP y Vox, ya tengan material inflamable para los próximos meses. La venta apresurada no apagará todas las llamas, pero sí su virulencia.

Sin bulos, ni noticias falsas, ni declaraciones partidistas. Los fuegos que están arrasando España como nunca antes tienen un precio muy alto. Habrá que reconstruir pueblos, negocios y casas; habrá que devolver a miles de personas el futuro que tenían y que ha desaparecido. Serán miles de millones de euros los que deberán aprobar los Gobiernos y el Congreso.

Si cambiamos la palabra “cambio” por la de “mutación”, entenderemos mucho mejor lo que está pasando con el clima. La Tierra es un ser vivo que sufre mutaciones sucesivas desde hace milenios. Han desaparecido continentes y han aparecido otros nuevos; han desaparecido océanos y han aparecido desiertos allí donde existían junglas; han desaparecido civilizaciones, imperios, creencias y mitos. Y ese movimiento continuo sigue, sin detenerse. El clima está sujeto a ese vaivén histórico en el que la acción humana es un elemento más. La Tierra no cambia, sufre mutaciones.

A las diez y quince minutos de hoy, sábado 25 de julio de 2027, el ingeniero agrónomo Luis Alfonso Pérez Rodríguez explicaba de forma clara y directa las cuatro razones por las que los grandes incendios que están abrasando España podrían haberse evitado si los responsables políticos actuaran desde el conocimiento climático y geográfico, y no desde el interés partidista y electoral, con una grave falta de conocimientos profesionales.

El expresidente del Gobierno y el presentador de televisión se podían haber ahorrado la entrevista. Zapatero dijo no a todas y cada una de las preguntas, y Ruiz dejó que su invitado estrella se fuera tal y como había llegado.

El presidente de Análisis Relevante y el presidente de la compañía Plus Ultra , con sus escritos y respuestas ante el juez José Luís Calama van a dejar desnuda la estrategia de defensa del expresidente Rodríguez Zapatero. Los consejos de Víctor de Aldama parece que dan sus frutos.

La alegría nacional por la victoria futbolística durará apenas 48 horas. Ganó la España plurinacional y el ejemplo de la unión de vascos, catalanes, andaluces y castellanos para ganar el Mundial se perderá en la lucha política y en los tribunales.

El 18 de julio de 1936, el Gobierno de la República informó por radio a los españoles de que el Ejército de Marruecos se había sublevado, pero que la situación estaba controlada. Salieron los nombres de los generales Mola, Sanjurjo, Yagüe y el del hombre que finalmente se convertiría en la cabeza del golpe militar, Francisco Franco, que voló el día anterior desde el aeropuerto de Gando, en Canarias, hasta Tetuán, tras una breve parada en Casablanca, en el “Dragon Rapide”, un bimotor que el entonces marqués Luca de Tena había alquilado en Londres, con dinero de Juan March, para un “vuelo turístico” ya ensayado por el mismo piloto unos meses antes. La peor de las heridas que puede sufrir un país, la de una guerra entre hermanos, entre vecinos, entre amigos, comenzó a extenderse por el resto del país durante tres largos años.

El Tribunal de Justicia de la UE avala la amnistía a Puigdemont, un primer paso necesario para el regreso del expresidente de Cataluña. Los otros dos pasan por el Supremo y el Constitucional, que deberán tramitar otros dos recursos.

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