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6 de septiembre de 2026
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Si el rey Mohamed VI no hubiese querido, las llegadas de miles de jóvenes marroquíes a Ceuta no se habrían producido. Imposible. La policía alauita lo habría controlado con enorme facilidad. Lo ocurrido hay que verlo como un gran ensayo para una futura invasión de las dos ciudades españolas, muy parecida esta “marcha azul” a la “marcha verde” que Hasán II organizó sobre el Sáhara en 1975, recién muerto Franco y con nuestra democracia dando sus primeros balbuceos.
| | (Foto: Comunidad de Madrid) |
La presidenta de la Comunidad de Madrid había cometido un error político de primer nivel. Innecesario, mal gestionado y que ha conseguido que desde la oposición que representan el PSOE y Más Madrid, hasta la propia oposición interna de la derecha, en la que están el PP y Vox, ya tengan material inflamable para los próximos meses. La venta apresurada no apagará todas las llamas, pero sí su virulencia.
Sin bulos, ni noticias falsas, ni declaraciones partidistas. Los fuegos que están arrasando España como nunca antes tienen un precio muy alto. Habrá que reconstruir pueblos, negocios y casas; habrá que devolver a miles de personas el futuro que tenían y que ha desaparecido. Serán miles de millones de euros los que deberán aprobar los Gobiernos y el Congreso.
Si cambiamos la palabra “cambio” por la de “mutación”, entenderemos mucho mejor lo que está pasando con el clima. La Tierra es un ser vivo que sufre mutaciones sucesivas desde hace milenios. Han desaparecido continentes y han aparecido otros nuevos; han desaparecido océanos y han aparecido desiertos allí donde existían junglas; han desaparecido civilizaciones, imperios, creencias y mitos. Y ese movimiento continuo sigue, sin detenerse. El clima está sujeto a ese vaivén histórico en el que la acción humana es un elemento más. La Tierra no cambia, sufre mutaciones.
A las diez y quince minutos de hoy, sábado 25 de julio de 2027, el ingeniero agrónomo Luis Alfonso Pérez Rodríguez explicaba de forma clara y directa las cuatro razones por las que los grandes incendios que están abrasando España podrían haberse evitado si los responsables políticos actuaran desde el conocimiento climático y geográfico, y no desde el interés partidista y electoral, con una grave falta de conocimientos profesionales.
El expresidente del Gobierno y el presentador de televisión se podían haber ahorrado la entrevista. Zapatero dijo no a todas y cada una de las preguntas, y Ruiz dejó que su invitado estrella se fuera tal y como había llegado.
El presidente de Análisis Relevante y el presidente de la compañía Plus Ultra , con sus escritos y respuestas ante el juez José Luís Calama van a dejar desnuda la estrategia de defensa del expresidente Rodríguez Zapatero. Los consejos de Víctor de Aldama parece que dan sus frutos.
La alegría nacional por la victoria futbolística durará apenas 48 horas. Ganó la España plurinacional y el ejemplo de la unión de vascos, catalanes, andaluces y castellanos para ganar el Mundial se perderá en la lucha política y en los tribunales.
El 18 de julio de 1936, el Gobierno de la República informó por radio a los españoles de que el Ejército de Marruecos se había sublevado, pero que la situación estaba controlada. Salieron los nombres de los generales Mola, Sanjurjo, Yagüe y el del hombre que finalmente se convertiría en la cabeza del golpe militar, Francisco Franco, que voló el día anterior desde el aeropuerto de Gando, en Canarias, hasta Tetuán, tras una breve parada en Casablanca, en el “Dragon Rapide”, un bimotor que el entonces marqués Luca de Tena había alquilado en Londres, con dinero de Juan March, para un “vuelo turístico” ya ensayado por el mismo piloto unos meses antes. La peor de las heridas que puede sufrir un país, la de una guerra entre hermanos, entre vecinos, entre amigos, comenzó a extenderse por el resto del país durante tres largos años.
El Tribunal de Justicia de la UE avala la amnistía a Puigdemont, un primer paso necesario para el regreso del expresidente de Cataluña. Los otros dos pasan por el Supremo y el Constitucional, que deberán tramitar otros dos recursos.
Los dirigentes de la Europa de los 27 países y de la OTAN de los 34, nacida para defender Europa ante la desaparecida URSS y el Pacto de Varsovia, saben que su dignidad la ha tasado el presidente norteamericano en ochocientos mil millones de euros, no para aumentar la felicidad de sus ciudadanos ni para fortalecer su proyecto histórico de espacio democrático de libertades. No; es para invertir en la compra y fabricación de armas con las que mantener la guerra en Ucrania, vencer a la Rusia de Putin y convertir a cada uno de los países en un arsenal militar.
Los mil tentáculos de Leire Díez conseguirán que el juez Santiago Pedraz no tenga más remedio que llamar al presidente del Gobierno a su juzgado en la Audiencia Nacional. Si fuera como testigo, tendría que responder con la verdad a cada pregunta que pudiera hacerle; si fuera como investigado, toda la causa pasaría al Tribunal Supremo.
Guion cumplido una vez más. Donald Trump atacó a Europa por no apoyarle en la guerra de Irán, pidió de nuevo que Groenlandia pasase a ser un estado más de Estados Unidos, insistió en la necesidad de que los miembros de la OTAN inviertan el 5% de su PIB en defensa y convirtió a Pedro Sánchez en su alumno favorito para regañarle con lo mejor de su florido lenguaje de insultos, primero, y ofrecerle la mejor de sus sonrisas después. España pasó de país perverso y nada fiable a país que se comprometía a invertir todo lo necesario en armamento.
Los calendarios judiciales tienen el ritmo que impongan los jueces, y estos abren diligencias, instruyen sumarios, suman pruebas y terminan elevando a las respectivas salas sus decisiones sobre la apertura de juicios para los acusados. Por medio están las periciales, las acusaciones fiscales y populares, los recursos… Todo ese entramado legal termina casi siempre de la misma manera, en el noventa por ciento de los casos: condenas de distinta graduación y años de cárcel, que generan nuevas rondas legales en la pirámide judicial hasta llegar al Tribunal Constitucional, a Europa e incluso a las Naciones Unidas.
Llegaron al Gobierno como representantes de un “movimiento” que aspiraba a convertirse en partido y que se está deshaciendo de la misma forma que lo hacen los azucarillos en un vaso de agua. Convertida en líder de esa suma de siglas que era Sumar, Yolanda Díaz se convirtió en vicepresidenta y colocó a su lado a Ernest Urtasun en el Ministerio de Cultura, a Mónica García en el de Sanidad, a Pablo Bustinduy al frente de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, y a Sira Rego, que representa a la vieja Izquierda Unida de Antonio Maíllo, en el Ministerio de Juventud e Infancia. Una cuota pactada por Pablo Iglesias desde el ya lejano 2018.
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