12/01/2010.- Ya no nos conformamos los políticos y los periodistas con plantear y debatir sobre la sucesión o cambio de Mariano Rajoy al frente del Partido Popular. Ya cansa, tras un fracaso tras otro en las predicciones e interesados consejos a unos dirigentes que nunca darán un paso más largo que otro, por mucho que hablen y hablen fuera de cámaras y micrófonos. Hoy por hoy el líder del PP es intocable y será, salvo que ocurra una catástrofe interna en esa formación, el candidato a las generales del 2012.