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    7 de marzo de 2026

Tur Torres

Están fuera del foco político y de la necesidad parlamentaria de sus votos. Se están quedando o ya se han quedado sin partido. O terminan incorporados a otras formaciones o, por qué no, intentan una última pirueta: fusionar su futuro. Algo que puede parecer difícil, pero no imposible. Les salvaría a ambos.
Pasado el susto de verse como presidenta de la Comunidad de Madrid y como alcalde de la capital, las dos fichas que movió el presidente del PP para intentar minorar las pérdidas del partido en el territorio central de España, están condenados a enfrentarse, tanto por los problemas de gestión de sus respectivos gobiernos como por su futuro dentro de la organización.
A cada español, joven y viejo, mujer u hombre, rico o pobre el rescate del sector financiero le va a costar un millón de euros. Dado que es imposible que la inmensa mayoría pueda abordar esa deuda, la pagaremos a través del recorte en pensiones, paro, educación, sanidad, investigación... así hasta los 42.561 millones y creciendo que el Banco de España asegura que no se cobrarán nunca.
Sin escapatoria posible Inés Arrimadas ha presentado su candidatura para suceder a Albert Rivera al frente de Ciudadanos. O se convertía en líder o dejaba la política arrastrada por el tsunami político del 10N. Optó por ser “fuerte y valiente” y por intentar que las siglas y el partido que nacieron con la misión de facilitar los gobiernos de derechas e izquierdas en España no desaparezcan.
A él le gusta el papel de “pegamento” desde que comprendió que no iba a ganar en las urnas al PSOE
Los datos que maneja y da a conocer con cuentagotas y de forma interesada el equipo de Ivan Redondo en Moncloa han hecho que en el seno del PSOE se extienda la alarma ante los posibles resultados del 10N
La alcaldesa de Mostoles cobra casi lo mismo que el presidente del Gobierno, 82.000 euros al año para Noelia Posse y 82.978 para Pedro Sánchez. El primer teniente de alcalde y los portavoces de los seis partidos políticos que consiguieron concejales reciben 73.800 euros anuales, seiscientos más que cada uno de los ministros del gobierno de España.
Si cogemos a la provincia de Avila, la partimos en dos mitades y la llevamos al Caribe tendremos el territorio en el que el ministro Marlasca intenta descubrir la identidad de las personas y entidades que están detrás de la web Tsunami Democratic, el medio por el que los más radicales de los independentistas catalanes han organizado las protestas conra la sentencia del Tribunal Supremo.
Los resultados electorales del 28 de abril alejaron la sombra de las dudas en el club de simpatizantes de Iñigo Errejón. Unidas Podemos había fracasado perdiendo casi la mitad de los diputados conseguidos cuatro años antes. A Pablo Iglesias le dieron por amortizado y se dispusieron a colocar en el escarate de las elecciones autonómicas y municipales lo mejor de cada casa.
Iñigo Errejón, que navega entre Podemos y el PSOE en ese barco de diseño que es Más Madrid, ya ha demostrado que quiere dejar en el dique seco de la oposición madrileña a Angel Gabilondo, el candidato socialista que ganó las elecciones, desde el minuto uno. Ser el líder de la oposición sin los medios - los votos- para ello.
El presidente de Ciudadanos está decidido a pelear por el liderazgo de la derecha española. Convencido de que ese es el camino para llegar al poder se está desprendiendo, por abandono o postergación, de los dirigentes críticos, aquellos que deseaban una vuelta a los orígenes liberales del partido, sin pactos, ni cesiones a la derecha de Vox.
Tal y como asegura uno de los anuncios del grupo Telefónica, en concreto el de su marca británica, la empresa española, respira. En 42 meses de gestión su actual presidente, José María Alvarez Pallete, ha conseguido reducir la monstruosa deuda que arrastraba en once mil millones de euros, a razón de 252 millones cada mes.
Si, se trataba de sillones. El acuerdo firmado entre el Partido Popular y Ciudadanos en Madrid en torno a 155 medidas es un gigantesco bosque ideado para perderse durante cuatro años, si es que ambos partidos consiguen que Vox se suicide políticamente y emprenda su viaje hacia la nada.
Convencido de que no habrá gobierno de coalición, Pablo Iglesias ya se ha puesto la venda antes de sufrir la herida. Le sobra imaginación y recursos dialécticos con los que ocultar su derrota. Podemos retirará su exigencia cuando ya no sea necesaria.
Aguado quiere ser el vicepresidente de Isabel Díaz Ayuso y les pide a los socialistas y a la marca desgajada de Podemos que hagan lo que su jefe nacional se niega a hacer en el Congreso
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