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Partido Popular

La primera de las batallas en el interior del Partido Popular ya tiene una ganadora: Soraya Sáenz de Santamaría ( 21.503 votos ), con mil quinientos votos de diferencia sobre el segundo, Pablo Casado ( 19.907 votos). Una diferencia tan exigua ( un 2,5% de un total de 58.305 votos ) que el resultado final, tras la segunda de las batallas, la que tendrá lugar en el Congreso extraordinario de los días 20 y 21 de este mismo mes, puede hacer que el presidente del partido y candidato a las futuras elecciones generales sea Pablo Casado.

Durante 36 años Eduardo Mendoza ha conseguido que un detective sin rostro, escapado de un manicomio y peluquero de ocasión, negociador de desastres empresariales con chinos por medio y sin nombre al que apelar, sea el gran protagonista de cinco novelas que habitan entre el género negro policiaco y el humor del mismo color. Entre 1979 y 2015 el último premio Cervantes nos habla de una España que desde la Cataluña que habita en Barcelona refleja a la España que habita en Madrid. Seguro que tras observar como, bajo la mirada del Rey Felipe en el patio de la Universidad de Alcalá de Henares, hablaban de sus cosas la presidenta madrileña Cristina Cifuentes y el presidente catalán José Creuheras, ya tiene materia para una sexta novela del hombre sin rostro.

A las tres de la tarde, cinco minutos antes de que comenzara la votación de las enmiendas a la totalidad que habían presentado el PSM y Podemos en la Asamblea de Madrid, entraba en el hemiciclo que preside un gran cuadro de Lucio Muñoz de maderas y cera, Elena González- Muñox. Su voto no era necesario para que Cristina Cifuentes ganara su primera batalla de los Presupuestos regionales pero se había comprometido a apoyar a su partido pese a la guerra judicial que mantuvo con el que fue su jefe y es el portavoz del PP en el Parlamento autonómico, Enrique Ossorio.

El PP de Madrid, Cantabria, Asturias, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha afrontarán esta semana su peculiar proceso de 'primarias'. En esas cinco autonomías hay dos aspirantes en liza que compiten por presidir el partido en sus respectivos territorios y en los próximos días los afiliados tendrán que decantarse en urna por alguno de los contendientes.

Dicen desde Moncloa que el presidente Trump llamó al presidente español y que estuvieron hablando durante quince minutos, tiempo que aprovechó Mariano Rajoy para ofrecerse al mandatario USA como intermediario para las relaciones del Imperio con la Unión Europea, con el norte de Africa, con Oriente Medio y, por supuesto, con Iberomérica. Vamos, como para dejar en pañales las que creíamos envidiables relaciones entre José María Aznar y George Bush, y sin necesidad de ir a Las Azores, justificar las invisibles armas de destrucción masiva en Irak y poner acento de mariachi desde el rancho tejano del entonces inquilino de la Casa Blanca.

Con 26 años de distancia entre sus dos misivas José María Aznar se ha dirigido a dos presidentes de su partido para "ofrecerles" su cabeza. En 1990, en Sevilla, el hombre que acababa de perder unas elecciones le mandaba una carta al todavía líder de la formación para decirle que si no lo hacía bien al frente de las siglas de la derecha española, podía destituirle. Fraga no lo dudó y rompió el escrito en varios pedazos en un gesto teatral y ovacionado por el que renunciaba a cualquier tutelaje sobre su sucesor.

Dicen algunos de los asistentes a la cena del PP en la que Rajoy llamó a sus partido a preparar nuevas elecciones que el presidente estaba un poco " perjudicado", vamos que se había tomado una copita de más y que en la alegría pues...Otros Center que no, que lo que hizo el líder de la derecha española es señalar un mal posible e inmediato: si no hay Presupuestos, habrá elecciones.

Con el Fondo de Reserva de la Seguridad Social casi agotado tras sacar en menos de un año 19.200 millones, el Gobierno necesita con urgencia un pacto que ponga al día el histórico y devaluado Pacto de Toledo. Apenas quedan 16.000 millones de los 66.815 que hubo en 2011 y de seguir así en 2017 se quedará en cero. Fátima Báñez y Cristobal Montoro tienen que cerrar un acuerdo con el PSOE dentro del techo de gasto comprometido con Bruselas y pactado entre Mariano Rajoy y Javier Fernández, y lo tienen que hacer por encima y por debajo de Albert Rivera y Ciudadanos, que se han quedado en la orilla del camino viendo como los dos grandes les marginan.

Camisa blanca, pantalón corto y paso rápido para llegar desde Ribadumia al monasterio cisterciense de Armenteira. Ocho kilómetros en los que el presidente del gobierno se ha paseado con el fantasma del marqués que creara Valle-Inclán, el iconoclasta autor de teatro y otras aventuras que se paseaba por los mentideros madrileños con su barba hirsuta y blanca y su único brazo mientras le pedía al Rey que le hiciera marqués o vizconde que lo mismo daba con tal de obtener unos sueldos. Puede que en esa búsqueda malograda se hiciera carlista, con loo que consiguió que el pretendiente Jaime de Borbón y Borbón-Parma le nombrara Caballero de la Orden de la Legitimidad Proscrita, un título que se ajustaba tanto a su vestir como su estómago al hambre que padecía.

Si en 1964 las peripecias de un señor de Murcia en París le sirvió a Miguel Mihura para escribir una de sus mejores comedias y hasta una segunda parte con las peripecias del españolísimo y aplicado Andrés de provincias y la parisina e hija de exiliados, Ninette; en este 2017 las peripecias del que fue alcalde de Puerto Lumbreras y hoy presidente de la Región de Murcia le están haciendo pasar un mal trato al presidente del Gobierno y del Partido Popular.

La presidenta del gobierno madrileño y presidenta de la gestora que dirige el PP de la Comunidad desde que dimitiera Esperanza Aguirre hace un año va a enfrentarse a los mitos de la historia sobre conspiraciones con la confianza que le da el haber conseguido de Mariano Rajoy su total apoyo tras el Congreso nacional y contar a su lado con uno de los "fontaneros" con más experiencia de la vida política como es Juan Carlos Vera. Su número dos está ya en el Comité Nacional junto a Eva Durán y quiere que el Cónclave autonómico cuenta en la presidencia con un "pata negra" del partido y que sea alcalde victorioso. Habrá batalla pero cuenta con ganarla y con holgura.

Desde el viernes, 10 de febrero, al domingo 12 de este mes que acabamos de abrir, los 3128 compromisarios del PP que asistan al 18 Congreso de su partido van a estar mirando una silla y a la persona que se siente en ella, y que no es otra que su secretaria general, Dolores de Cospedal. Su puesto es la única incógnita, el único interrogante que se plantea en la gran cita de los populares, que llega con dos años de retraso. El resto pasará con muchos aplausos y variadas conclusiones, pero sin pena ni gloria. Tanto Martínez Maillo como Pablo Casado pueden estar seguro de las ovaciones.

La dirección del PP descarta implantar el sistema de primarias, pero está dispuesto a buscar una fórmula para aumentar la participación de los afiliados en las decisiones claves del partido en el XVIII Congreso Nacional que se celebrará en febrero. Con ese objetivo se ha realizado una ronda de consultas con los responsables territoriales y, tras recopilar diferentes fórmulas, la decisión última corresponderá a Mariano Rajoy, han indicado a Europa Press fuentes de la formación.

La vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, ha asegurado este martes que el "objetivo claro y prioritario" del PP en su XVIII Congreso Nacional de febrero es hacer un partido "reconocible", "definido" y con "posicionamientos claros y concretos" para volver a tener el 40 por ciento de los votos. A su entender, los españoles necesitan partidos con proyectos "sólidos y responsables" para "no caer en la desazón e irse a movimientos populistas".

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, considera que la "guerra de tronos" entre el PSOE y Podemos "acabó resucitando" al presidente del Gobierno en funciones y líder del PP, Mariano Rajoy. De hecho, ha afirmado que la situación actual es consecuencia de la "incapacidad" que, en su opinión, mostraron ambos partidos tras el 20D para "gestionar" el resultado de las urnas, que dejaba a Rajoy y a los populares "fuera".