Vox ha ganado casi 40,000 votos, pasando del 8.12 % al 16.9 % y seis escaños más, lo que le da pie a Santiago Abascal a subir la apuesta que le hará a Feijóo, obligando a María Guardiola a aceptar las mismas o parecidas condiciones que ya puso a Carlos Mazón en la Comunidad Valenciana tras las elecciones de mayo de 2023. El punto clave estará en darle a Vox la presidencia del Parlamento extremeño y los conocidos recortes en Memoria Histórica e inmigración.
Protesta sindical
La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) denuncia la persecución judicial de los sindicalistas Mónica Gurina y Leandro Sánchez, miembros de la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTA-A), en Misiones. Ambos enfrentarán un juicio el 15 de octubre de 2025 por su participación en protestas legítimas por mejoras salariales en 2024. UGT califica este proceso como un ataque a las libertades sindicales y una estrategia para silenciar la protesta social en un contexto de ajuste económico bajo el gobierno de Javier Milei. El sindicato exige la absolución inmediata de Gurina y Sánchez, así como el cese de la represión judicial contra los defensores de derechos laborales en Argentina. La defensa de estos dirigentes es crucial para proteger los derechos sindicales a nivel global.
El último pleno del curso político en Móstoles, celebrado el 24 de julio de 2025, aprobó una moción del Grupo Municipal Popular que exige transparencia y la convocatoria de elecciones generales debido a la crisis institucional en España. La moción, respaldada por VOX, destaca la necesidad de regeneración democrática ante los escándalos que afectan al Gobierno, incluyendo acusaciones de corrupción y ataques a la independencia judicial. Además, se discutieron otras mociones relacionadas con ayudas para familias de bajos ingresos y el apoyo a profesionales sanitarios. El pleno también aprobó una modificación de crédito por más de 2 millones de euros para gastos municipales. Para más detalles, visita el enlace.
El presidente del Gobierno ya sabe, al igual que lo sabe todo el PSOE y sus distintos líderes regionales, que el Partido Popular, con Alberto Núñez Feijóo al frente, no va a descansar en sus ataques y en todos los frentes posibles, desde los casos judiciales más personales o partidistas, hasta los grandes temas que agobian a la Europa de estos días, que son tres: el resultado de las elecciones americanas del próximo noviembre, que se harán notar en las relaciones financieras, mercantiles y militares; la necesaria conferencia de paz que ponga fin al conflicto armado en Ucrania, que no a ningún acuerdo que santifique la parte ganada por Rusia en el Donbás y que le permita unirse por tierra con la “reconquistada Crimea”; y la obligada respuesta europea a la incesante llegada de migrantes a sus costas, especialmente, para nuestra desgracia, a las españolas.
Sin las redes sociales y su expansión incontrolada e incontrolable sería inútil intentar explicar la existencia de Alvise Pérez y su éxito en las pasadas elecciones europeas. Tres diputados para una formación que tomó el nombre de una frase que bien podía ser el estribillo de un perreo musical, pero no. La fiesta no se ha terminado, apenas está en sus inicios. Jolgorio para unos y pesadilla para otros. Su última ocurrencia: subastar en las redes su sueldo como parlamentario europeo y desafiar a Irene Montero a que haga lo mismo.
Los dirigentes del Partido Popular se siguen equivocando en su estrategia política contra Pedro Sánchez. Errores sucesivos que terminan llevando a la mitad de los españoles que votan al desencanto y la abulia, por más oportunas encuestas electorales que les pongan delante de los ojos. No hay cita con las urnas en el horizonte, y hacer y publicar sondeos de opinión, y hasta atribución de escaños, es un ejercicio de autocomplacencia que en nada ayuda en la toma de decisiones.
Tienen orígenes e historias políticas y personales diferentes. La música que escuchan en común tiene origen cubano y es obra de Pablo Milanés. Un pequeño fragmento: “ mi soledad se siente acompañada/ por eso,a veces sé que te necesito”. A ninguno de los dos le gusta pero no tienen más remedio que sonreírse, abrazarse, alabarse e intentar que el PSOE, su partido, gane en las elecciones o, si pierde, que lo haga por la menor diferencia de votos y escaños posibles. Pedro Sánchez se juega seguir mandando y la vicepresidenta seguir en su puesto como imprescindible para sumar mayorías parlamentarias.
Acusa a la Unión Europea de mirar "para otro lado durante todos estos años"
El arte de decir una cosa y hacer la contraria o de lograr que lo que dices sirva para dos cosas muy distintas es una de las asignaturas obligadas para aprobar en el examen de la política. Ahí es donde el PSOE gana al resto de los partidos y donde Pedro Sánchez gana con comodidad tanto a Alberto Núñez Feijóo como a Yolanda Díaz. El resto de partidos y dirigentes bastante tienen con preocuparse de su inmediato y electoral futuro. El último de los grandes ejemplos, tras aquel memorable “OTAN, de entrada, no”, que lanzó Felipe González antes de las elecciones que le otorgaron la mayor mayoría absoluta de nuestra Democracia, acaba de hacerlo el equipo de Sánchez al defender la legalidad de la presidencia de Delcy Rodríguez en Venezuela - que es lo que ha impuesto Donald Trump para lograr sus objetivos petrolíferos sin que haya resistencia por parte del poder militar - mientras que desde el PP se obstinan en colocar a María Corina Machado y a Edmundo González como la única via democrática en aquel país.
Enfangado en las batallas internas de la política española el presidente del Partido Popular se está quedando fuera de los grandes movimientos globales que marcan el futuro inmediato de todos los países, sobre todo tras la segunda llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Alberto Núñez Feijóo tiene dos grandes rivales dentro de la derecha española: internamente a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, que ha aprovechado muy bien las vacaciones de Navidad y Año Nuevo para acercarse a Buenos Aires y sentarse con Javier Milei, el político argentino que más cerca está de Donald Trump y que ha conseguido inversiones millonarias para su país gracias a su relación con el presidente norteamericano.
Este año 2025 que se marcha envuelto en más escándalos de con los que entró, el más duro posiblemente en toda la moderna historia del PSOE, va a encontrar consuelo en el inminente 2026, que llega dispuesto a batir todos los récords en cuanto a enfrentamientos entre los partidos políticos, tanto dentro como fuera de los mismos, con varias elecciones autonómicas decisivas que van a incrementar la ya habitual lluvia de insultos y descalificaciones entre los dirigentes y con una sociedad a la que cada vez le molestan más las peleas de sus dirigentes y se desintegra por capas sociales y generacionales sin que los responsables de las descalificaciones sepan como fabricar el futuro.
Las negociaciones en Aragón reabren las disputas en el espacio mientras persiste riesgo de división en Andalucía y CyL
La citación para el 8 de Enero al encarcelado José Luís Ábalos para que explique todo lo que sabe sobre Pedro Sánchez confirma, de nuevo, que el Partido Popular ha convertido al Senado, en el que tienen mayoría absoluta de escaños, en un auténtico “Tribunal Político” desde el que mantiener todo el tiempo que haga falta su ataque al Gobierno, sobre todo en esta primera mitad de 2026 en la que a los sumarios y decisiones judiciales sobre lo que consideran corrupción de dirigentes socialistas se va a mezclar con la celebración de varios juicios derivados de los sumarios Gurtel, Púnica como más relevantes de los que afectan a ex dirigentes populares.
Si se cumplen las previsiones de todos los sondeos electorales, incluido el del CIS, y las sensaciones internas que existen en el PSOE por parte de la mayoría de sus dirigentes, dentro de diez días los socialistas van a sufrir en Extremadura la primera de sus grandes derrotas electorales, al quedar la candidatura que encabeza el procesado Miguel Angel Gallardo por detrás de la popular María Guardiola y del portavoz de Vox, Óscar Fernández. Puede que la candidata de Unidas por Extremadura, la coalición en la que están Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde, Irene de Miguel se salve del derrumbe general de la izquierda pero quedará de forma testimonial ante una derecha que tendrá que unirse para formar gobierno.
Cambio de estilo y de escenario por parte de Felipe VI para su mensaje de Navidad a los españoles. Adiós al palacio familiar de La Zarzuela y apuesta por el Palacio Real, la historia de la Monarquía y de los grandes acontecimientos. Sin mesa por delante, ni fotografías familiares. De pie, en mitad del gran salón, con un pequeño Belén y una gran abeto iluminado. Todo lo que dijo mientras cambiaban los planos de la retransmisión estuvieron basados en la realidad política que vivimos y en los peligros que encierran los discursos de sus protagonistas.
Cree que tras el presidente del Gobierno hay una estructura de "club de fans" y lamenta que no haya contrapesos en la dirección del partido
Advierte: a quien más le ha "rentado" este Gobierno es a los más ricos, en vez de hacer un reparto equitativo y paliar la pobreza infantil
El año más duro para la política española va a ser 2026. Más ataques , más descalificaciones, más adjetivos uno detrás de otro, los mismos slogans, y una larga cadena de sumarios que se mandarán a juicio y otros que esperar a que les fijen las fechas para celebrarlos. Los dos grandes partidos caminarán en paralelo por las sedes judiciales, con ventaja inicial para el PP dada la dispar potencia de fuego que existe en ambas formaciones a través de los medios de comunicacíón. Un simple vistazo, con criterio profesional permite “colocar” al lado de los populares al setenta u ochenta por ciento de los grandes y clásicos medios periodísticos, desde las cabeceras digitales a las televisiones, y no tanto a las redes sociales.Son el mejor de los apoyos para que Feijóo pueda conseguir ese objetivo ya que forman la primera línea de combate contra las trincheras en la que se están refugiando la mayor parte de los dirigentes socialistas.
El descubrimiento de las tramas de corrupción en el corazón del PSOE ha puesto en evidencia un enfrentamiento entre dos bloques muy activos que luchaban por lograr el favor del presidente del gobierno: por un lado Santos Cerdán con José Luis Ábalos y otros dirigentes y empresarios que han salido a la palestra y que seguirán emergiendo; y por otro un José Luis Rodríguez Zapatero que se apoya más en el lobby empresarial clásico que gira en torno al ex ministro de Fomento, José Blanco, dedicado a esos menesteres tras abandonar el gobierno del propio ZP en 2011.
Rechaza lecciones de PP y Vox tras el caso Salazar y asegura que "el acoso y la denuncia no tienen un carné"
Vox baja por primera vez en los últimos meses y sube Alvise, mientras Sumar se recupera siete décimas
Hace 47 años los llamados “padres de la Constitución” redactaron nuestra Carta Magna con un ojo mirando a los cuarteles y otro a la II República. Todos los partidos que habían conseguido representación parlamentaria en las elecciones de 1977 se pusieron de acuerdo para sentar las bases de un texto que debía unir a los españoles en una meta común y evitar más golpes de estado y más dictaduras, ya fuese blandas, como la de los generales Primo de Rivera y Berenguer, o duras como la de Francisco Franco. Partieron de un principio básico e intocable, sore el que se construyó el resto: España sería una Monarquía parlamentaria o no sería, con el Rey como jefe de las Fuerzas Armadas, un “pequeño detalle” que parece que más de un político de hoy ha olvidado.
El escándalo de la italiana y ex responsable de los asuntos internacionales de la Unión Europa, Federica Mogherini, coloca, otra vez, sobre la mesa la estructura de mando de la propia UE frente a los 27 socios que la componen, justo en el momento en el que la paz de Ucrania está más cercana y las conversaciones entre USA y Rusia, Entre Trump y Putin, dejan de nuevo en la marginalidad a la Europa empeñada en invertir quinientos mil millones de euros en ayudas de armamento al gobierno de Volodomir Zelensky. Mal momento para reivindicaciones por más que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, intente navegar entre dos aguas.
El domingo, 21 de diciembre, la lotería política se adelantará en 24 horas a la que cantan todos los años los Niños de San Ildefonso. Los 65 escaños de la Asamblea Extremeña representan el primer asalto electoral - con votos y no con proyecciones de sondeos electorales - entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo: combate en las urnas que tendrá consecuencias en las dos siguientes citas electorales y, también, en las guerras que se libran en los juzgados, desde Badajoz a Tarragona, y que afectan de forma muy directa a los dos grandes partidos.
Todos los días, la oposición del PP y de Vox pide que se celebren elecciones generales y todos los días desde el Gobierno les responden lo mismo: las habrá a mediados de 2027. Todas las semanas, las encuestas que publican los medios de comunicación - salvo la del CIS de Felix Tezanos - dicen lo mismo: la victoria del PP de Núñez Feijóo está asegurada y la única duda es si necesitará o no los votos de Vox en el Congreso para tener la maoría absoluta en la investidura. Al partido de Abascal le dan una clara subida en votos, mientras que a la múltiple izquierda la conviertan en la gran perdedora, precisamente por su división.
Pedro Sánchez se resiste a marcharse a pesar de todo. Ya lo demostró tras las elecciones de 2019 y las de 2023 cuando tuvo que hacer lo posible y lo imposible para lograr reunir los votos necesarios para seguir en La Moncloa: dormir con su enemigo, Pablo iglesias, y negociar con el exilado en Waterloo, Carles Puigdemont. Los analistas no saben a qué atenerse cuando analizan su resistencia a irse, unos opinan que es solo su voluntad personal la que le hace seguir y otros, en cambio, creen que es el miedo a quedarse solo ante los problemas judiciales.
Creen que la "omertá" se ha roto y se ha instalado "una guerra de todos contra todos y acusaciones contra todos"
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La jugada que deseaba hacer María Guardiola convocando elecciones anticipadas para lograr desembarazarse de Vox, como hizo Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, no le ha salido como Feijóo deseaba y aunque se queda a cuatro escaños de la mayoría absoluta sus negociaciones con el líder extremeño del partido de Abascal, Óscar Fernández Calle, van a ser mucho más difíciles que antes.
Cambian los titulares y sus protagonistas pero no los formatos que utilizan los partidos españoles y sus dirigentes, la inmensa mayoría convertidos en ágrafos tecnológicos, incapaces de entender y aún menos utilizar las auténticas armas de destrucción masiva. Aparecen los curriculum falsos y se mantienen las corrupciones; aparecen Noelia y Cristobal y se mantienen Begoña y Santos. Los jueces siguen en el centro de las batallas. Y todo es diferente desde hace más de diez años. La mejor referencia está en Estados Unidos y las dos victorias de Donald Trump, bien acompañado en la última de ellas por las mayores fortunas tecnológicas del planeta Tierra. Aquí asistimos a las peleas a garrotazos mientras que tanto en USA como en China se construyen gigantescos almacenes de datos con detallados perfiles de miles de personas, las mismas a las que se lanzarán los drones invisibles del pensamiento inductivo.
El 7 de julio de 2025, Amaya Mendikoetxea Pelayo tomará posesión como rectora magnífica de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) en un acto solemne que se podrá seguir en streaming a través del canal de YouTube de la UAM. Mendikoetxea, quien fue reelecta en las elecciones del 2 de junio, es catedrática de Lingüística Inglesa y ha ocupado diversos cargos administrativos en la universidad. Desde 2021 ejerce como rectora, siendo la segunda mujer en ocupar este puesto. Para más detalles, visita el enlace a la noticia.
La gran ofensiva del Partido Popular contra el Gobierno de Pedro Sánchez ya tiene fecha: comenzará el próximo seis de septiembre y terminará cuando el actual presidente del Gobierno se rinda y abandone o se alargará hasta las próximas elecciones generales, que de cumplirse la Legislatura serán a mediados de 2027. Sin treguas, sin conversaciones de paz. Se trata de vencer para llegar a La Moncloa lo antes posible.
Sin las redes sociales y su expansión incontrolada e incontrolable sería inútil intentar explicar la existencia de Alvise Pérez y su éxito en las pasadas elecciones europeas. Tres diputados para una formación que tomó el nombre de una frase que bien podía ser el estribillo de un perreo musical, pero no. La fiesta no se ha terminado, apenas está en sus inicios. Jolgorio para unos y pesadilla para otros. Su última ocurrencia: subastar en las redes su sueldo como parlamentario europeo y desafiar a Irene Montero a que haga lo mismo.
Si esta carrera de fondo que termina el día 21 y a la que le quedan cien horas para saber quién es el ganador se corriera en términos de derecha e izquierda, este última ganaría con comodidad con diez u once escaños de ventaja. No es así pero la relación entre independentistas y constitucionalistas no cambia el escenario. El secreto, que no es tal, está en Podemos o en Los Comunes o en ese magma que han articulado en Cataluña Pablo Iglesias y Ada Colau con Xavier Domenech, el hombre del “beso socialista” junto a los escaños del gobierno en el Congreso, como mascarón de proa.
La líder madrileña exigió en su momento elecciones democráticas en este país y cree que la Unión Europea debe pedir perdón "por ir mirando para otro lado durante todos estos años"
Uno de los problemas con los que se encuentra Sánchez si en algún momento decide tirar la toalla es el de su sucesor/a al frente del PSOE para dirigir la difícil misión de presentar un candidato que no deje al PSOE en 90 diputados como le ocurrió a Rubalcaba cuando Zapatero le dejó abandonado para irse tranquilamente a casa sin haber perdido ningunas elecciones. Tiene que ser una mujer, o un hombre, que cuente con el respeto de las grandes agrupaciones y que no le venda al mejor postor en cuanto salga de La Moncloa.
La última metedura de pata de Feijóo apostando por María Corina en Venezuela cuando Trump ya había negociado con Delcy Rodríguez tras secuestrar a Maduro, deja al PP en el limbo de la política, sin capacidad para adaptarse al mundo que está diseñando el mandatario norteamericano desde la Casa Blanca, lo que permite a Sánchez seguir adelante con sus estrategia de “comprar” a sus socios y mantener la legislatura sin presupuestos y sin leyes aprobadas en el Congreso.
Mentidos en recordatorios y efemérides, en el adiós de Joaquín Sabina mi memoria hace de vieja moviola y me lleva al sótano que había ( y que aún existe bajo otro nombre ) en el número 42 de la madrileña Cava Baja. Allí, en 1986, el cantautor nacido en Úbeda, junto a Javier Krahe y Alberto Pérez, querían emular a dos de sus ídolos, George Moustaki y George Brassens, abanderados de la “gauche divine” cuando aún no habían sucumbido a la aristocracia ácrata de la burguesía francesa. En “La Mandrágora”, planta mágica donde las haya, se bebía, se fumaba y se ataca con versos rotos y cargados de ironía al Gobierno del socialista Felipe González. Recuperar la letra de “Cuervo ingenuo” permite que la crónica política de estos días, con el ex presidente atacando un día sí y el otro también a su compañero de partido y presidente de ejercicio con cualquier excusa (que haberlas, las hay y son muchas) se escriba con las palabras de Krahe.
Alberto Núñez Feijóo parece convencido de que no va a poder llegar a La Moncloa sin el apoyo de Vox y mucho más después de mala experiencia de Extremadura donde María Guardiola adelantó las elecciones para tener la mayoría absoluta y no lo logró. Abascal, por su parte, se ha enrocado en no querer asumir responsabilidades en un gobierno de coalición para no cometer el mismo error que rompió a Podemos y le dejó de 72 diputados en sólo cuatro.
El presidente del PP lleva mucho tiempo, demasiado, esperando que algunos de los socios de investidura de Sánchez se decida a a votar “si” en una hipotética moción de censura, pero no parece que eso le lleve a ninguna parte. También parece que puede esperar sentado a que el presidente del Gobierno convoque elecciones anticipadas. Pero si el PP se decide a presentar una moción de censura, aunque no la gane, pondría en jaque a varios de los socios de investidura de Pedro Sánchez, que tendrían que justificar su apoyo al líder socialista a pesar de la evidencia de los casos de corrupción.
Insaciable en sus demandas al Gobierno de Pedro Sánchez, y desesperado por la llegada a la escena independentista de Silvia Orriols y su Alianza Catalana desde la alcaldía de Ripoll, el líder de Junts quiere que la recaudación del IRPF se haga desde la Generalitat y se quede en Cataluña. Puede que sea el último pacto que negocie la vicepresidenta y titular de Hacienda, María Jesús Montero, antes de dejar el Consejo de Ministros y marcharse a Andalucía como candidata a presidir la Junta. Nada nuevo sí recuerdo mi encuentro con Josep Tarradellas en su regreso del exilio, antes de ir a entrevistarse con Adolfo Suárez en La Moncloa. Sus palabras mantienen toda su actualidad y destilan la sabiduría del político que vivió el fin de la Monarquía de Alfonso XIII y la azarosa vida de la II República.
Sin el Movimiento Sumar de Yolanda Díaz, la unión de Podemos, Izquierda Unida y los Verdes han conseguido site escaños (tuvieron cuatro en 2023) y ocho mil votos más. Irene de Miguel ha sido la encargado de consumar la vengan de Ione Belarra y Pablo Iglesias contra su excompañera y actual vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz. Ha perdido y tiene aún menos fuerza de cara a sus exigencias hacia el presidente y mucha menos respecto al resto de los socios que mantienen a la coalición de izquierdas e independentistas en el poder. En Extremadura se ha celebrado el primero de los asaltos de cara al combate final que serán las elecciones generales. Habrá que ver cómo transcurren los otros tres asaltos que están previsto en Aragón, Castilla y León y Andalucía. Sumar no suma y parece que el “Unidas por…” tiene recorrido.
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A los socios de Pedro Sánchez cada vez se les hace más difícil encontrar excusas para seguir apoyándole a pesar de los continuos escándalos de corrupción y de machismo que se le amontonan al líder socialista. Tanto Podemos, como Sumar, HB o el propio PNV ya no saben qué hacer o decir. Ahora Yolanda pide una renovación radical del Gobierno que nadie entiende pero que le sirve para alargar su apoyo al PSOE.
El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, estaba detrás del telón y con una entrevista en La Vanguardia ha decidido colocar a la Iglesia española en pleno centro del escenario. No pasaba desde el año 1977 con el cardenal Enrique Tarancón de protagonista. Entonces se trataba de iniciar la transición democrática ; ahora se trata de dar un nuevo empujón a Pedro Sánchez y al PSOE para que abandonen el poder y se autodestruyan. No hay medias tintas, ni falta de conocimiento político. Argüello es culto y conoce a la perfección el efecto que producen las palabras cuando salen de la boca de un dirigente de la Iglesia, en un país que es mayoritariamente católico pese a que no sea muy practicante.
La lucha feminista logró poner los derechos de la mujer en un primer plano político que la izquierda parlamentaria, especialmente en el gobierno de Zapatero, con la legalización del matrimonio gay, despenalización del aborto y la penalización de la violencia machista, y en el de Sánchez-Pablo Iglesias, con el “solo el si es si”, alzó como su mejor bandera frente a la derecha conservadora, sin pensar de que el boomerang feminista podría convertirse en un arma mortal contra esa misma izquierda.
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El cansancio físico, el derrumbe mental se percibe con claridad en el rostro y en los movimientos de Volodomir Zelensky en su última reunión con los dirigentes de Francia, Gran Bretaña y Alemania, que se han adueñado del discurso belicista de Europa cuando en sus respectivos países están más cuestionados que nunca.
En un posible, pero todavía presunto, adelanto electoral, no está nada claro quiénes van a ser los partidos beneficiados y los perjudicados a pesar de que las encuestas dan un crecimiento importante a Vox que a la hora de la verdad puede ser la gran sorpresa, bien porque supere los escaños que le conceden las expectativas o por todo lo contrario y acabe imponiéndose el voto útil al PP de Feijóo. Pero, si el PP no lograra sumar 150 escaños, lo más seguro es que habría que repetir las elecciones o aguantar a tres ministros de Vox.
Con seguridad, la gran mayoría de los manifestantes, que pedían hasta la cárcel para el presidente del Gobierno y la convocatoria de elecciones generales, a un tiro de piedra de la sede del PSOE y en la meseta del Paseo del Pintor Rosales desde la que se domina ese viejo aprendiz de rio que es el Manzanares, no sabían dónde está la pequeña ciudad de Debod, en Egipto y mucho menos quienes eran los dioses a los que estaba dedicado: Isis, que representaba la magia, y Amón, que logró convertirse en el rey de los dioses. Cualquier comparación que se pretenda hacer con Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo, sería una mera coincidencia, pese a reconocer que la presidenta de la Comunidad de Madrid posee una considerable dosis de magia política y que el presidente del PP aspira a sentarse en el trono de La Moncloa.
Con veinte años, el Carles Puigdemont que consiguió convertirse en presidente de la Generalitat el 11 de enero de 2016 militaba en el partido que tenía como jefe a Jordi Pujol, y trabajaba como periodista en el diario “El Punt”. Quería lo mismo que desea ahora y defendía la independencia de Cataluña de la misma forma que lo hizo años más tarde su antecesor al frente del gobierno catalán, Artur Más, con los cuatro puntos que le darían a Cataluña la condición de Estado y fuera de la estructura territorial de España. El no ha cambiado, lo han hecho los otros, los socialistas que encabezan Pedro Sánchez y Salvador Illa, y los populares que tienen a Alberto Núñez Feijóo y a Alejandro Fernández como referencia de la “españolidad” que defendieron de forma tan equivocada Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, la vicepresidente que puso despacho en Barcelona para intentar la misión imposible de convencer al independentismo de renunciar a sus exigencias.
Afirma que hay que levantar una izquierda fuerte y que con ese criterio claro las alianzas de Podemos "caerán por su propio peso"
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