Son los dos favoritos para el domingo. El presidente del PP para ganar las elecciones y mantenerse como referencia del centro- derecha de este paìs. El,secretario general de Podemos para convertirse en la nueva referencia del centro-izquierda. Al primero le haran falta los votos de Ciudadanos para empezar a hablar de investidura. Al segundo los del PSOE.
Hasta el mismo día 26 vamos a seguir oyendo muchos noes y muy pocos, por no decir ninguno, sies. Noes de Pedro Sánchez y el PSOE a pactar con Podemos y mucho menos a dejar que Pablo Iglesias sea presidente de un gobierno de ambos partidos. Noes tambien a Mariano Rajoy y al PP, por supuesto. Noes de Albert Rivera al presidente en funciones - que no al PP - y a Podemos en cualquier lugar y circunstancia. Y noes de Podemos al PP y a Ciudadanos, con guiños al PSOE sin Sánchez al frente.
El quince de junio de 1977 un rejuvenecido PSOE lograba 5.371.866 votos y 118 escaños. Felipe González y Alfonso Guerra arrinconaban al resto de siglas socialistas más o menos históricas y ponían las bases para la futura mayoría absoluta de 202 escaños lograda en 1982. Salió derrotado en ese primer intento por la UCD de Adolfo Suárez y lo mismo le pasó dos años después, ya con la Constitución aprobada.
El CIS nos da la razón
Teníamos bastante razón hace un mes sobre los posibles resultados del día 26. El CIS lo demuestra. Por esa razon reproduzco el artículo y que cada lector compare. Creo que los socialistas no van a perder tanto, pero van a convertirse en tercera fuerza y que, sin embargo, serán claves para formar gobierno, con Pedro Sánchez o Susana Díaz.
Rivera se quedará en muy poquito
El presidente en funciones del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, ha advertido hoy al PSOE que Podemos le "está mojando la oreja" y a Ciudadanos que si va contra el PP "se va a quedar en muy porquito". Mariano Rajoy se ha pronunciado de esta forma durante su intervención en una comida con militantes y simpatizantes del PP que ha tenido lugar en el Hotel Río de Badajoz, tras anularse un acto público que tenía previsto protagonizar en la Plaza de España de Talavera la Real.
La pasiòn que les ha entrado a algunos de nuestros políticos por comparar a España con Venezuela sólo puede entenderse como broma de mal gusto y hasta macabra o por tener una malísima opinión sobre la capacidad mental de los españoles. Los dos países no se parecen en nada, ni en historia, ni en nivel de vida, ni en pertenencia a bloques politicos y económicos.
La líder madrileña exigió en su momento elecciones democráticas en este país y cree que la Unión Europea debe pedir perdón "por ir mirando para otro lado durante todos estos años"
Uno de los problemas con los que se encuentra Sánchez si en algún momento decide tirar la toalla es el de su sucesor/a al frente del PSOE para dirigir la difícil misión de presentar un candidato que no deje al PSOE en 90 diputados como le ocurrió a Rubalcaba cuando Zapatero le dejó abandonado para irse tranquilamente a casa sin haber perdido ningunas elecciones. Tiene que ser una mujer, o un hombre, que cuente con el respeto de las grandes agrupaciones y que no le venda al mejor postor en cuanto salga de La Moncloa.
La última metedura de pata de Feijóo apostando por María Corina en Venezuela cuando Trump ya había negociado con Delcy Rodríguez tras secuestrar a Maduro, deja al PP en el limbo de la política, sin capacidad para adaptarse al mundo que está diseñando el mandatario norteamericano desde la Casa Blanca, lo que permite a Sánchez seguir adelante con sus estrategia de “comprar” a sus socios y mantener la legislatura sin presupuestos y sin leyes aprobadas en el Congreso.
Mentidos en recordatorios y efemérides, en el adiós de Joaquín Sabina mi memoria hace de vieja moviola y me lleva al sótano que había ( y que aún existe bajo otro nombre ) en el número 42 de la madrileña Cava Baja. Allí, en 1986, el cantautor nacido en Úbeda, junto a Javier Krahe y Alberto Pérez, querían emular a dos de sus ídolos, George Moustaki y George Brassens, abanderados de la “gauche divine” cuando aún no habían sucumbido a la aristocracia ácrata de la burguesía francesa. En “La Mandrágora”, planta mágica donde las haya, se bebía, se fumaba y se ataca con versos rotos y cargados de ironía al Gobierno del socialista Felipe González. Recuperar la letra de “Cuervo ingenuo” permite que la crónica política de estos días, con el ex presidente atacando un día sí y el otro también a su compañero de partido y presidente de ejercicio con cualquier excusa (que haberlas, las hay y son muchas) se escriba con las palabras de Krahe.
Alberto Núñez Feijóo parece convencido de que no va a poder llegar a La Moncloa sin el apoyo de Vox y mucho más después de mala experiencia de Extremadura donde María Guardiola adelantó las elecciones para tener la mayoría absoluta y no lo logró. Abascal, por su parte, se ha enrocado en no querer asumir responsabilidades en un gobierno de coalición para no cometer el mismo error que rompió a Podemos y le dejó de 72 diputados en sólo cuatro.
La jugada que deseaba hacer María Guardiola convocando elecciones anticipadas para lograr desembarazarse de Vox, como hizo Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, no le ha salido como Feijóo deseaba y aunque se queda a cuatro escaños de la mayoría absoluta sus negociaciones con el líder extremeño del partido de Abascal, Óscar Fernández Calle, van a ser mucho más difíciles que antes.
Vox ha ganado casi 40,000 votos, pasando del 8.12 % al 16.9 % y seis escaños más, lo que le da pie a Santiago Abascal a subir la apuesta que le hará a Feijóo, obligando a María Guardiola a aceptar las mismas o parecidas condiciones que ya puso a Carlos Mazón en la Comunidad Valenciana tras las elecciones de mayo de 2023. El punto clave estará en darle a Vox la presidencia del Parlamento extremeño y los conocidos recortes en Memoria Histórica e inmigración.
Perder más de cien mil votos y diez escaños es motivo más que suficiente para que el candidato del PSOE al Gobierno de Extremadura dimita de forma inmediata, algo que Miguel Angel Gallardo no parece muy dispuesto a hacer. Su derrota estaba escrita al igual que estaba escrito que era un mal líder para ir a las urnas. Lo sabía él, lo sabía Pedro Sánchez y lo sabía todo el espectro político. El secreto de su permanencia estaba en el juzgado de Badajoz que lleva el caso del hermano del presidente. Ser aforado y mantenerse durante año y medio más era primordial, una condición innegociable para el inquilino de La Moncloa.
Cambio de estilo y de escenario por parte de Felipe VI para su mensaje de Navidad a los españoles. Adiós al palacio familiar de La Zarzuela y apuesta por el Palacio Real, la historia de la Monarquía y de los grandes acontecimientos. Sin mesa por delante, ni fotografías familiares. De pie, en mitad del gran salón, con un pequeño Belén y una gran abeto iluminado. Todo lo que dijo mientras cambiaban los planos de la retransmisión estuvieron basados en la realidad política que vivimos y en los peligros que encierran los discursos de sus protagonistas.
Cree que tras el presidente del Gobierno hay una estructura de "club de fans" y lamenta que no haya contrapesos en la dirección del partido
Advierte: a quien más le ha "rentado" este Gobierno es a los más ricos, en vez de hacer un reparto equitativo y paliar la pobreza infantil
El año más duro para la política española va a ser 2026. Más ataques , más descalificaciones, más adjetivos uno detrás de otro, los mismos slogans, y una larga cadena de sumarios que se mandarán a juicio y otros que esperar a que les fijen las fechas para celebrarlos. Los dos grandes partidos caminarán en paralelo por las sedes judiciales, con ventaja inicial para el PP dada la dispar potencia de fuego que existe en ambas formaciones a través de los medios de comunicacíón. Un simple vistazo, con criterio profesional permite “colocar” al lado de los populares al setenta u ochenta por ciento de los grandes y clásicos medios periodísticos, desde las cabeceras digitales a las televisiones, y no tanto a las redes sociales.Son el mejor de los apoyos para que Feijóo pueda conseguir ese objetivo ya que forman la primera línea de combate contra las trincheras en la que se están refugiando la mayor parte de los dirigentes socialistas.
El descubrimiento de las tramas de corrupción en el corazón del PSOE ha puesto en evidencia un enfrentamiento entre dos bloques muy activos que luchaban por lograr el favor del presidente del gobierno: por un lado Santos Cerdán con José Luis Ábalos y otros dirigentes y empresarios que han salido a la palestra y que seguirán emergiendo; y por otro un José Luis Rodríguez Zapatero que se apoya más en el lobby empresarial clásico que gira en torno al ex ministro de Fomento, José Blanco, dedicado a esos menesteres tras abandonar el gobierno del propio ZP en 2011.
Rechaza lecciones de PP y Vox tras el caso Salazar y asegura que "el acoso y la denuncia no tienen un carné"
Vox baja por primera vez en los últimos meses y sube Alvise, mientras Sumar se recupera siete décimas
Hace 47 años los llamados “padres de la Constitución” redactaron nuestra Carta Magna con un ojo mirando a los cuarteles y otro a la II República. Todos los partidos que habían conseguido representación parlamentaria en las elecciones de 1977 se pusieron de acuerdo para sentar las bases de un texto que debía unir a los españoles en una meta común y evitar más golpes de estado y más dictaduras, ya fuese blandas, como la de los generales Primo de Rivera y Berenguer, o duras como la de Francisco Franco. Partieron de un principio básico e intocable, sore el que se construyó el resto: España sería una Monarquía parlamentaria o no sería, con el Rey como jefe de las Fuerzas Armadas, un “pequeño detalle” que parece que más de un político de hoy ha olvidado.
El escándalo de la italiana y ex responsable de los asuntos internacionales de la Unión Europa, Federica Mogherini, coloca, otra vez, sobre la mesa la estructura de mando de la propia UE frente a los 27 socios que la componen, justo en el momento en el que la paz de Ucrania está más cercana y las conversaciones entre USA y Rusia, Entre Trump y Putin, dejan de nuevo en la marginalidad a la Europa empeñada en invertir quinientos mil millones de euros en ayudas de armamento al gobierno de Volodomir Zelensky. Mal momento para reivindicaciones por más que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, intente navegar entre dos aguas.
El domingo, 21 de diciembre, la lotería política se adelantará en 24 horas a la que cantan todos los años los Niños de San Ildefonso. Los 65 escaños de la Asamblea Extremeña representan el primer asalto electoral - con votos y no con proyecciones de sondeos electorales - entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo: combate en las urnas que tendrá consecuencias en las dos siguientes citas electorales y, también, en las guerras que se libran en los juzgados, desde Badajoz a Tarragona, y que afectan de forma muy directa a los dos grandes partidos.
Todos los días, la oposición del PP y de Vox pide que se celebren elecciones generales y todos los días desde el Gobierno les responden lo mismo: las habrá a mediados de 2027. Todas las semanas, las encuestas que publican los medios de comunicación - salvo la del CIS de Felix Tezanos - dicen lo mismo: la victoria del PP de Núñez Feijóo está asegurada y la única duda es si necesitará o no los votos de Vox en el Congreso para tener la maoría absoluta en la investidura. Al partido de Abascal le dan una clara subida en votos, mientras que a la múltiple izquierda la conviertan en la gran perdedora, precisamente por su división.
Pedro Sánchez se resiste a marcharse a pesar de todo. Ya lo demostró tras las elecciones de 2019 y las de 2023 cuando tuvo que hacer lo posible y lo imposible para lograr reunir los votos necesarios para seguir en La Moncloa: dormir con su enemigo, Pablo iglesias, y negociar con el exilado en Waterloo, Carles Puigdemont. Los analistas no saben a qué atenerse cuando analizan su resistencia a irse, unos opinan que es solo su voluntad personal la que le hace seguir y otros, en cambio, creen que es el miedo a quedarse solo ante los problemas judiciales.
Creen que la "omertá" se ha roto y se ha instalado "una guerra de todos contra todos y acusaciones contra todos"
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El presidente de Ciudadanos y aspirante a la Presidencia del Gobierno, Albert Rivera, ha afirmado este miércoles que si esta vez tampoco se lograra formar gobierno y hubiera que convocar unas terceras elecciones, los candidatos que hayan "bloqueado" por "sus sillones" deberían dimitir.
El candidato número 5 de Unidos Podemos y líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha llamado a un último “esfuerzo” en el “sprint” final de la campaña electoral que desembocará el próximo domingo en las urnas y ha puesto como “ejemplo” de “movilización” y de la confluencia a Galicia, donde se comenzó poniendo las primeras “piedrecitas” en 2012 con Alternativa Galega de Esquerda (AGE), germen de las mareas.
Sin mayorias absolutas y con dificultades para formar mayorias simples de segunda vuelta parlamentaria, las altenativas que se presentan para el día despues de las elecciones, partiendo de los resultados de diciembre, la union de Podemos e IU, y de las sucesivas encuestas que se han ido publicando son las siguientes:
No quieren esperar al Dia de Todos los Santos y nuestros principales líderes políticos se han puesto a representar la obra de José Zorrilla por todos los teatros de España. No conocen toda la obra pero recitan de memoria el inicio, que es lo más aprovechable para sus intereses. Se sienten Don Juan aunque la inmediata historia de finales de junio les reserve a alguno el papel de don Gonzalo de Ulloa, a otro el de Luís Mejía, e incluso el de Ciutti. El de doña Inés no tiene dueña asignada pero la veremos aparecer en escena cuando arrecien las calores. Y sin pasar por la sepultura, que ese aspecto habrá que permitirse una licencia, cambiar la obra y dejar que sea ella la que triunfe en esta tragicomedia en la que se ha convertido nuestra vida pública.
Acusa a la Unión Europea de mirar "para otro lado durante todos estos años"
El arte de decir una cosa y hacer la contraria o de lograr que lo que dices sirva para dos cosas muy distintas es una de las asignaturas obligadas para aprobar en el examen de la política. Ahí es donde el PSOE gana al resto de los partidos y donde Pedro Sánchez gana con comodidad tanto a Alberto Núñez Feijóo como a Yolanda Díaz. El resto de partidos y dirigentes bastante tienen con preocuparse de su inmediato y electoral futuro. El último de los grandes ejemplos, tras aquel memorable “OTAN, de entrada, no”, que lanzó Felipe González antes de las elecciones que le otorgaron la mayor mayoría absoluta de nuestra Democracia, acaba de hacerlo el equipo de Sánchez al defender la legalidad de la presidencia de Delcy Rodríguez en Venezuela - que es lo que ha impuesto Donald Trump para lograr sus objetivos petrolíferos sin que haya resistencia por parte del poder militar - mientras que desde el PP se obstinan en colocar a María Corina Machado y a Edmundo González como la única via democrática en aquel país.
Enfangado en las batallas internas de la política española el presidente del Partido Popular se está quedando fuera de los grandes movimientos globales que marcan el futuro inmediato de todos los países, sobre todo tras la segunda llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Alberto Núñez Feijóo tiene dos grandes rivales dentro de la derecha española: internamente a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, que ha aprovechado muy bien las vacaciones de Navidad y Año Nuevo para acercarse a Buenos Aires y sentarse con Javier Milei, el político argentino que más cerca está de Donald Trump y que ha conseguido inversiones millonarias para su país gracias a su relación con el presidente norteamericano.
Este año 2025 que se marcha envuelto en más escándalos de con los que entró, el más duro posiblemente en toda la moderna historia del PSOE, va a encontrar consuelo en el inminente 2026, que llega dispuesto a batir todos los récords en cuanto a enfrentamientos entre los partidos políticos, tanto dentro como fuera de los mismos, con varias elecciones autonómicas decisivas que van a incrementar la ya habitual lluvia de insultos y descalificaciones entre los dirigentes y con una sociedad a la que cada vez le molestan más las peleas de sus dirigentes y se desintegra por capas sociales y generacionales sin que los responsables de las descalificaciones sepan como fabricar el futuro.
Las negociaciones en Aragón reabren las disputas en el espacio mientras persiste riesgo de división en Andalucía y CyL
La citación para el 8 de Enero al encarcelado José Luís Ábalos para que explique todo lo que sabe sobre Pedro Sánchez confirma, de nuevo, que el Partido Popular ha convertido al Senado, en el que tienen mayoría absoluta de escaños, en un auténtico “Tribunal Político” desde el que mantiener todo el tiempo que haga falta su ataque al Gobierno, sobre todo en esta primera mitad de 2026 en la que a los sumarios y decisiones judiciales sobre lo que consideran corrupción de dirigentes socialistas se va a mezclar con la celebración de varios juicios derivados de los sumarios Gurtel, Púnica como más relevantes de los que afectan a ex dirigentes populares.
El presidente del PP lleva mucho tiempo, demasiado, esperando que algunos de los socios de investidura de Sánchez se decida a a votar “si” en una hipotética moción de censura, pero no parece que eso le lleve a ninguna parte. También parece que puede esperar sentado a que el presidente del Gobierno convoque elecciones anticipadas. Pero si el PP se decide a presentar una moción de censura, aunque no la gane, pondría en jaque a varios de los socios de investidura de Pedro Sánchez, que tendrían que justificar su apoyo al líder socialista a pesar de la evidencia de los casos de corrupción.
Si se cumplen las previsiones de todos los sondeos electorales, incluido el del CIS, y las sensaciones internas que existen en el PSOE por parte de la mayoría de sus dirigentes, dentro de diez días los socialistas van a sufrir en Extremadura la primera de sus grandes derrotas electorales, al quedar la candidatura que encabeza el procesado Miguel Angel Gallardo por detrás de la popular María Guardiola y del portavoz de Vox, Óscar Fernández. Puede que la candidata de Unidas por Extremadura, la coalición en la que están Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde, Irene de Miguel se salve del derrumbe general de la izquierda pero quedará de forma testimonial ante una derecha que tendrá que unirse para formar gobierno.
Insaciable en sus demandas al Gobierno de Pedro Sánchez, y desesperado por la llegada a la escena independentista de Silvia Orriols y su Alianza Catalana desde la alcaldía de Ripoll, el líder de Junts quiere que la recaudación del IRPF se haga desde la Generalitat y se quede en Cataluña. Puede que sea el último pacto que negocie la vicepresidenta y titular de Hacienda, María Jesús Montero, antes de dejar el Consejo de Ministros y marcharse a Andalucía como candidata a presidir la Junta. Nada nuevo sí recuerdo mi encuentro con Josep Tarradellas en su regreso del exilio, antes de ir a entrevistarse con Adolfo Suárez en La Moncloa. Sus palabras mantienen toda su actualidad y destilan la sabiduría del político que vivió el fin de la Monarquía de Alfonso XIII y la azarosa vida de la II República.
Sin el Movimiento Sumar de Yolanda Díaz, la unión de Podemos, Izquierda Unida y los Verdes han conseguido site escaños (tuvieron cuatro en 2023) y ocho mil votos más. Irene de Miguel ha sido la encargado de consumar la vengan de Ione Belarra y Pablo Iglesias contra su excompañera y actual vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz. Ha perdido y tiene aún menos fuerza de cara a sus exigencias hacia el presidente y mucha menos respecto al resto de los socios que mantienen a la coalición de izquierdas e independentistas en el poder. En Extremadura se ha celebrado el primero de los asaltos de cara al combate final que serán las elecciones generales. Habrá que ver cómo transcurren los otros tres asaltos que están previsto en Aragón, Castilla y León y Andalucía. Sumar no suma y parece que el “Unidas por…” tiene recorrido.
Los presupuestos hoy aprobados en Cibeles "cumplen la regla de gasto y arrojan un superávit de 208 millones de euros"
A los socios de Pedro Sánchez cada vez se les hace más difícil encontrar excusas para seguir apoyándole a pesar de los continuos escándalos de corrupción y de machismo que se le amontonan al líder socialista. Tanto Podemos, como Sumar, HB o el propio PNV ya no saben qué hacer o decir. Ahora Yolanda pide una renovación radical del Gobierno que nadie entiende pero que le sirve para alargar su apoyo al PSOE.
El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, estaba detrás del telón y con una entrevista en La Vanguardia ha decidido colocar a la Iglesia española en pleno centro del escenario. No pasaba desde el año 1977 con el cardenal Enrique Tarancón de protagonista. Entonces se trataba de iniciar la transición democrática ; ahora se trata de dar un nuevo empujón a Pedro Sánchez y al PSOE para que abandonen el poder y se autodestruyan. No hay medias tintas, ni falta de conocimiento político. Argüello es culto y conoce a la perfección el efecto que producen las palabras cuando salen de la boca de un dirigente de la Iglesia, en un país que es mayoritariamente católico pese a que no sea muy practicante.
La lucha feminista logró poner los derechos de la mujer en un primer plano político que la izquierda parlamentaria, especialmente en el gobierno de Zapatero, con la legalización del matrimonio gay, despenalización del aborto y la penalización de la violencia machista, y en el de Sánchez-Pablo Iglesias, con el “solo el si es si”, alzó como su mejor bandera frente a la derecha conservadora, sin pensar de que el boomerang feminista podría convertirse en un arma mortal contra esa misma izquierda.
Reclama una auditoría inmediata de la SEPI y pide terminar con el "disparate de los puteros" y la "indecencia" de la corrupción
El cansancio físico, el derrumbe mental se percibe con claridad en el rostro y en los movimientos de Volodomir Zelensky en su última reunión con los dirigentes de Francia, Gran Bretaña y Alemania, que se han adueñado del discurso belicista de Europa cuando en sus respectivos países están más cuestionados que nunca.
En un posible, pero todavía presunto, adelanto electoral, no está nada claro quiénes van a ser los partidos beneficiados y los perjudicados a pesar de que las encuestas dan un crecimiento importante a Vox que a la hora de la verdad puede ser la gran sorpresa, bien porque supere los escaños que le conceden las expectativas o por todo lo contrario y acabe imponiéndose el voto útil al PP de Feijóo. Pero, si el PP no lograra sumar 150 escaños, lo más seguro es que habría que repetir las elecciones o aguantar a tres ministros de Vox.
Con seguridad, la gran mayoría de los manifestantes, que pedían hasta la cárcel para el presidente del Gobierno y la convocatoria de elecciones generales, a un tiro de piedra de la sede del PSOE y en la meseta del Paseo del Pintor Rosales desde la que se domina ese viejo aprendiz de rio que es el Manzanares, no sabían dónde está la pequeña ciudad de Debod, en Egipto y mucho menos quienes eran los dioses a los que estaba dedicado: Isis, que representaba la magia, y Amón, que logró convertirse en el rey de los dioses. Cualquier comparación que se pretenda hacer con Isabel Díaz Ayuso y Alberto Núñez Feijóo, sería una mera coincidencia, pese a reconocer que la presidenta de la Comunidad de Madrid posee una considerable dosis de magia política y que el presidente del PP aspira a sentarse en el trono de La Moncloa.
Con veinte años, el Carles Puigdemont que consiguió convertirse en presidente de la Generalitat el 11 de enero de 2016 militaba en el partido que tenía como jefe a Jordi Pujol, y trabajaba como periodista en el diario “El Punt”. Quería lo mismo que desea ahora y defendía la independencia de Cataluña de la misma forma que lo hizo años más tarde su antecesor al frente del gobierno catalán, Artur Más, con los cuatro puntos que le darían a Cataluña la condición de Estado y fuera de la estructura territorial de España. El no ha cambiado, lo han hecho los otros, los socialistas que encabezan Pedro Sánchez y Salvador Illa, y los populares que tienen a Alberto Núñez Feijóo y a Alejandro Fernández como referencia de la “españolidad” que defendieron de forma tan equivocada Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, la vicepresidente que puso despacho en Barcelona para intentar la misión imposible de convencer al independentismo de renunciar a sus exigencias.
Afirma que hay que levantar una izquierda fuerte y que con ese criterio claro las alianzas de Podemos "caerán por su propio peso"
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