El presidente Pedro Sánchez negó la existencia de corrupción generalizada en España y descartó elecciones anticipadas, defendiendo su Gobierno. Aceptó la condena al exministro Ábalos y rechazó ataques judiciales a su familia, defendiendo su inocencia. Sánchez afirmó que su administración puede erradicar la corrupción persistente en el país.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha negado que exista una corrupción generalizada en España y ha descartado convocar elecciones anticipadas, reafirmando su compromiso de continuar al frente del Ejecutivo. Durante su intervención en el Pleno del Congreso de los Diputados el 24 de junio de 2026, Sánchez aseguró que la percepción de corrupción masiva es falsa y que su Gobierno es el que podrá erradicar los casos de corrupción que persistan en el país.
Claves de la noticia
Negación de corrupción generalizada
Sánchez afirma que la corrupción no es consustancial en España.
Respeto a condena de Ábalos
El presidente acata la sentencia de 24 años de cárcel al exministro.
Defensa de familiares y Gobierno
Rechaza ataques judiciales contra su mujer y hermano como campañas.
Negación de corrupción y defensa del Gobierno
Sánchez afirmó que nunca conoció ni hubiera tolerado prácticas corruptas dentro de su partido o Gobierno. Subrayó que el PSOE no se ha financiado ilegalmente y que cualquier irregularidad se debe a que otros se han aprovechado de sus recursos. "Jamás conocí ni hubiera tolerado ninguna de estas prácticas", reiteró, y rechazó la idea de que la corrupción sea algo inherente al sistema político español.
El presidente se mostró dispuesto a continuar en el cargo y descartó la convocatoria de elecciones anticipadas. "Para mí la pregunta no es si debemos continuar, es ¿cómo no vamos a continuar?", afirmó, provocando reacciones de la oposición. Según Sánchez, si aún existen "rescoldos de corrupción" en España, su Gobierno es el que puede acabar con ellos, no uno encabezado por PP y Vox.
Condena al exministro Ábalos y casos judiciales
Respecto a la reciente condena a 24 años de cárcel del exministro José Luis Ábalos, Sánchez manifestó que la respeta y acata porque "no debe haber ningún espacio para la impunidad de personas corruptas, sean quienes sean". Además, calificó el caso de Ábalos y su sucesor Santos Cerdán como un "caso flagrante y grave de corrupción" protagonizado por personas concretas que se aprovecharon de su posición para obtener beneficios económicos.
En cuanto a la investigación abierta al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Sánchez defendió su presunción de inocencia y señaló que aún no se pueden sacar conclusiones definitivas. También defendió la legalidad del rescate de la compañía aérea Plus Ultra, que ha sido objeto de críticas y dudas judiciales.
Defensa de su familia y críticas a acciones judiciales
Sánchez denunció que su mujer, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, están siendo objeto de acciones judiciales coordinadas que buscan debilitar al Ejecutivo mediante ataques personales y campañas de desinformación. Sobre su hermano, explicó que la plaza por la que está siendo juzgado fue creada y convocada en periodos en los que él no tenía cargos relevantes en el PSOE ni era diputado.
En relación con su esposa, defendió que comenzó a trabajar en la Universidad Complutense de Madrid en 2012, dos años antes de que él fuera elegido secretario general del PSOE, y que no recibió ingresos por dirigir la Cátedra Extraordinaria ni por desarrollar el software investigado. Sánchez lamentó que el juez Juan Carlos Peinado haya visto revocadas 15 de sus decisiones por la Audiencia Provincial de Madrid y criticó las medidas cautelares impuestas, como la entrega de pasaporte y la obligación de presentarse periódicamente en el juzgado, calificándolas de desproporcionadas.
Finalmente, el presidente expresó su confianza en la justicia española, aunque reconoció que cuesta compartir algunas actuaciones, y pidió que el sistema judicial sea justo y riguroso en sus decisiones.