En los últimos meses, ha protagonizado episodios que se han visto como provocaciones, como arropar a Espinosa con su fundación
Enfangado en las batallas internas de la política española el presidente del Partido Popular se está quedando fuera de los grandes movimientos globales que marcan el futuro inmediato de todos los países, sobre todo tras la segunda llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Alberto Núñez Feijóo tiene dos grandes rivales dentro de la derecha española: internamente a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, que ha aprovechado muy bien las vacaciones de Navidad y Año Nuevo para acercarse a Buenos Aires y sentarse con Javier Milei, el político argentino que más cerca está de Donald Trump y que ha conseguido inversiones millonarias para su país gracias a su relación con el presidente norteamericano.
Un leve respiro en los ataques personales y políticos entre los partidos y sus dirigentes. Apenas 48 horas, hasta el funeral y la visita de los Reyes, que han regresado de Atenas tras asistir al entierro de Irene de Grecia. Quedan cinco dias para las elecciones autonómicas en Aragón y las descalificaciones se volverán más agresivas, con el ministro Óscar Puente como principal objetivo por parte tanto del PP como de Vox. El resultado de las urnas está asegurado, salvo enorme sorpresa. Ganará el PP y el presidente Azcón seguirá en el cargo, con el apoyo indispensable de Alejandro Nolasco, el candidato de Vox.
Los tres partidos ya tumbaron hace un año un decreto ómnibus en la Cámara Baja
La política española ha entrado en una encrucijada muy embarullada donde todo puede ocurrir: a la creciente subida electoral de Vox en todos los frentes, se une el calvario judicial por el que va a pasar Pedro Sánchez, el hostigamiento de Trump a Europa, a los que se unen ahora sucesos imprevistos como la enfermedad del presidente de la Generalitat o el grave accidente de tren en Córdoba que, sin lugar a dudas, va a afectar al ministro de Transportes, látigo de la oposición, al que se le venía criticando mucho por las deficiencias en las líneas ferroviarias.
En todos los “restaurantes periodísticos” de esta semana se ofrecen los mismos menús, a elegir en razón del interés político, partidista o simple curiosidad con carga de escándalo, chapuza, bodrio, excremento y suciedad moral que tenga a bien consumir cada comensal; puede, si tiene apetito probar un poco de los tres platos que se le ofrecen desde los medios online, desde las televisiones, desde las radios y, por supuesto, desde la legión de influencer, opinadores e investigadores varios. Llegarán a los postres con la misma sensación de hartazgo y sin visos de ver en la carta, como platos principales, ni una mención a posibles negociaciones y acuerdos sobre pensiones, paro, sanidad, educación, investigación, vivienda, inmigración o programas de investigación.
Pedro Sánchez y gran parte de los grupos situados a su izquierda han venido utilizando la fórmula de “que viene la extrema derecha” para tratar de convencer al electorado español de que se volcase en las urnas en apoyo del gobierno de coalición del PSOE con sus socios. Y resulta que, a pesar de todo el “lobo” ya está aquí y las encuestas dan a Vox un incremento muy notable hasta llegar casi a los 70 diputados a costa tanto del PSOE como del PP. Y lo más curioso y sonrojante es que ahora los líderes de estos partido de izquierda se culpan unos a otros de haber causado el auge de la extrema derecha.
El domingo, 21 de diciembre, la lotería política se adelantará en 24 horas a la que cantan todos los años los Niños de San Ildefonso. Los 65 escaños de la Asamblea Extremeña representan el primer asalto electoral - con votos y no con proyecciones de sondeos electorales - entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo: combate en las urnas que tendrá consecuencias en las dos siguientes citas electorales y, también, en las guerras que se libran en los juzgados, desde Badajoz a Tarragona, y que afectan de forma muy directa a los dos grandes partidos.
Este año 2025 que se marcha envuelto en más escándalos de con los que entró, el más duro posiblemente en toda la moderna historia del PSOE, va a encontrar consuelo en el inminente 2026, que llega dispuesto a batir todos los récords en cuanto a enfrentamientos entre los partidos políticos, tanto dentro como fuera de los mismos, con varias elecciones autonómicas decisivas que van a incrementar la ya habitual lluvia de insultos y descalificaciones entre los dirigentes y con una sociedad a la que cada vez le molestan más las peleas de sus dirigentes y se desintegra por capas sociales y generacionales sin que los responsables de las descalificaciones sepan como fabricar el futuro.
A Santiago Abascal le ocurre lo mismo que le ocurrió a Pablo Iglesias con Podemos y a Albert Rivera con Ciudadanos: quieren ganar a su rival-hermano y hoy es prácticamente imposible. El presidente de Vox necesitaría un milagro para desplazar al Partido Popular dentro de la derecha. Están bien las declaraciones sobre los objetivos, relanzados en estos días por la crisis de los populares en la Comunidad Valenciana tras la dimisión de Carlos Mazón y la búsqueda de un sustituto que evite las elecciones anticipadas y mantenga los acuerdos que se alcanzaron en 2023.
El año más duro para la política española va a ser 2026. Más ataques , más descalificaciones, más adjetivos uno detrás de otro, los mismos slogans, y una larga cadena de sumarios que se mandarán a juicio y otros que esperar a que les fijen las fechas para celebrarlos. Los dos grandes partidos caminarán en paralelo por las sedes judiciales, con ventaja inicial para el PP dada la dispar potencia de fuego que existe en ambas formaciones a través de los medios de comunicacíón. Un simple vistazo, con criterio profesional permite “colocar” al lado de los populares al setenta u ochenta por ciento de los grandes y clásicos medios periodísticos, desde las cabeceras digitales a las televisiones, y no tanto a las redes sociales.Son el mejor de los apoyos para que Feijóo pueda conseguir ese objetivo ya que forman la primera línea de combate contra las trincheras en la que se están refugiando la mayor parte de los dirigentes socialistas.
Sin el Movimiento Sumar de Yolanda Díaz, la unión de Podemos, Izquierda Unida y los Verdes han conseguido site escaños (tuvieron cuatro en 2023) y ocho mil votos más. Irene de Miguel ha sido la encargado de consumar la vengan de Ione Belarra y Pablo Iglesias contra su excompañera y actual vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz. Ha perdido y tiene aún menos fuerza de cara a sus exigencias hacia el presidente y mucha menos respecto al resto de los socios que mantienen a la coalición de izquierdas e independentistas en el poder. En Extremadura se ha celebrado el primero de los asaltos de cara al combate final que serán las elecciones generales. Habrá que ver cómo transcurren los otros tres asaltos que están previsto en Aragón, Castilla y León y Andalucía. Sumar no suma y parece que el “Unidas por…” tiene recorrido.
El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, estaba detrás del telón y con una entrevista en La Vanguardia ha decidido colocar a la Iglesia española en pleno centro del escenario. No pasaba desde el año 1977 con el cardenal Enrique Tarancón de protagonista. Entonces se trataba de iniciar la transición democrática ; ahora se trata de dar un nuevo empujón a Pedro Sánchez y al PSOE para que abandonen el poder y se autodestruyan. No hay medias tintas, ni falta de conocimiento político. Argüello es culto y conoce a la perfección el efecto que producen las palabras cuando salen de la boca de un dirigente de la Iglesia, en un país que es mayoritariamente católico pese a que no sea muy practicante.
Concretamente los 450 metros de Bravo Murillo que discurren entre la plaza de Juan Zorrilla y las calles de José Abascal y Cea Bermúdez
Con veinte años, el Carles Puigdemont que consiguió convertirse en presidente de la Generalitat el 11 de enero de 2016 militaba en el partido que tenía como jefe a Jordi Pujol, y trabajaba como periodista en el diario “El Punt”. Quería lo mismo que desea ahora y defendía la independencia de Cataluña de la misma forma que lo hizo años más tarde su antecesor al frente del gobierno catalán, Artur Más, con los cuatro puntos que le darían a Cataluña la condición de Estado y fuera de la estructura territorial de España. El no ha cambiado, lo han hecho los otros, los socialistas que encabezan Pedro Sánchez y Salvador Illa, y los populares que tienen a Alberto Núñez Feijóo y a Alejandro Fernández como referencia de la “españolidad” que defendieron de forma tan equivocada Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, la vicepresidente que puso despacho en Barcelona para intentar la misión imposible de convencer al independentismo de renunciar a sus exigencias.
Feijóo presume del "éxito" de la convocatoria pese a que convocar "con 48 horas" de antelación era un "desafío logístico grande"
El PP ha elegido el lema 'Efectivamente: ¿Mafia o democracia?' para la movilización de este 30 de noviembre, fijada a las 12.00 horas en el Templo de Debod de Madrid
Queda menos de un mes para la primera cita electoral que será en Extremadura, el 21 de diciembre, la antesala de una Navidad que se presenta movidita con todos los casos pendientes en el ámbito judicial y la resaca de la condena del fiscal general Alvaro García Ortiz. Allí se podrá comprobar si es verdad, como afirman los sanchistas, que los varapalos judiciales más que hundir al PSOE lo afianzan o si por el contrario, el proceso contra su hermano David va a hundir a los socialistas en un territorio donde siempre han ganado hasta las elecciones autonómicas de 2023.
"Los votantes de Vox vamos a intentar conseguir que se den cuenta de que si votan al Partido Popular hay cambio seguro. Y si no, entramos en la incertidumbre", asevera el líder del PP
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Si antes era Feijóo el que no tenía claro relacionarse con Santiago Abascal, lo que le perjudicó gravemente en las elecciones de 2023 dando nueva vida a Pedro Sánchez, dos años y medio después es cuando el PP ha entendido que si Meloni gobierna en Italia no tiene ningún sentido rechazar como socio a Vox en España, pero ahora es el propio Abascal el que parece que no tiene claro que una unión con el PP, en plena campaña electoral en Aragón y enseguida en Castilla y León, para terminar en el verano con los comicios andaluces, no le vaya a perjudicar en las urnas. En dos palabras, que le ha ido bien criticar y marcar distancias con el PP en las elecciones extremeñas y quiere aprovechar el tirón.
Alberto Núñez Feijóo parece convencido de que no va a poder llegar a La Moncloa sin el apoyo de Vox y mucho más después de mala experiencia de Extremadura donde María Guardiola adelantó las elecciones para tener la mayoría absoluta y no lo logró. Abascal, por su parte, se ha enrocado en no querer asumir responsabilidades en un gobierno de coalición para no cometer el mismo error que rompió a Podemos y le dejó de 72 diputados en sólo cuatro.
El diputado de Vox y portavoz en el Ayuntamiento de Madrid ha sido relegado a la última fila del hemiciclo del Congreso
Un leve respiro en los ataques personales y políticos entre los partidos y sus dirigentes. Apenas 48 horas, hasta el funeral y la visita de los Reyes, que han regresado de Atenas tras asistir al entierro de Irene de Grecia. Quedan cinco dias para las elecciones autonómicas en Aragón y las descalificaciones se vooverán más agresivas, con el ministro Óscar Puente como principal objetivo por parte tanto del PP como de Vox. El resultado de las urnas está asegurado, salvo enorme sorpresa. Ganará el PP y el presidente Azcón seguirá en el cargo, con el apoyo indispensable de Alejandro Nolasco, el candidato de Vox.
El accidente de los dos trenes de alta velocidad en Adamuz, con 45 muertos y decenas de heridos, a lo que se suma un muerto más en Cataluña y los cierres parciales del servicio ferroviario de Rodalies, ya se han convertido en la más voraz y peligrosa de las boas constrictor de la política española, que puede acabar con el Gobierno cuyos efectos son superiores a los de las posibles corrupciones de Cerdán, Abalos y Koldo; y por encima del desgaste que estaba sufriendo en Partido Popular por los doscientos muertos de la Dana que arrasó Valencia.
"Yo sigo defendiendo exactamente lo mismo que hace más de 25 años cuando conocí a Santiago" Abascal, ha asegurado
El herido, de 42 años, sufrió un traumatismo en la cabeza
En enero de 1989 el Gobierno de Felipe González, con Narcís Serra como ministro de Defensa, envía a Luanda, la capital de Angola, al teniente coronel José Rodríguez, al comandante José Segura y al capitan Fernando Gutiérrez para que supervisen, dentro de la misión de Naciones Unidas, la retirada de las tropas cubanas que había en ese país. España llevaba siete años dentro de la OTAN pero aquella fue la primera vez que mandos militares españoles actuaban fuera de nuestras fronteras. Treinta y siete años después, otro Gobierno socialista, el de Pedro Sánchez, comienza a negociar los apoyos parlamentarios para que un número indeterminado de militares se puedan desplegar en Ucrania, dentro del marco de la OTAN, de la ONU o de la Coalición de Voluntarios, una vez que se haya firmado la paz entre ese país y la Rusia de Vladimir Putín. Siempre, claro, con la aquiescencia de los Estados Unidos.
La líder madrileña exigió en su momento elecciones democráticas en este país y cree que la Unión Europea debe pedir perdón "por ir mirando para otro lado durante todos estos años"
La jugada que deseaba hacer María Guardiola convocando elecciones anticipadas para lograr desembarazarse de Vox, como hizo Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid, no le ha salido como Feijóo deseaba y aunque se queda a cuatro escaños de la mayoría absoluta sus negociaciones con el líder extremeño del partido de Abascal, Óscar Fernández Calle, van a ser mucho más difíciles que antes.
Vox baja por primera vez en los últimos meses y sube Alvise, mientras Sumar se recupera siete décimas
Vox hizo pública la retirada de Ortega Smith de la portavocía adjunta del partido este lunes, tras meses de relación tirante con el diputado, uno de los fundadores del partido
Perder más de cien mil votos y diez escaños es motivo más que suficiente para que el candidato del PSOE al Gobierno de Extremadura dimita de forma inmediata, algo que Miguel Angel Gallardo no parece muy dispuesto a hacer. Su derrota estaba escrita al igual que estaba escrito que era un mal líder para ir a las urnas. Lo sabía él, lo sabía Pedro Sánchez y lo sabía todo el espectro político. El secreto de su permanencia estaba en el juzgado de Badajoz que lleva el caso del hermano del presidente. Ser aforado y mantenerse durante año y medio más era primordial, una condición innegociable para el inquilino de La Moncloa.
El presidente del Partido Popular consiguió en la tarde del domingo que Carlos Mazón dimitiera como jefe del Gobierno de la Generalitat valenciana, pero aceptando sus últimas exigencias. La principal: que su sucesor fuera Juanfran Pérez-Llorca, su mano derecha. La candidata de Núñez Feijóo, la actual alcaldesa de Valencia, María José Catalá, prefiere seguir en la alcaldía y esperar a 2027 antes de “quemarse” durante los próximos dos años al frente de un Gobierno que estará, desde el principio, sometido a las exigencias de Vox.
En un posible, pero todavía presunto, adelanto electoral, no está nada claro quiénes van a ser los partidos beneficiados y los perjudicados a pesar de que las encuestas dan un crecimiento importante a Vox que a la hora de la verdad puede ser la gran sorpresa, bien porque supere los escaños que le conceden las expectativas o por todo lo contrario y acabe imponiéndose el voto útil al PP de Feijóo. Pero, si el PP no lograra sumar 150 escaños, lo más seguro es que habría que repetir las elecciones o aguantar a tres ministros de Vox.
Creen que la "omertá" se ha roto y se ha instalado "una guerra de todos contra todos y acusaciones contra todos"
El PP ha señalado que recibe con "cautela" la propuesta de nombramiento de Peramato
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La obligada dimisión del Fiscal General , García Ortíz, tras su condena por la Sala Segunda del Supremo, le está sirviendo al PSOE para recuperar una parte del pulso político que lleva perdiendo desde los casos judiciales por corrupción del “equipo” que formaron José Luís Abalos, Koldo Garcia y sobre todo Santos Cerdán. Los militantes y votantes del Partido Socialista encuentran en la decisión del tribunal que ha juzgado a García Ortiz una base de crítica y resistencia frente a lo que consideran operación de la derecha política o para obligar a Pedro Sánchez a dimitir o convocar elecciones generales. Dicen desde el Gobierno y desde la dirección de Ferraz que la “victoria” de Isabel Díaz Ayuso terminará volviendose en contra de los intereses de Núñez Feijóo cuando se vaya a las urnas.
Dice que hay un Gobierno "centrado en la reconstrucción" y cree que es momento de "mantener la estabilidad"
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