Pacto electoral
Pedro Sánchez critica el acuerdo de PP y Vox para el Senado: Vox renuncia a presentar candidatura propia en seis provincias y el PP, en tres circunscripciones.
El expresidente del Gobierno durante catorce años había conseguido que su imagen pública se mantuviera por encima de los vaivenes políticos que sufren los partidos y, de forma especial, el PSOE. Felipe González era Felipe a secas, el dirigente que más tiempo ha ocupado el Palacio de La Moncloa, el que ha conseguido más escaños en el Congreso, el hombre récord de la democracia española. Sus errores se fueron ocultando debajo de una sólida capa de barniz y sus éxitos le elevaron a la categoría de estadista. Hasta que llegó Pedro Sánchez y comenzó el progresivo alejamiento. Primero despacio, luego con rapidez y ahora, a un mes de las elecciones generales, con un ataque directo al que es su compañero de partido, secretario general del mismo y jefe del Gobierno.
El presidente argentino tiene dos amigos políticos en Europa que le acogen y le ayudan en su campaña contra Pedro Sánchez, al que llama dictador cada vez que le ponen un micrófono por delante. A Milei le gustan Ayuso y Abascal, y ese placer es mutuo. A los tres les gustaría echar a patadas del poder al dirigente socialista, y este encuentra en el mandatario argentino la imagen perfecta de lo que considera el matrimonio político más dañino para España.
Coslada realizó un minuto de silencio en homenaje a Mari Carmen Abascal, fallecida tras ser desahuciada, convirtiéndose en símbolo de la crisis de vivienda en España.
Sin milagros terrenales o sorpresas sorprendentes, los Reyes Magos darán a Alberto Núñez Feijóo su ansiado regalo: ser presidente del Gobierno. La convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre, que acaba de confirmar el presidente del Gobierno, y los tiempos reglamentarios que se contemplan en la Constitución —que vienen a tramitar la constitución del Congreso y del Senado y las entrevistas del rey con los distintos líderes políticos para designar un candidato— deberían terminar en los primeros días de enero de 2027.
Santiago Abascal y Manuel Gavira han centrado su campaña en Andalucía en la inmigración, alineándose con Vox. La dependencia del PP de Vox para formar Gobierno podría llevar a concesiones significativas. La lucha contra el narcotráfico también se destaca, beneficiando a Vox tras las declaraciones de la exvicepresidenta socialista.
Ni el ministro puede dimitir ni el presidente quiere cesarlo. Los dos, al igual que el resto de los dirigentes políticos, están prisioneros dentro de la campaña electoral que se resolverá dentro de un mes. La verdad técnica y judicial sobre la tragedia ocurrida en Urda, con el choque entre el tren AVE y el Iryo, tardará meses en saberse y será el Juzgado de Instrucción número 2 de Orgaz y la jueza Aristea Afrodita quienes lleven la investigación de lo ocurrido, al ser ella quien estaba de guardia. La responsabilidad política se medirá en votos, al igual que la sentencia ciudadana sobre el actual Gobierno.
Listas electorales
El PP prepara candidaturas para las generales del 29 de noviembre entre hermetismo y nerviosismo interno; ya se conocen algunos nombres y se prevén cambios en varias provincias.
Política española
Óscar Puente sostiene que PP y Vox quieren llevar a España el modelo de Milei y contrapone cifras laborales; Salvador Illa reclama respeto y condena los insultos.
En 48 horas termina el plazo para presentar ante la Junta Electoral las coaliciones electorales de cara al 29 de noviembre. Ada Colau y Mónica García deben cerrar el nuevo experimento de Frente Amplio, mientras que Gabriel Rufián e Irene Montero deben hacer lo mismo entre ERC y Podemos. No existen diferencias entre los programas de los dos grupos ni en la estrategia a corto, medio y largo plazo. Los dos son republicanos, anticapitalistas y están tan alejados del PSOE como del PP, pese a que en ocasiones parezca lo contrario.
El presidente de la “ideología líquida” recibe de manos del rey Felipe el Gran Collar de Isabel la Católica mientras, en la plaza de todas las plazas, que es la madrileña Puerta del Sol, contemplamos cada día el ocaso social de una de las bases de la democracia. Emmanuel Macron se dispone a dejar la presidencia de la República francesa tras cinco años de tensiones sociales y pérdida de confianza política. La derecha de Marine Le Pen puede sucederle en el Elíseo y hacer más visible el giro a la derecha que está realizando Europa para salir de su grave crisis económica.
El amor político casi siempre se basa en una necesidad. Los novios, amantes y amigos con derecho a roce dentro de los partidos se convierten en cómplices pasajeros durante el tiempo que necesitan para alcanzar el poder. Eso es lo que sienten Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso en estos momentos. Desde la distancia y con casamenteros financieros por medio.
Ella quiso centrar su batalla política en Pedro Sánchez y no en ninguno de los portavoces del PSOE, Sumar y Podemos en la Asamblea de Madrid. Isabel Díaz Ayuso decidió, desde su llegada al poder en la Comunidad, que su rival era el presidente del Gobierno. Acertó. Dejó en un segundo nivel a quienes debían ser sus rivales políticos. Así se convirtió en referencia nacional e incluso internacional como el rostro de la nueva derecha española, por encima de Pablo Casado y de Alberto Núñez Feijóo. De forma consciente, se convirtió en el blanco de los ataques de toda la izquierda. La estrategia le ha funcionado hasta ahora.
Con la amenaza de otra marcha azul sobre Ceuta desde Marruecos, por mar y tierra, el Gobierno español ha aceptado que se ha creado una segunda ciudad de unas quince mil personas, que estará repartida en tres zonas, que tendrá que estar subvencionada y que existirá durante muchos meses. No hay solución a la crisis al aceptar que todos los que se han quedado, tras el regreso de la mayoría de los que atravesaron la frontera a finales de julio, son refugiados o menores de edad.
La fotografía y la nota oficial de la reunión del Rey con los mandos militares “ operativos” en el palacio de La Zarzuela, acompañado por la ministra de Defensa es todo un mensaje sobre lo ocurrido en Ceuta.
El presidente del Gobierno se ha quedado sin Gobierno. Apenas le acompañan tres incondicionales y tres que asumen su obligación ministerial con mayor o menor fortuna. El resto se encuentra refugiado en sus despachos a la espera del final de la legislatura. Óscar Puente, Félix Bolaños y Óscar López están dispuestos a defender al “jefe” hasta las últimas consecuencias, como si estuvieran viviendo los últimos días de Numancia o del Alcázar de Toledo. Serán suicidas o héroes cuando las urnas señalen al vencedor. Puente confunde a los molinos con gigantes; Bolaños escribe con tinta invisible las mentiras de cada día; y López ya ha descubierto que no logrará sentarse en el sillón presidencial de la Comunidad de Madrid.
Sánchez, su Gobierno, el PSOE, la izquierda y los nacionalistas que le mantienen en el poder desde 2018 no saben qué hacer con Marruecos. Tampoco lo saben Feijóo y Abascal, que desde la oposición en la que viven ofrecen cada día un imposible. Ceuta y Melilla son la parte más importante del problema, al ser la zona de España más amenazada.
La presidenta de la Comunidad de Madrid había cometido un error político de primer nivel. Innecesario, mal gestionado y que ha conseguido que desde la oposición que representan el PSOE y Más Madrid, hasta la propia oposición interna de la derecha, en la que están el PP y Vox, ya tengan material inflamable para los próximos meses. La venta apresurada no apagará todas las llamas, pero sí su virulencia.
Tienen tantos problemas España y la Europa de los 27 estados, con sus respectivas crisis económicas, la guerra de Ucrania, la llegada masiva de inmigrantes irregulares, la necesidad de rearmarse hasta las cejas que preconizan sus primeros ministros o presidentes y las cínicas proclamas en política exterior respecto al orden mundial de este comienzo del siglo XXI, que se separan de las voluntades populares que les llevaron al poder —la guerra ampliada de Gaza, con Israel e Irán por medio—, que habrá que esperar a que pase el verano para que todas las miradas de expertos y analistas se centren en las elecciones americanas y su efecto en todo el mundo.
Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, critica las nacionalizaciones del Gobierno de Sánchez a través de la 'Ley de Nietos', advirtiendo que podrían alterar el censo electoral con 2,5 millones de nuevos votantes. Rechaza calificarlo como "pucherazo", pero denuncia manipulación y falta de democracia en el PSOE.
Los escándalos de corrupción que afectan al Gobierno y al PSOE se irán tramitando en los distintos juzgados y tardarán años en terminar con las condenas o absoluciones que dictaminen los jueces. Ese es el camino de la Justicia, que se encontrará con la autopista de la política y las elecciones, con cambios en los gobiernos que salgan de las urnas.
|
Pactos electorales
Vox renuncia a candidatura propia al Senado en seis provincias y presentará un único candidato en otras 14, mientras mantiene conversaciones con el PP para una lista conjunta.
La vicepresidenta del Gobierno ha dejado su futuro político en manos de los votos de los 187 países que forman parte de la Organización Internacional del Trabajo. El 9 de noviembre pasará un “examen” en el que defenderá su candidatura para dirigir el organismo y, una semana más tarde, tendrá lugar la votación. Si gana, tendrá que esperar hasta octubre de 2027 para ocupar el puesto.
Feijóo admitió que el PP negocia con Vox para buscar una mayoría de tres quintos en el Senado, sin concretar la fórmula y apelando a la discreción.
La muerte de Maricarmen Abascal, anciana desahuciada en Madrid, ha generado indignación y se ha convertido en símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda en España. Su fallecimiento ha movilizado protestas y homenajes, reflejando la crisis habitacional y la necesidad urgente de políticas efectivas.
Tres intentos fallidos y un cuarto que termina con éxito. Urbagestión, el fondo buitre que compró el inmueble número 46 de la madrileña calle Sáenz de Baranda, ha conseguido que la comisión judicial, escoltada por la policía, eche de la casa en la que ha vivido durante 71 años a Mari Carmen Abascal. La ley lo permite. El Gobierno central lo permite. El Gobierno autonómico lo permite y el Gobierno municipal lo permite. Los responsables de Urbagestión y Urbagesa, Juan Manuel Pascual Merchán y Alfonso Javier Pascual Parras, no aceptan más retrasos ni más negociaciones. Mari Carmen, a la calle, y el fondo, a esperar para cambiar por completo el edificio y convertirlo en un buen y lucrativo negocio.
Vox ha ganado casi 40,000 votos, pasando del 8.12 % al 16.9 % y seis escaños más, lo que le da pie a Santiago Abascal a subir la apuesta que le hará a Feijóo, obligando a María Guardiola a aceptar las mismas o parecidas condiciones que ya puso a Carlos Mazón en la Comunidad Valenciana tras las elecciones de mayo de 2023. El punto clave estará en darle a Vox la presidencia del Parlamento extremeño y los conocidos recortes en Memoria Histórica e inmigración.
Pedro Sánchez consiguió en La Revuelta algo que los partidos llevan años persiguiendo: una audiencia masiva y especialmente joven escuchando política sin haber acudido a un espacio político. El experimento plantea una pregunta interesante en plena campaña: ¿puede una conversación con un humorista resultar electoralmente más eficaz que otro debate entre candidatos?
El V Congreso Internacional sobre el Mundo Antiguo reunió en Colindres a 120 investigadores de España, Italia y Portugal para analizar trabajo, ocio y riqueza en la Antigüedad.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha elegido a su exvicepresidenta María Jesús Montero como directora de la campaña electoral del PSOE; enfrente tendrá al secretario general del PP, Miguel Tellado, elegido por Alberto Núñez Feijóo para ese mismo cometido. Para conseguir el mismo objetivo, que es la victoria de sus formaciones, parten de líneas de salida muy distintas, y todas las apuestas demoscópicas confirman que, con la inestimable y necesaria ayuda del Vox de Santiago Abascal, la suma de parlamentarios de la derecha en el Congreso estará por encima de los 190 escaños, muy lejos de los 120 que pueden obtener el PSOE y la amalgama que la otra izquierda intenta construir en torno al nuevo nombre de Frente Amplio. Ese agujero electoral y representativo de 70 asientos en el Congreso es prácticamente insalvable.
PSOE, Sumar y Podemos acusan a la derecha de importar el discurso de Trump, mientras Vox respalda las sospechas sobre el sistema y Génova intenta marcar distancias con Ayuso sin cerrar del todo el debate
Lejos de su casa y en la cama de un hospital, Maricarmen Abascal ha muerto a los quince días de sufrir su desahucio y provocar que el eterno problema de la vivienda se convierta en el punto de inflexión política que ha provocado un adelanto electoral y ha llenado de memes y declaraciones las redes sociales. A sus ochenta y siete años dejó un testamento oral en el que acusa de forma directa, y sin temblarle la voz, a los culpables del desamparo de todos los que viven bajo el miedo de perder su vivienda y una parte de sus vidas: Pedro Sánchez, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida. Un resumen del poder político que, en bloque y con tiempo, no ha hecho nada por cambiar las leyes que rigen el mundo inmobiliario y su derivada en el mundo financiero.
Al presidente del Gobierno quieren arrojarle por la ventana de su despacho, desean verle estrellado sobre los adoquines de la Carrera de San Jerónimo y brindarían con champán políticos de todos los colores, empresarios de todos los colores y periodistas/comunicadores de todos los colores. Sería muy difícil que sumara los mismos escaños que consiguió en 2023 y no tendrá los mismos apoyos por su izquierda y, muy posiblemente, tampoco de los nacionalistas de derechas, ni desde Euskadi ni desde Cataluña.
El presidente del Gobierno y algunos de sus ministros no solo se juegan seguir en sus cargos en las próximas elecciones generales. Si las diligencias previas que ha puesto en marcha la magistrada María Tardón, en el juzgado número 3 de la Audiencia Nacional, sobre la crisis de Ceuta terminan culpando al Gobierno y a su presidente, podrían enfrentarse a los delitos que se contemplan en el artículo 102 de la Constitución, que trata de la traición y de la seguridad del Estado.
Hace un año, la actual presidenta interna de Venezuela era una apestada para Estados Unidos y para la mayor parte de Europa, alguien a quien se le impedía entrar en la UE y a quien se acusaba de los mismos delitos que al que entonces era su jefe, Nicolás Maduro. Desde el martes pasado, Delcy Rodríguez tiene las bendiciones de Donald Trump, asiste a la cumbre de Naciones Unidas, se viste de blanco, sonríe, hace el signo de la victoria y, mientras Trump, con igual sonrisa, levanta el dedo pulgar en señal de aprobación, la eterna opositora al régimen venezolano, María Corina Machado, comprueba por cuarta vez en este año, desde Panamá, que no puede regresar a su país. Es la geopolítica del dinero, del petróleo y de los equilibrios estratégicos en toda América.
Ocho años después de mantener su cara de variados tonos de color hasta confluir en el morado de la II República, la izquierda española en general, y la madrileña en particular, vuelve a olvidarse de una de las mejores películas de Pedro Almodóvar. Lástima que en el homenaje que se hizo a Santiago Carrillo, organizado por Comisiones Obreras, no se proyectara el filme y se comentara después entre los asistentes, incluida la intervención desde Argentina de Baltasar Garzón. Puede que lo ocurrido después no hubiera discurrido por los mismos caminos. Nada es igual tras el evidente fracaso de sus propuestas y aún lo será menos si mantienen las distancias personales que les separan mientras coinciden en el fondo de las propuestas. Divididos para perder puede ser un buen eslogan o un mejor epitafio.
A tres escaños de la mayoría absoluta, con más del doble de votos que los obtenidos por la hasta ahora gobernante Democracia Cristiana, cinco veces más que el Partido Socialdemócrata y casi el doble que todo el conjunto de la izquierda de Sajonia-Anhalt, la “Alternativa por Alemania”, liderada por Ulrich Siegmund, ha lanzado al resto del país el mismo mensaje, con una participación récord del 78 %: estamos hartos del Gobierno de Friedrich Merz, estamos hartos de este “desvío” de la democracia, no nos representa y queremos, exigimos, un cambio.
La historia política de Pedro Sánchez está explicada en una canción sudamericana convertida en rumba. Si rescatamos la memoria musical de hace sesenta años, veremos que un día de 1966 el cantante catalán y gitano Pedro Pubill Calaf estaba escuchando discos cuando descubrió, en una grabación de un artista cubano conocido en la isla como el “Guapachoso”, un tema que se convirtió en éxito durante cuarenta años. Lo había compuesto un año antes el colombiano González Arenas y, con la voz y la guitarra de Peret, pasaría de son a rumba hasta llegar, en 2008, a Serrat y Joaquín Sabina.
De gallego a gallego, el actual presidente del Partido Popular escarmentó en cabeza ajena, la de Mariano Rajoy, las consecuencias de enfrentarse y ningunear a José María Aznar, algo que siempre supo Isabel Díaz Ayuso y ante lo que actuó en consecuencia. El expresidente y líder de la derecha que terminó con catorce años de poder socialista en el lejano 1996 marca el ritmo de su partido no solo con su célebre “el que pueda hacer, que haga”, sino también con su apoyo exterior al cambio en España, sobre todo desde su plataforma norteamericana.
El PSOE aumenta 1,7 puntos en intención de voto, alcanzando el 33%, mientras el PP cae a 25,1%. A pesar de la condena a Ábalos, el PSOE supera al PP por casi ocho puntos. La confianza en ambos líderes es baja, con un 69% desconfiando de Sánchez y un 80% de Feijóo.
Sin la Ley de Memoria Histórica de 2007, que impulsó el Gobierno de Rodríguez Zapatero y que Pedro Sánchez amplió y transformó en Ley de Memoria Democrática en 2022, los miedos de Feijóo y Abascal a no conseguir el poder en las próximas elecciones generales no existirían.
Convertido el último Comité Federal del PSOE en el primer gran acto electoral del largo año que nos espera hasta los comicios municipales y autonómicos de 2027, los dirigentes socialistas, los que aplaudieron al líder con el miedo en el cuerpo ante las noticias que se sucedan en los tribunales sobre las corruptelas de quienes fueron sus compañeros desde la sede central de la madrileña calle Ferraz, van a vivir durante los próximos meses con la duda de si su secretario general y presidente del Gobierno hará que las elecciones generales coincidan el 23 de mayo con las que ya están fijadas por ley.
|