El Instituto Cervantes ha inaugurado recientemente su Caja de las Letras para albergar el legado del ingeniero aeronáutico Emilio Herrera, un homenaje que se llevó a cabo en colaboración con la Real Academia de la Ingeniería. Este acto tuvo lugar el 19 de mayo y contó con la participación de destacadas personalidades del ámbito académico y militar.
Homenaje a un pionero de la ingeniería
Entre los asistentes se encontraban Carmen Noguero, secretaria general del Instituto Cervantes; Jaime Domínguez Abascal, presidente de la Real Academia de Ingeniería; José Manuel Hesse, decano del Colegio Oficial de Ingenieros Aeronáuticos, y Gustavo Alonso, director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio (ETSIAE). También estuvieron presentes los bisnietos de Emilio Herrera, quienes actuaron como testigos honorarios del evento.
La caja nº 1421 ha recibido un valioso legado que incluye una réplica de la escafandra diseñada por Herrera hace más de 90 años para tripulantes de globos aerostáticos. Esta réplica fue elaborada por los profesores Pablo Rodríguez de Francisco y José Leopoldo Casado Corpas, quienes expresaron su orgullo por contribuir a este homenaje. Gustavo Alonso destacó que esta escafandra es un claro precursor del traje espacial moderno.
Legado científico y cultural
Carmen Noguero resaltó la importancia de Emilio Herrera como un modelo de dedicación al servicio público y al avance científico. Su trayectoria como militar e ingeniero visionario lo vinculó desde sus inicios al desarrollo de la aeronáutica militar en España. Noguero subrayó que su labor no solo representa innovación, sino también una forma de construir sociedad y proyectar el prestigio nacional en el ámbito internacional.
Además de la réplica, se han entregado otros objetos significativos: un retrato fechado en 1928, su biografía escrita por Emilio Atienza, facsímiles de manuscritos originales como “Aerotecnia” (1928) y “Del aire al más allá”, así como su discurso de ingreso en la Academia de Ciencias Exactas titulado “Ciencia y Aeronáutica”. La Fundación ENAIRE también contribuyó al legado con obras sobre su vida y una tarjeta NFC que digitaliza todos sus textos y documentos reunidos.
Un legado duradero
Jaime Domínguez Abascal enfatizó que Emilio Herrera ha sido una figura olvidada pese a sus grandes aportaciones a la ingeniería aeroespacial. Su compromiso con el conocimiento sigue siendo relevante hoy en día. Tras el acto inaugural, se celebró una conferencia titulada “Emilio Herrera Linares: por la ciencia hasta el cielo, por el cielo hasta la ciencia”, impartida por Armando Díaz Bruguera, general del Ejército del Aire.
Emilio Herrera (1879-1967) fue teniente coronel e ingeniero aeronáutico destacado, además de piloto. Fundó el Laboratorio Aerodinámico Militar y fue vicepresidente de la Real Sociedad Geográfica. Tras la Guerra Civil española, continuó su labor científica en París y fue consultor para UNESCO sobre física nuclear.
Pionero educativo
La ETSIAE debe su existencia a Emilio Herrera, quien impulsó la creación de la Escuela Superior Aerotécnica mediante un Real Decreto en 1928. Durante su dirección hasta 1939, estableció estándares educativos avanzados en tecnología aeronáutica. Armando Díaz Bruguera destacó que Herrera defendió firmemente una educación específica en ingeniería aeronáutica para posicionar a España como potencia tecnológica.