Iván Espinosa de los Monteros, Rocio Monasterio, Javier Ortega -Smith, Ignacio Ansaldo, José Angel Antelo y Macarena Olona están a la espera de encontrar otros huecos para su futuro político, y en el PP están dispuestos a que lo tengan de cara a conseguir que los votos que les faltaron en 2023 aparezcan con las siglas del PP. Negociación discreta y que esperará hasta la Primavera de 2027 para hacerse visible cuando se tengan que conformar las grande listas autonómicas y municipales. No será igual en todas partes, pero lo que importa es el mensaje de “unidad de la derecha“ que Feijóo busca y al que Abascal se resiste.
El lider de Vox ha estado en Budapest para apoyar a Víctor Orban de cara a las elecciones hungaras del próximo mes, en las que el dirigente europeo, que está dentro de la OTAN y de la UE pero que no comparte las decisiones de Ursula Von der Leyen, ni de Mark Rutte ante las exigencias de Donald Trump, tanto en la guerra con Iran como en las conversaciones eternas con Zelensky. Allí, junto al argentino Miley y otros líderes más próximos al Movimiento MAGA, Abascal intenta que las protestas internas no rompan el futuro del partido, tarea en la que se ha ido quedando si los fundadores y refugiado en el duo que forman Ignacio Garriga y Pepa Millán, convertidos en su mano derecha e izquierda y con resultados desiguales en las provincias por el fuerte centralismo que ha implantado el “jefe” y que produjo los abandonos del núcleo fundacional de José Luís González Quirós y de Alejo Vidal-Quadras.
Esa misión de desgaste interno, por un lado, y de traslado de políticos al “partido madre” del que salieron es el motivo del último ataque de Abascal hacia Feijóo, al que ha advertido de que si mantiene esa política corre el riesgo de perder las futuras elecciones y que, de ganarlas sin mayoría absoluta, puede que no cuenta con sus votos. La sombra de Pedro Sánchez se convierte en más alargada que nunca y el hombre al que protegió Esperanza Aguirre durante años en su choque on Mariano Rajoy tiene por delante tres meses en los que decidirá si entra en los tres o cuatro gobierno autonómicos que le ofrecerá el presidente del PP.