El PNV y PSE han cerrado finalmente el acuerdo que, a falta de la aprobación este lunes en sus respectivos órganos internos, permitirá la conformación de un gobierno de coalición en el País Vasco durante los próximos cuatro años.
Los tres partidos ya tumbaron hace un año un decreto ómnibus en la Cámara Baja
Todo parece indicar que la vida política de la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz tiene los días contados y que no podrá llegar a las próximas elecciones ya que carece de un partido que le apoye y que algunos de sus aliados actuales, Izquierda Unida, Más Madrid, Catalunya En Comú o el Compromís valenciano, se lo estén pensando si merece la pena ir en compañía de Sumar, que no pudo formar candidatura en Extremadura por la oposición de Podemos.
En todos los “restaurantes periodísticos” de esta semana se ofrecen los mismos menús, a elegir en razón del interés político, partidista o simple curiosidad con carga de escándalo, chapuza, bodrio, excremento y suciedad moral que tenga a bien consumir cada comensal; puede, si tiene apetito probar un poco de los tres platos que se le ofrecen desde los medios online, desde las televisiones, desde las radios y, por supuesto, desde la legión de influencer, opinadores e investigadores varios. Llegarán a los postres con la misma sensación de hartazgo y sin visos de ver en la carta, como platos principales, ni una mención a posibles negociaciones y acuerdos sobre pensiones, paro, sanidad, educación, investigación, vivienda, inmigración o programas de investigación.
El presidente del PP lleva mucho tiempo, demasiado, esperando que algunos de los socios de investidura de Sánchez se decida a a votar “si” en una hipotética moción de censura, pero no parece que eso le lleve a ninguna parte. También parece que puede esperar sentado a que el presidente del Gobierno convoque elecciones anticipadas. Pero si el PP se decide a presentar una moción de censura, aunque no la gane, pondría en jaque a varios de los socios de investidura de Pedro Sánchez, que tendrían que justificar su apoyo al líder socialista a pesar de la evidencia de los casos de corrupción.
A los socios de Pedro Sánchez cada vez se les hace más difícil encontrar excusas para seguir apoyándole a pesar de los continuos escándalos de corrupción y de machismo que se le amontonan al líder socialista. Tanto Podemos, como Sumar, HB o el propio PNV ya no saben qué hacer o decir. Ahora Yolanda pide una renovación radical del Gobierno que nadie entiende pero que le sirve para alargar su apoyo al PSOE.
El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, estaba detrás del telón y con una entrevista en La Vanguardia ha decidido colocar a la Iglesia española en pleno centro del escenario. No pasaba desde el año 1977 con el cardenal Enrique Tarancón de protagonista. Entonces se trataba de iniciar la transición democrática ; ahora se trata de dar un nuevo empujón a Pedro Sánchez y al PSOE para que abandonen el poder y se autodestruyan. No hay medias tintas, ni falta de conocimiento político. Argüello es culto y conoce a la perfección el efecto que producen las palabras cuando salen de la boca de un dirigente de la Iglesia, en un país que es mayoritariamente católico pese a que no sea muy practicante.
El presidente Pedro Sánchez no cuenta ya con ningún apoyo político real y se halla cada vez más aislado en La Moncloa, pero todavía cree que él podrá con todos y se mantendrá hasta que algo o alguien decida provocar su marcha.
El PP ha señalado que recibe con "cautela" la propuesta de nombramiento de Peramato
Lo que parece evidente siempre merece explicación. Pedro Sánchez ha negociado la amnistía con Carles Puigdemont por la imperiosa necesidad de los siete votos que Junts tiene en el Congreso. Si no fuera así no estaría hablando nadie de la amnistía, ni siquiera ERC, el PNV, Bildu, el BNG o la Cup. El presidente del Gobierno miente por necesidad, al igual que lo hacen la inmensa mayoría de los líderes políticos a lo largo de su vida como tales. Es un hecho, no una crítica moral. Hacen de la necesidad, virtud. Es una de las servidumbres o cualidades que primero aprenden los que hacen de la política su vida. Tiene un precio, a veces muy alto. Los líderes están dispuestos a pagarlo.
No son muchos sus votos, ni los escaños que consigue en el Congreso de los Diputados, apenas seis durante los últimos cuarenta años, pero el PNV de hoy, con Imanol Pradales y Aitor Esteban, al igual qu el de ayer con Xabier Arzalluz y Carlos Garaicoechea, es uno de los partidos indispensables para la estabilidad de España y para muchos de los gobiernos de la Democracia. Son capaces de moverse con enorme rapidez para poner y quitar a presidentes y siempre conseguir unos buenos réditos económicos. Más que cartas lo que utilizan son hojas de cálculo. Las últimas declaraciones/amenazas de Esteban vuelven a colocar en la balanza el precio de la Legislatura mientras Puigdemont intenta lo mismo desde Waterloo o Ginebra.
Sánchez repite como líder mejor valorado y Abascal adelanta a Feijóo como político preferido para presidir el Gobierno
Los socialistas dicen que "es una irresponsabilidad jugar con el miedo de las víctimas de violencia del género"
Tras Países Bajos, Eslovenia, Islandia e Irlanda, y en el primero del conocido como 'Big Five', los cinco países que más aportan económicamente a la UER: Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido
La Princesa de Asturias ya ha comenzado la tercera fase de su formación como futura Reina de España. Un paso más desde que jurara la Constitución ante las Cortes Generales, del mismo que lo habían hecho su padre y su abuelo. Un acto necesario para mantener la Monarquía Constitucional dentro de un Estado que padece los males de un desarrollo que intentó unir cuarenta años de franquismo con las experiencias y normas de la II República. Tres momentos políticos que serán la herencia que reciba Leonor de Borbón Ortiz.
Fueron 202 los escaños que consiguió el PSOE de Felipe González el 28 de octubre de 1982. Han pasado 43 años y los socialistas de Pedro Sánchez siguen en el centro de los escándalos, con una estrategia por parte de la derecha política, que dice y hace todo lo que puede siguiendo el llamamiento de José María Aznar; y una derecha judicial que existe y no dice pero hace a través de los distintos sumarios que siguen abiertos. Los que imlican a dirigentes y ex dirigentes del PSOE son de largo recorrido y pasarán años antes de que puedan llegar a juicio y tener una sentencia; los que afectan al PP aparecerán para ser contados de nuevo en las vistas orales en un par de meses. Si los dos grandes partidos se empeñan en mantener las guerra de destrucción los ciudadanos presenciarán el peor de todos los espectáculos políticos de nuestra democracia: el lanzamiento desde los dos lados de la trinchera ideológica de misiles con una palabra en su costado: corrupción.
Es la cuarta vez en lo que va de legislatura que la Cámara Baja deroga un decreto ley del Ejecutivo de coalición
Sánchez responde que los que entran en "la descalificación personal" evidencian que no tienen "argumentos políticos"
Aunque mantiene al PSOE como primera fuerza, se sitúa solo medio punto por encima del PP. No obstante, la mayor subida la experimenta Vox con 5.7 puntos más que en el mes anterior
Tiempo de guerras sucias en la política, de resoluciones judiciales e investigaciones de las fuerzas de seguridad y de alianzas y cambios en las grandes empresas que marcan la posición de España en dos sectores tan estratégicos como son la Defensa y las Telecomunicaciones, con Indra y Telefónica en el centro de la tela de araña que explica una buena parte de la posición de Pedro Sánchez dentro de le OTAN y la necesidad de invertir el 5% del PIB, sin que se pueda dejar a un lado otra de las grandes bazas con que cuenta España de cara a Estados Unidos y las exigencias de Donald Trump, la base de Rota, pieza esencial para que los bombardeos de la aviación norteamericana sobre Iran hayan tenido lugar, al igual que lo tiene para el despliegue naval de sus buques de guerra. La Casa Blanca necesita mantener Rota y Moncloa necesita una buena relación con Estados Unidos. Al margen del color del partido que ocupe la presidencia del Gobierno.
La tercera plaza vuelve a ser para Vox, con una estimación de voto del 13,2%, mientras que Sumar se recupera y anota un 7%
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El PNV apuesta, en su manifiesto del Aberri Eguna 2016, por alcanzar la próxima legislatura un nuevo estatus consensuado en el Parlamento vasco "que reconozca la identidad nacional de los vascos", que recoja su "sentido de pertenencia a una nación", y el respeto a su "derecho a decidir su futuro". Además, reclama una relación de bilateralidad con el Estado.
También a Marcos Contreras, hasta ahora vocal independiente en el máximo órgano de decisión de CriteriaCaixa, uno de los máximos accionistas de la teleco
Si algo diferencia a los independentistas vascos de los catalanes es que a los de Vitoria les importa más arrancar “mercedes” del Reino de España que andar reclamando su separación de España. Es verdad que lo intentaron con Ibarretxe en 2008 pero sin armar tanto jaleo como Puigdemont y tras ello nombraron a otro lehendakari menos radical volvieron a lo suyo.
Uno de los problemas con los que se encuentra Sánchez si en algún momento decide tirar la toalla es el de su sucesor/a al frente del PSOE para dirigir la difícil misión de presentar un candidato que no deje al PSOE en 90 diputados como le ocurrió a Rubalcaba cuando Zapatero le dejó abandonado para irse tranquilamente a casa sin haber perdido ningunas elecciones. Tiene que ser una mujer, o un hombre, que cuente con el respeto de las grandes agrupaciones y que no le venda al mejor postor en cuanto salga de La Moncloa.
Insaciable en sus demandas al Gobierno de Pedro Sánchez, y desesperado por la llegada a la escena independentista de Silvia Orriols y su Alianza Catalana desde la alcaldía de Ripoll, el líder de Junts quiere que la recaudación del IRPF se haga desde la Generalitat y se quede en Cataluña. Puede que sea el último pacto que negocie la vicepresidenta y titular de Hacienda, María Jesús Montero, antes de dejar el Consejo de Ministros y marcharse a Andalucía como candidata a presidir la Junta. Nada nuevo sí recuerdo mi encuentro con Josep Tarradellas en su regreso del exilio, antes de ir a entrevistarse con Adolfo Suárez en La Moncloa. Sus palabras mantienen toda su actualidad y destilan la sabiduría del político que vivió el fin de la Monarquía de Alfonso XIII y la azarosa vida de la II República.
Cuando Sánchez pensaba que su único problema se llama Puigdemont y que solo tenía que resolver ese problema para seguir gobernando, ahora ha saltado un nuevo conflicto que va a ser mucho más difícil de arreglar, el posible procesamiento en la Audiencia Nacional del presidente de Sidenor, el “rey de hierro” en España y empresario estrella del PNV, José Antonio Jainaga, investigado por delitos de contrabando y participación por complicidad en un delito de lesa humanidad o de genocidio por vender acero a la compañía Israel Military Industries (IMSI) sin haber solicitado la necesaria autorización del Gobierno y sin inscribirse en el registro correspondiente.
Vox baja por primera vez en los últimos meses y sube Alvise, mientras Sumar se recupera siete décimas
En un posible, pero todavía presunto, adelanto electoral, no está nada claro quiénes van a ser los partidos beneficiados y los perjudicados a pesar de que las encuestas dan un crecimiento importante a Vox que a la hora de la verdad puede ser la gran sorpresa, bien porque supere los escaños que le conceden las expectativas o por todo lo contrario y acabe imponiéndose el voto útil al PP de Feijóo. Pero, si el PP no lograra sumar 150 escaños, lo más seguro es que habría que repetir las elecciones o aguantar a tres ministros de Vox.
Esto afectaría a la Universidad Rey Juan Carlos, con campus en diversos municipios de Madrid, y al hospital universitario homónimo ubicado en la localidad madrileña de Móstoles
A Santiago Abascal le ocurre lo mismo que le ocurrió a Pablo Iglesias con Podemos y a Albert Rivera con Ciudadanos: quieren ganar a su rival-hermano y hoy es prácticamente imposible. El presidente de Vox necesitaría un milagro para desplazar al Partido Popular dentro de la derecha. Están bien las declaraciones sobre los objetivos, relanzados en estos días por la crisis de los populares en la Comunidad Valenciana tras la dimisión de Carlos Mazón y la búsqueda de un sustituto que evite las elecciones anticipadas y mantenga los acuerdos que se alcanzaron en 2023.
La vicepresidenta del Gobierno y responsable de la Hacienda , María Jesús Montero, ha asegurado que presentará el “ techo de gasto” del Estado en las próximas semanas. Tiempo para seguir negociando con Carles Puigdemont a través de Rodríguez Zapatero. Siete votos en el Congreso que mantienen vivas las ambiciones del expresidente de la Generalitat. Una de las anomalias que tiene nuestra Constitución. Si Sánchez consigue esos siete votos se apuntará una victoria política al margen del precio autonómico que tenga que pagar. Si Pablo Iglesias le producía insomnio, Puigdemont debe causarle ardor permanente en el estómago.
Si las catorce empresas que se dedican en España a decirnos lo que pensamos hacer los ciudadanos en las próximas elecciones tienen razón, el 80% de los votos irán a parar a tres partidos, dos de la derecha y uno de la izquierda. El veinte por ciento restante se lo repartirán desde los nacionalistas y regionalistas hasta el enjambre de lo que era Sumar. Doce de los expertos demoscópicos apuestan por una victoria del Partido Popular, al que dan entre un 32 y un 35 por ciento de los votos; con Vox en tercera posición y con un mínimo del catorce y un máximo del veinte por ciento de las papeletas que se depositen en las urnas.
En un mes cumplirá 47 años y lleva siete convertida en la rival más dura e importante que tiene la izquierda en general y el partido socialista en particular. Con 40 años consiguió unir en torno a ella a un tambaleante Ciudadanos y a un duro Vox. El entonces presidente del PP, Pablo Casado, la eligió para que pudiera hacer una transisicón dentro de la estructura interna del partido, que ya había perdido a cinco presidentes de forma sucesiva y necesitaba “reparar” su maltrecha imagen tras la salida de Esperanza Aguirre, de Ignacio González, de Cristina Cifuentes y de Ángel Garrido y Pedro Roldán, a los que habría que añadir los otros ocho años de mandato de Alberto Ruíz Gallardón. Veintiséis años de mantener el poder en la Autonomía por parte de la derecha, camino de otros dos más, por lo menos.
Resta importancia a la ausencia de Sánchez en el debate de ayer sobre la rebaja de jornada y asegura que no se sintió sola
A los 23 años se licenció en Ciencias Políticas por la Universidad de Santiago de Compostela pero su pasión era el periodismo y la comunicación. Miguel Tellado se ha dedicado con pasión al deporte de la lucha libre política. Primero en su pueblo natal, Ferrol, luego en Galicia para llegar, hace unos meses al cargo más alto que existe dentro del Partido Popular por debajo de la presidencia, la Secretaria General.
El último ejemplo está en la derrota parlamentaria del Gobierno. Hemos visto a las minorias nacionalistas emplear cada una de sus lenguas. El disparate continúa y es la principal arma que tienen desde Junts al BNG o el PNV para avanzar en sus deseos separatista, que terminarían con la España que conocemos. Paso a paso, sin desmayo y con chantajes legalizados se avanza de forma imparable en contra de la razón, la solidaridad y la economía de los recursos públicos. Somos el único país en toda Europa, en la que existen unas abundantes lenguas de carácter regional o autonómico, que se permite ese “lujo desintegrador” que ningún partido se atreve a cortar. Tampoco ese Tribunal Constitucional que debería velar, de verdad, por el bien común y no por los intereses coyunturales de unas minorías. Su actual presidente, Conde Pumpido, pasaría a la historia si diera ese primer paso.
Afirma que los socialistas buscan solo mitigar el daño reputacional de que parte de los "amigos" de Sánchez fueran "puteros"
Ministras y periodistas del PSOE que hace menos de dos meses defendían a capa y espada a Santos Cerdán han tenido que replegarse, como en cualquier batalla política, a una nueva trinchera donde aseguran haber limpiado el partido de indeseables y de estar seguros, ahora, de que no ha habido ni habrá financiación ilegal del PSOE, a diferencia de lo que ocurrió con el PP, cuyos dirigentes también lo negaban hasta que la Justicia condenó al partido.
El presidente del Gobierno y el presidente del Partido Popular saben que la gran batalla de las elecciones generales ( sea cuando se ala cita con las urnas) será la última que les enfrente. Si Pedro Sánchez logra lo que hoy parece un imposible, mantenerse al frente del futuro Gobierno, Alberto Núñez Feijóo tendrá que dejar su puesto de lider de la derecha a otra persona. Y si es él que logra al fín llegar a La Moncloa, el actual inquilino tendrá que dar por terminada su vida política. Ni el socialista, ni el popular tendrán nuevas oportunidades.
¿Conseguiría hoy el PSOE los 7.821.718 votos y los 121 escaños que logró el 23 de julio de 2023?. Lo más probable es que no y que serían menos. ¿Cuántos menos?: si hacemos caso a los datos del CIS no sólo serían menos, serían más, en contra de todas las demás encuestas y sondeos electorales y del desgaste de los escándalos de presunta corrupción que le está afectando al socialismo día tras día. Lo más lógico es que se impusiera el hartazgo entre los votantes del PSOE de hace tres años y que decidieran votar a otras opciones o que se abstuvieran, con lo que las matemáticas electorales de la Ley D´Hont saltarían por los aires, sin poder precisar los efectos que una menor participación en las urnas, muy probablemente por parte de los votantes de izquierdas, tendría en el número de escaños. ¿Un cambio de candidato cambiaría la tendencia de voto?. Es imposible asegurarlo en uno u otro sentido pero lo más probable es que se produjera un hundimiento de las siglas a nivel nacional, sobre todo en aquellas Autonomías donde gobierna el PP, con la notable excepción de la Comunidad Valenciana donde la presencia de Carlos Mazón es uno de los grandes déficits del Partido Popular.
La norma incluye deducciones del IRPF a los perceptores del SMI y arregla la devolución de ese impuesto a los mutualistas
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