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23 de marzo de 2026
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¿A quién creer? A Pedro Sánchez cuando dice que Estados Unidos no puede usar las bases en territorio español para su guerra contra Irán o al presidente norteamericano cuando, tras amenazar con cerrar el grifo de las importaciones de productos españoles, afirma que el problema se ha resuelto y que Rota y Morón forman parte del trayecto del material militar que llevan a diario hacia el Cercano Oriente. Seguramente ni uno ni otro dicen la verdad pero es más probable que el Pentágono se las arregle para que no haya problemas de que sus Galaxy pasen por Rota cargados hasta arriba.
La decisión de Yolanda Díaz de no volver a presentarse a unas elecciones tiene diferentes interpretaciones y epílogos. Su anuncio puede interpretarse como una suerte de desafío a Izquierda Unida y a Mas Madrid a ver si son capaces de encontrarle una sustituta con la suficiente fuerza para no desaparecer del mapa. Si no lo tienen lo más seguro es que acaben pidiéndola que encabece de nuevo su candidatura. Si lo encuentran puede ser que acabe en las listas del propio Sánchez, si éste vuelve a presentarse como pregona a los cuatro vientos. El otro final, es que la vicepresidenta se vaya a casa y disfrute de su jubilación anticipada
La izquierda española actual es una amalgama de siglas y líderes que busca regenerarse tras el fin del “fenómeno Pablo iglesias” que intentó subir a los cielos tan deprisa que acabó estrellándose en el suelo. Podemos acabó con la supremacía que había gozado Izquierda Unida durante 30 años, pero fracasó en su intento de convertir lo que era una “izquierda comunista” en una “socialdemocracia republicana y plurinacional”. Lo que quedan son los restos de un desastre.
El aguante de los ministros y ministras de Pedro Sánchez están demostrando tanto aguante o más que su propio presidente, hasta tal punto que es lógico preguntarse si al elegirlos el líder socialista les pone como condiciòn el que se nieguen a dimitir pase lo que pase, como hace él mismo. El único caso, que sepamos, fue el del vicepresidente Pablo Iglesias para irse a tratar de desbancar a Ayuso en las autonómicas madrileñas, cosa que acabó en el principio del desastre para Podemos.
Uno de los problemas más “chungos” que le ocurrió a Felipe González al final de su mandato cuando se le amontonaron los casos de corrupción, de fondos reservados, del Gal, etc, que le han llevado a decir años después que tenía que haberse ido mucho antes y no presentarse a las elecciones de 1996, el más tonto –por decirlo de alguna manera- fue el escándalo que le montó el director general de la Guardia Civil, Luis Roldán cuando alguien vendió a Interviú las fotos de sus orgías sexuales, y que Roldán acabó complicando y huyendo de España hasta entregarse a la policía en Laos.
Todos los partidos, menos el PP y Vox, han canalizado sus estrategias políticas en arrancar cosas concretas de Pedro Sánchez para presentarlas como objetivos conseguidos gracias a su apoyo al inquilino de La Moncloa. En la Edad Media a estas cosas se les llamaba “mercedes” que el rey absoluto concedía a los nobles que le apoyaban. Son una forma de justificar su apoyo al líder socialista al mismo tiempo que una enorme estafa hacia los ciudadanos que en la mayor parte de los casos, no ven ninguna de esas dádivas políticas convertirse en mejoras de sus vidas, salvo para que los políticos justifiquen su existencia.
El 3 de marzo, fecha límite de la investidura de Guardiola, sabremos si Feijóo ha logrado convencer a Abascal de que apoye a la candidata del PP para que vuelva a gobernar Extremadura y cuáles son las condiciones que pone el líder de la extrema derecha al PP. Salvando las distancias el problema se parece al que tuvo que salvar Pedro Sánchez en 2019 cuando en un primer momento, tras las elecciones de mayo, decidió no pactar con Pablo iglesias y finalmente , en noviembre, cambio de opinión y le ofreció ser vicepresidente.s
El crecimiento de Vox en Aragón y Extremadura no deja lugar a dudas, los votantes han querido castigar al PSOE, con más fuerza porque es el gobierna, pero también al PP en el que no confían como alternativa aunque en el fondo no haya otra. El partido de Abascal ha sido premiado por los antiguos votantes de los dos partidos mayoritarios aunque muchos de ellos lo hayan hecho tapándose las narices.
Pedro Sánchez se ha tomado tan a pecho eso de quien resiste gana que está acudiendo a los mítines electorales de Aragón como si no pasase nada, repitiendo los mismos eslóganes que le permitieron seguir en La Moncloa en julio de 2023: “Votar al PP es votar a un gobierno con Vox” y explicando que su gobierno no tiene ningún problema y que todos son éxitos económicos y sociales a pesar de que la inflación sigue por encima del 2,3%, el gas está por las nubes en pleno invierno y que los Presupuestos siguen en el aire. Resistir como los últimos de Filipinas que siguieron luchando hasta que el enemigo les dijo que el Ejército español se había rendido.
Ya hasta los funerales por las víctimas alcanzan cuotas muy altas de enfrentamientos políticos. La negativa de la mayoría de los muertos en el accidente de Adamuz a aceptar la propuesta de La Moncloa de hacer un homenaje laico obligó al gobierno a apuntarse, a la chita callando, al funeral católico organizado en el Palacio de Deportes de Huelva por los allegados a las 28 víctimas onubenses.
La noticia de que Pedro Sánchez ha decidido legalizar a 500.000 inmigrantes que en estos momentos carecen de los famosos “papeles” -y que si en La Moncloa estuviera Donald Trump serían perseguidos sin piedad-, ha sido tomada por el Partido Popular como si el PSOE pensara embolsarse ese medio millón de votos para ganar las próximas elecciones. Otra cosa es que, como también dicen los populares, la intención del “zorro de La Moncloa” sea encabronar más a la derecha y a la ultraderecha para sacar de nuevo ventajas políticas. Una capa-trampa a la que, por cierto, la derecha siempre le entra cuando se la extiende el torero monclovita.
Si antes era Feijóo el que no tenía claro relacionarse con Santiago Abascal, lo que le perjudicó gravemente en las elecciones de 2023 dando nueva vida a Pedro Sánchez, dos años y medio después es cuando el PP ha entendido que si Meloni gobierna en Italia no tiene ningún sentido rechazar como socio a Vox en España, pero ahora es el propio Abascal el que parece que no tiene claro que una unión con el PP, en plena campaña electoral en Aragón y enseguida en Castilla y León, para terminar en el verano con los comicios andaluces, no le vaya a perjudicar en las urnas. En dos palabras, que le ha ido bien criticar y marcar distancias con el PP en las elecciones extremeñas y quiere aprovechar el tirón.
| | Marta Abengochea , la cabeza de lista de Sumar-IU en Aragón |
Son dos mujeres de mediana edad con apellidos vascos que entraron en la política animadas por el movimiento del 15M. Una, la que se presenta por IU-Sumar, Marta Abengochea nunca estuvo afiliada a Podemos aunque sí formó parte del gobierno municipal la localidad de Zuera, apoyando al alcalde socialista. Las encuestas le dan la probabilidad de ser elegida. La elegida por Podemos para alcanzar un puesto en el parlamento aragonés ha sido María Goicoechea que dirigió el Instituto de la Mujer durante los últimos gobiernos de Lambán. Sus probabilidades de conseguirlo son más pequeñas que las de su contrincante.
La política española ha entrado en una encrucijada muy embarullada donde todo puede ocurrir: a la creciente subida electoral de Vox en todos los frentes, se une el calvario judicial por el que va a pasar Pedro Sánchez, el hostigamiento de Trump a Europa, a los que se unen ahora sucesos imprevistos como la enfermedad del presidente de la Generalitat o el grave accidente de tren en Córdoba que, sin lugar a dudas, va a afectar al ministro de Transportes, látigo de la oposición, al que se le venía criticando mucho por las deficiencias en las líneas ferroviarias.
Un leve respiro en los ataques personales y políticos entre los partidos y sus dirigentes. Apenas 48 horas, hasta el funeral y la visita de los Reyes, que han regresado de Atenas tras asistir al entierro de Irene de Grecia. Quedan cinco dias para las elecciones autonómicas en Aragón y las descalificaciones se vooverán más agresivas, con el ministro Óscar Puente como principal objetivo por parte tanto del PP como de Vox. El resultado de las urnas está asegurado, salvo enorme sorpresa. Ganará el PP y el presidente Azcón seguirá en el cargo, con el apoyo indispensable de Alejandro Nolasco, el candidato de Vox.
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