Viena Capellanes ha dado un paso significativo en su compromiso por combatir el desperdicio alimentario al aprobar su nuevo Plan de Reducción del Desperdicio Alimentario. Desde 2020, la empresa ha logrado dar una segunda vida a cerca de 50.000 packs de alimentos, lo que ha permitido evitar la emisión de 133 toneladas de CO? y el consumo de más de 40 millones de litros de agua.
Claves de la noticia
Nuevo plan integral
La compañía implementa un modelo que busca prevenir la generación de excedentes alimentarios.
Objetivos claros
Se establece una meta de reducción del 5% en el desperdicio alimentario para 2025.
Cambio de filosofía
Pasa de gestionar excedentes a prevenir su producción mediante una planificación más eficiente.
Con la reciente entrada en vigor de la Ley 1/2025 sobre prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, Viena Capellanes transforma su enfoque hacia un modelo integral que abarca todos los aspectos operativos: desde la planificación de compras hasta la logística y los puntos de venta. El objetivo es claro: minimizar las mermas desde el origen y avanzar hacia un sistema económico circular que maximice el valor de cada producto durante su ciclo vital.
Aparte del cumplimiento normativo, este plan convierte la prevención del desperdicio en un pilar estratégico para la empresa. Se han establecido indicadores para medir las mermas, identificar sus causas y aplicar mejoras continuas. Entre los objetivos destacan reducir en un 5% el desperdicio en tiendas respecto a 2025 y aumentar el aprovechamiento de los excedentes aptos para el consumo.
Estrategia innovadora contra el desperdicio
El cambio fundamental que introduce este nuevo plan radica no solo en las medidas adoptadas, sino también en la filosofía subyacente. Tradicionalmente, muchas iniciativas del sector se centraban en encontrar soluciones para los excedentes ya generados. Sin embargo, la nueva normativa promueve un enfoque proactivo: prevenir antes que gestionar.
Bajo esta premisa, Viena Capellanes reorganiza sus procesos con una jerarquía clara: primero se busca evitar la producción de excedentes mediante una mejor planificación; si son inevitables, se transforman para nuevos consumos; luego se destinan a donaciones o redistribuciones; y como última opción, se consideran otros usos industriales.
Para alcanzar estos objetivos, la empresa revisará sus previsiones productivas, optimizará formatos y gramajes, reforzará el control sobre las fechas de consumo y ajustará las compras según la demanda real. Este enfoque permitirá actuar sobre las causas del desperdicio en lugar de limitarse a mitigar sus efectos.
Nuevas elaboraciones e innovación constante
Uno de los proyectos más destacados dentro del plan se lleva a cabo en el obrador de Viena Capellanes. La empresa está desarrollando nuevas recetas que permiten reincorporar al ciclo alimentario ciertos excedentes inevitables, como recortes de bizcochos y otros sobrantes. Estos productos serán transformados bajo estrictos estándares de seguridad alimentaria y calidad.
A través de esta iniciativa, Viena Capellanes aspira a establecer un modelo económico circular donde la innovación sea clave para reducir pérdidas productivas y donde el concepto mismo del aprovechamiento reemplace al desperdicio. Antonio Lence, director general, enfatiza: "Queremos dejar atrás el término desperdicio para enfocarnos en aprovechar al máximo nuestros recursos".
Sostenibilidad demostrada desde 2020
La estrategia ahora formalizada comenzó mucho antes con colaboraciones significativas como la establecida con Too Good To Go, permitiendo ofrecer productos no vendidos al final del día y evitando así su conversión en desperdicio alimentario. Esta colaboración es parte integral del esfuerzo continuo por reducir desechos durante todas las fases operativas.
A través de diversas medidas como mejorar sistemas de embalaje para prolongar la vida útil o implementar promociones específicas para productos cercanos a su fecha límite, Viena Capellanes busca maximizar el valor nutricional y comercial de sus alimentos antes que terminen siendo desechados.
Los resultados obtenidos son notables; solo durante 2025 lograron salvar más de 10.000 packs, alcanzando un ratio cercano al 79%, superando ampliamente las medias generales observadas en otras plataformas similares. Con este nuevo Plan de Reducción del Desperdicio Alimentario, Viena Capellanes consolida un modelo que integra sostenibilidad e innovación mientras responde a las exigencias regulatorias actuales.