www.cronicamadrid.com
Millones de españoles se preparan para gritar “ Viva Ceuta “ y “ Sánchez “hijo d p”
Ampliar

Millones de españoles se preparan para gritar “ Viva Ceuta “ y “ Sánchez “hijo d p”

domingo 30 de agosto de 2026, 13:24h

El miércoles, 2 de septiembre, se van a celebrar los mayores actos de afirmación española de los últimos cincuenta años “gracias” al asalto de 80.000 personas sobre Ceuta. Y ese mismo día, a las mismas horas y en los mismos sitios, se va a gritar contra el presidente del Gobierno más que nunca en los últimos 50 años.

Tres nombres van a pronunciarse por millones de gargantas. Dos serán Ceuta y España, dirigidos tanto a Marruecos como a una buena parte de los países que se dicen nuestros socios. El tercero es Pedro Sánchez, el presidente de nuestra democracia que más adjetivos y ataques ha acumulado en sus ocho años de Gobierno.

Ceuta es un trozo de España, tan diferente del resto como Barcelona si la comparamos con Badajoz, o Tenerife si lo hacemos con Bilbao. Es parte, al igual que Melilla, de nuestra riqueza social y cultural, el mejor ejemplo de una nación que supo integrar a las tres religiones del “Libro” sobre las que se edificó —con avances y retrocesos— el carácter de lo que se conoce como español desde hace quinientos años.

El presidente del Gobierno es el “producto político” de la construcción democrática de España. Un perfecto ejemplo de lo que ocurre cuando la realidad cambia por completo lo que se escribió sobre un papel. A Pedro Sánchez no se le puede explicar con los esquemas que hemos utilizado en nuestra vida pública, de la misma forma que es imposible explicar a Donald Trump como presidente de Estados Unidos con los criterios que se usaban en Washington hasta su llegada al poder.

Sánchez hace o no hace lo que todos pensábamos que debía hacer. Se toma vacaciones para reflexionar y se toma vacaciones para no tener que estar todo el día dando explicaciones sobre lo que él mismo ha llamado “ataque a la soberanía nacional”. Se convierte en un gran mudo que deja la voz del Gobierno en las bocas de algunos ministros.

En unos días le van a llover los insultos, le van a pedir que se vaya, le van a exigir que convoque elecciones, y será inútil. Resistirá hasta el final, hasta que se lo digan las urnas. Ni quiere ni puede hacer otra cosa. Su futuro es un problema de Estado que va mucho más allá de las ideologías. Se llama supervivencia de la especie.