La inflación se mantiene controlada gracias a rebajas fiscales, pero el aumento de precios en vivienda y alquileres sigue afectando a las familias trabajadoras, limitando su acceso a la vivienda.
El secretario de Estudios y Discurso de CCOO, Carlos Gutiérrez, ha comentado sobre el reciente dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y su implicación en la economía familiar. Según Gutiérrez, las rebajas fiscales en energía y combustibles han sido fundamentales para moderar la inflación, especialmente en lo que respecta al diésel y la gasolina. Sin estas medidas, se estima que el aumento de precios habría alcanzado un alarmante 4,4%, con un incremento del 12,2% en los costos de transporte.
A pesar de esta moderación en la inflación general, Gutiérrez ha subrayado que el acceso a la vivienda se mantiene como uno de los principales desafíos para las familias trabajadoras. Ha señalado que el precio de la vivienda no se refleja adecuadamente en el IPC y continúa aumentando significativamente. En el primer trimestre del año, las transacciones de compraventa crecieron un 12,9% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Además, los nuevos contratos de alquiler han visto un incremento del 23% entre 2020 y 2024. Esta situación está desbordando los ingresos familiares y dificultando el acceso a una vivienda asequible para una gran parte de la población.
Gutiérrez ha hecho hincapié en la necesidad urgente de aumentar el parque público de viviendas asequibles como una solución viable ante esta problemática. Por otro lado, también ha destacado que los salarios pactados hasta mayo han aumentado un 3%, lo que permite recuperar parcialmente lo perdido durante la crisis inflacionista; sin embargo, este crecimiento aún se encuentra dos décimas por debajo del IPC interanual. Aunque casi ocho millones de trabajadores están cubiertos por convenios colectivos, solo tres millones tienen cláusulas que garantizan sus salarios frente a posibles aumentos en los precios.
Por último, Gutiérrez ha instado a fortalecer la negociación colectiva y a incrementar los salarios para proteger el poder adquisitivo frente a futuros repuntes inflacionarios. También ha solicitado acelerar el desarrollo de energías renovables e infraestructuras necesarias para avanzar hacia una electrificación más efectiva en empresas, hogares y transporte. “Reducir nuestra dependencia de combustibles fósiles es esencial para contener la inflación y salvaguardar el poder adquisitivo”, concluyó.
Las rebajas fiscales aplicadas a la energía y los carburantes han contribuido a moderar la inflación, especialmente en el diesel y la gasolina. Sin estas medidas, se estima que el incremento de precios habría sido significativamente mayor.
A pesar de que la inflación se mantiene contenida, el acceso a la vivienda sigue siendo un problema crítico. Los precios de la vivienda continúan aumentando y los nuevos contratos de alquiler han subido considerablemente, lo que limita el acceso a una vivienda asequible para muchas familias.
Se está reclamando reforzar la negociación colectiva, incrementar los salarios y extender las cláusulas de garantía salarial para proteger el poder adquisitivo frente a posibles repuntes de precios, especialmente en energía.