El Instituto de Salud Carlos III colabora con la OMS en una guía sobre salud y calor, abordando la gestión del riesgo por altas temperaturas en poblaciones vulnerables.
El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha sido el único representante español en la elaboración de la nueva Guía sobre Planes de Acción sobre Calor y Salud, presentada recientemente por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta colaboración se ha llevado a cabo a través del grupo de investigación de la Escuela Nacional de Sanidad (ENS-ISCIII), con los doctores Cristina Linares y Julio Díaz como codirectores del Departamento de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano.
El ISCIII destaca por su participación en un esfuerzo global para abordar el impacto del calor en la salud pública.
La guía abarca gobernanza, sistemas de alerta temprana y poblaciones vulnerables, entre otros aspectos críticos.
El calor extremo se considera un problema creciente que afecta desproporcionadamente a grupos vulnerables.
La OMS ha dado a conocer este documento en una presentación realizada en Berlín, Alemania. La guía representa una segunda edición que busca actualizar las estrategias para enfrentar las altas temperaturas y sus efectos sobre la salud pública. Según los expertos, esta herramienta es fundamental para ayudar a países y autoridades locales a desarrollar planes nacionales o regionales efectivos ante el desafío que representan las olas de calor.
Los autores subrayan que esta guía no solo proporciona información, sino que establece un enfoque proactivo con alertas operativas. Se busca fomentar una gobernanza multisectorial que integre aspectos relacionados con la salud, urbanismo, trabajo y asistencia social. Este enfoque dinámico está diseñado para adaptarse continuamente a las necesidades cambiantes derivadas del clima.
El cambio climático ha convertido al calor extremo en un fenómeno cada vez más común, lo que plantea serios riesgos para la salud pública. Los expertos advierten que esta situación puede provocar sobrecargas en infraestructuras sanitarias, desbordar hospitales e incluso resultar fatal para muchas personas. En particular, ciertos grupos son más susceptibles a estos efectos adversos, incluyendo:
La guía también enfatiza la importancia de desarrollar sistemas de alerta temprana y mejorar la comunicación dirigida a estas poblaciones vulnerables, asegurando así una respuesta adecuada ante situaciones críticas relacionadas con el calor.
- Para acceder al documento completo y resumen ejecutivo: Aquí.