El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha sido el único representante español en la elaboración de la nueva Guía sobre Planes de Acción sobre Calor y Salud, presentada recientemente por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta colaboración se ha llevado a cabo a través del grupo de investigación de la Escuela Nacional de Sanidad (ENS-ISCIII), con los doctores Cristina Linares y Julio Díaz como codirectores del Departamento de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano.
Claves de la noticia
Colaboración internacional
El ISCIII destaca por su participación en un esfuerzo global para abordar el impacto del calor en la salud pública.
Ocho áreas clave
La guía abarca gobernanza, sistemas de alerta temprana y poblaciones vulnerables, entre otros aspectos críticos.
Aumento del riesgo por cambio climático
El calor extremo se considera un problema creciente que afecta desproporcionadamente a grupos vulnerables.
Nueva guía sobre salud y calor presentada en Berlín
La OMS ha dado a conocer este documento en una presentación realizada en Berlín, Alemania. La guía representa una segunda edición que busca actualizar las estrategias para enfrentar las altas temperaturas y sus efectos sobre la salud pública. Según los expertos, esta herramienta es fundamental para ayudar a países y autoridades locales a desarrollar planes nacionales o regionales efectivos ante el desafío que representan las olas de calor.
Los autores subrayan que esta guía no solo proporciona información, sino que establece un enfoque proactivo con alertas operativas. Se busca fomentar una gobernanza multisectorial que integre aspectos relacionados con la salud, urbanismo, trabajo y asistencia social. Este enfoque dinámico está diseñado para adaptarse continuamente a las necesidades cambiantes derivadas del clima.
Impacto del calor extremo en la salud pública
El cambio climático ha convertido al calor extremo en un fenómeno cada vez más común, lo que plantea serios riesgos para la salud pública. Los expertos advierten que esta situación puede provocar sobrecargas en infraestructuras sanitarias, desbordar hospitales e incluso resultar fatal para muchas personas. En particular, ciertos grupos son más susceptibles a estos efectos adversos, incluyendo:
- Personas mayores
- Bebés y niños pequeños
- Mujeres embarazadas
- Individuos con enfermedades crónicas o movilidad reducida
- Trabajadores al aire libre y deportistas
- Migrantes y refugiados
- Población con recursos socioeconómicos limitados
La guía también enfatiza la importancia de desarrollar sistemas de alerta temprana y mejorar la comunicación dirigida a estas poblaciones vulnerables, asegurando así una respuesta adecuada ante situaciones críticas relacionadas con el calor.
- Para acceder al documento completo y resumen ejecutivo: Aquí.