HelpAge International España ha lanzado una nueva guía destinada a abordar los riesgos que representan las olas de calor para la población mayor. Este documento, titulado ‘Olas de calor y personas mayores. Guía práctica para Administraciones y Centros Residenciales’, fue presentado en Madrid y cuenta con el apoyo del Imserso. La guía proporciona herramientas específicas para proteger a las personas mayores ante episodios de calor extremo, que se espera sean cada vez más frecuentes e intensos en el país.
Claves de la noticia
Aumento de muertes por calor
Las muertes entre personas mayores pueden aumentar hasta un 85% durante las olas de calor.
Vulnerabilidad de la población mayor
El envejecimiento poblacional y el aumento de temperaturas hacen a los mayores más vulnerables.
Guía como herramienta preventiva
La guía ofrece recomendaciones operativas para mejorar la protección social frente al calor extremo.
La presentación del documento subrayó la creciente preocupación sobre cómo el aumento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor, combinado con el envejecimiento demográfico, plantea un desafío crítico para la salud pública. Durante el evento, Rubén Herranz, técnico del Imserso, y Daniel López Acuña, experto en Salud Pública y Epidemiología, resaltaron la urgencia de implementar medidas preventivas concretas en lugar de limitarse a recomendaciones generales.
Un fenómeno meteorológico preocupante
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) define una ola de calor como un periodo prolongado donde al menos el 10% de las estaciones meteorológicas registran temperaturas máximas superiores al percentil 95. Desde principios del siglo XX, se ha documentado un aumento aproximado de 1,7 °C en la temperatura media anual en España, con un incremento notable desde 1975.
Este contexto pone a España en una situación crítica debido a varios factores: el aumento sostenido de las temperaturas, un envejecimiento progresivo de la población y una alta exposición al calor en áreas urbanas. Alberto Infante destacó que no todos los grupos son igualmente afectados; las personas mayores, especialmente aquellas que viven solas o que padecen enfermedades crónicas, son particularmente vulnerables.
Actualmente, cerca del 20% de la población española tiene 65 años o más, cifra que podría alcanzar el 30% en las próximas décadas. La guía indica que las mujeres mayores de 75 años son el grupo más afectado por estas condiciones extremas.
Propuestas concretas para mitigar riesgos
La guía no busca reemplazar normativas existentes sino complementarlas con estrategias prácticas dirigidas a ayuntamientos y centros residenciales. Entre sus recomendaciones se incluyen:
- Establecimiento de registros municipales para identificar personas en riesgo.
- Seguimiento telefónico y visitas domiciliarias durante alertas por calor.
- Adaptación de centros residenciales con espacios frescos y protocolos adecuados para hidratación.
- Apertura de refugios climáticos accesibles a la comunidad.
- Mejora en la comunicación pública sobre los riesgos del calor extremo.
HelpAge International España enfatiza que es fundamental tratar las olas de calor no solo como eventos estacionales sino como un desafío estructural que requiere planificación y acción coordinada. La guía está disponible gratuitamente aquí.