Un estudio del Centro Nacional de Microbiología (CNM) del Instituto de Salud Carlos III revela que la 'huella' del SARS-CoV-2 persiste en personas con VIH, identificando un perfil alterado de microARNs tras la curación de la COVID-19. Publicado en el Journal of Infection and Public Health, el trabajo muestra que, aunque el virus ha sido eliminado, los individuos con VIH presentan un perfil de miARNs distinto al de aquellos no infectados. Esta alteración podría indicar una vulnerabilidad a complicaciones post-COVID y sugiere la necesidad de un seguimiento clínico más cercano para esta población. Los hallazgos destacan la interacción entre VIH y SARS-CoV-2 y abren nuevas vías para tratamientos personalizados. Para más información, visita el enlace: https://biblioteca.cibeles.net/la-huella-del-sars-cov-2-persiste-en-personas-con-vih-identificado-un-perfil-de-microarn-alterado-tras-curacion-de-la-covid-19/
Un equipo de investigadoras del Centro Nacional de Microbiología (CNM), perteneciente al Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), ha llevado a cabo un estudio que examina el impacto a medio plazo de la COVID-19 en personas con VIH. Este trabajo, publicado en la revista Journal of Infection and Public Health, ha identificado una ‘firma’ molecular compuesta por 35 microARNs (miRNAs) que persiste incluso después de que el virus SARS-CoV-2 haya sido eliminado del organismo.
La investigación, liderada por las doctoras Amanda Fernández y Verónica Briz, cuenta con la colaboración de diversos hospitales públicos y organismos como la cohorte CoRIS y el Biobanco nacional de VIH. Este enfoque traslacional busca comprender cómo las coinfecciones afectan a un sistema inmunitario ya comprometido por el VIH. Además, los autores forman parte del área de Enfermedades Infecciosas del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER-ISCIII).
Los microARNs son pequeñas moléculas de ARN no codificantes que regulan la expresión génica y desempeñan un papel fundamental en la respuesta inmunitaria y la inflamación durante infecciones virales. A pesar de que la terapia antirretroviral (TAR) ha mejorado significativamente la esperanza de vida de las personas con VIH, su sistema inmunitario suele presentar un estado de inflamación crónica y envejecimiento celular acelerado. La llegada de la pandemia planteó interrogantes sobre cómo este grupo podría recuperarse tras infectarse con SARS-CoV-2.
Los resultados del estudio indican que, tras eliminar el SARS-CoV-2, las personas con VIH mantienen un perfil de expresión de miRNAs notablemente diferente al de aquellos que no se infectaron. Esta alteración podría ser indicativa de una ‘cicatriz molecular’, sugiriendo que su sistema inmunitario es más susceptible a desregulaciones prolongadas.
Los hallazgos resaltan la importancia de un seguimiento más riguroso para las personas VIH positivas que han superado la infección por SARS-CoV-2. El equipo del ISCIII concluye que los cambios persistentes en ciertos miRNAs pueden indicar una huella duradera en los mecanismos regulatorios del sistema inmunitario: “Algunos miRNAs podrían actuar como biomarcadores tempranos para detectar una recuperación incompleta o un mayor riesgo de complicaciones a largo plazo”.
Estos descubrimientos contribuyen a mejorar el entendimiento sobre la interacción entre el VIH y el SARS-CoV-2 a nivel molecular, enfatizando la necesidad urgente de desarrollar estrategias personalizadas para el seguimiento y tratamiento post-COVID-19 en individuos con VIH.