14/01/2011.- César Alierta comienza el año nuevo 2011 con el listón muy alto tras los éxitos cosechados en 2010. Se parece al deporte español que tiene nuevos retos que alcanzar para continuar en primera línea internacional y constituye la gran referencia de una España alicaída por la crisis, sin rumbo claro para superarla y una enorme desconfianza de los ciudadanos en su clase política. Sin embargo, éste aragonés de 65 años está convencido del talento existente en España para poder salir de la crisis y poder competir en el mercado global.
El presidente de Telefónica no sólo se refiere a su propia empresa multinacional, Alierta no tuvo reparo, en una entrevista concedida a la revista Actualidad Económica, en resaltar que hay compañías españolas en sectores estratégicos que han sabido internacionalizarse en el momento adecuado y están listas para seguir creciendo con un alto nivel de competitividad.
César Alierta ha sabido mantenerse en la cima de una de las principales multinacionales españolas, con el apoyo del núcleo duro de los accionistas gracias al éxito y rentabilidad de su gestión, y al evitar algunas tentaciones políticas de propiciar un cambio. La colocación de asesores del PSOE, Javier de Paz, y del PP, Eduardo Zaplana, le ha ayudado a navegar en esas procelosas aguas, al igual que le ha servido la creación de consejos de administración autonómicos con la pertinente presencia política.
Los nubarrones sobre su persona quedaron definitivamente despejados el pasado 22 de diciembre de 2010 cuando el Tribunal Supremo confirmaba su absolución en el “caso Tabacalera” al considerar prescrito el delito de uso de información privilegiada del que estaba acusado a raíz de la compra de acciones en 1997 de la empresa que presidía y que le planteaba algún problema como presidente de Telefónica.
Diez años de gestión al frente de la operadora han servido para reforzar su posición global con la compra de la británica O2 y la posición mayoritaria en el operador móvil brasileño Vivo y las participaciones en Telecom Italia y China Unicom.
La perspectiva de ampliar los clientes entre los 1.300 millones de chinos abre un abanico de posibilidades para una compañía que en el último semestre del 2010 decidió integrar con éxito todas sus marcas comerciales bajo la marca Movistar, en un auténtico desafío logístico y de comunicación. Decisiones que han permitido a Telefónica cerrar el año como la compañía con mayores beneficios de la historia de España y con una mayor consolidación de la Sociedad de la Información.