Andaba un día de 1966 el cantante catalán y gitano Pedro Pubill Calaf escuchando discos cuando descubrió en una grabación de un artista cubano conocido en la isla como el “Guapachoso” un tema que se convirtió en éxito durante cuarenta años. Lo había compuesto un año antes el colombiano González Arenas y con la voz y la guitarra de Peret pasaría de son a rumba hasta llegar en 2008 a Serrat y Joaquín Sabina.