El Ayuntamiento de Madrid ha completado una etapa clave en el soterramiento de la A-5, mejorando la conexión con la M-30. Esta obra, con una inversión de más de 400 millones de euros, eliminará una barrera urbana histórica y recuperará 100.000 metros cuadrados para uso ciudadano, reduciendo el tráfico y mejorando el medio ambiente.
El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado la finalización de una etapa clave en el soterramiento de la autovía A-5, con la conclusión de los trabajos que permitirán a finales de año la conexión del nuevo túnel con la red subterránea de la M-30 bajo la avenida de Portugal. Desde esta mañana, el túnel de la M-30 en la avenida de Portugal con la autovía de Extremadura ha reabierto al tráfico tras tres semanas de cierre para ejecutar estas obras.
Claves de la noticia
Finalización del soterramiento A-5
El Ayuntamiento de Madrid concluye una etapa clave en el soterramiento de la autovía A-5, mejorando la conexión con la M-30.
Transformación urbana significativa
La obra permitirá recuperar más de 100.000 metros cuadrados para uso ciudadano y eliminará una barrera urbana histórica.
Inversión y beneficios ambientales
Con una inversión superior a 400 millones de euros, se espera reducir el tráfico en superficie en un 90% y mejorar la calidad ambiental.
Estas labores han consistido en la demolición de la antigua losa de hormigón de la rampa de salida del túnel existente, la excavación hasta alcanzar la cota definitiva y la construcción de una nueva estructura que garantiza la continuidad entre ambas infraestructuras. Además, se han instalado 14 vigas de 30 metros de longitud cada una, una operación compleja realizada en horario nocturno con una grúa de gran tonelaje que ocupó todo el ancho de la calzada del túnel.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, visitó la zona para supervisar la finalización de estos trabajos, que se han llevado a cabo cumpliendo los plazos previstos. Destacó la importancia de esta actuación para transformar una zona que durante décadas ha estado dividida por la autovía, logrando que la A-5 deje de ser una barrera urbana y se convierta en un espacio para los ciudadanos.
La obra civil del túnel está prevista para finalizar en septiembre, momento en el que comenzarán los trabajos de urbanización en superficie. Este espacio liberado se transformará en el Paseo Verde del Suroeste, un corredor naturalizado de 3,2 kilómetros que conectará Madrid Río, Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina.
Una transformación urbana histórica
El soterramiento de la A-5 permitirá eliminar una de las principales barreras urbanas de Madrid y recuperar más de 100.000 metros cuadrados para uso ciudadano. Esta infraestructura soporta actualmente el paso de alrededor de 80.000 vehículos diarios, y su soterramiento reducirá los desplazamientos en superficie en un 90 %, con la consiguiente disminución de la contaminación asociada al tráfico.
Además de mejorar la calidad ambiental, la actuación facilitará la conexión entre los barrios de los distritos de Latina y Moncloa-Aravaca, que durante décadas han estado separados por la autovía. El nuevo espacio contará con más zonas verdes, itinerarios peatonales y ciclistas, y mejorará la movilidad y el disfrute de los vecinos y de toda la ciudad.
Con una inversión superior a 400 millones de euros, este proyecto es una de las mayores actuaciones de regeneración urbana impulsadas por el Ayuntamiento de Madrid. La finalización de la conexión con la M-30 marca el inicio de la última fase de la obra civil, que culminará con la urbanización en superficie y la apertura de un nuevo espacio urbano que sustituirá una infraestructura viaria que desde 1968 ha separado a los vecinos del suroeste de la capital.