Ha resaltado que Barajas es un espacio público del que no se puede echar a la gente si no comete un delito y que AENA trata este caso como un problema social y humanitario.
Jueves 02 de octubre de 2014
AENA está trabajando con todas las instituciones implicadas en la atención a indigentes en la Comunidad de Madrid para poder evacuar y asistir a la decena de personas que han convertido en su hogar las terminales del aeropuerto de Barajas, algunos de ellos desde hace meses.
Así lo ha manifestado a Efe el director adjunto del aeropuerto madrileño, José Sanz Dodero, que ha resaltado que Barajas es un espacio público del que no se puede echar a la gente si no comete un delito y que AENA trata este caso como un problema social y humanitario.
Por ello, los responsables de Barajas se han puesto en contacto con la Dirección General de Salud Mental de la Comunidad de Madrid, con la Delegación del Gobierno y con las Fuerzas de Seguridad del Estado para que inicien los procedimientos legales que permitan atender a estas personas.
Según el último recuento del Samur Social, en Barajas viven una docena de "crónicos" a los que se suman por las noches una treintena de personas más.
Cada semana, trabajadores sociales y Samur atienden a estas personas sin hogar que residen en las terminales, de acuerdo al convenio alcanzado con AENA en el año 2000.
Ahora, AENA trabaja con los psiquiatras de la Comunidad para que valoren si padecen alguna enfermedad mental con el objetivo de que un juez puede decretar su ingreso en un centro médico.
En el caso de que no presenten ningún problema mental y sólo tengan necesidades sociales, el ente gestor de los aeropuertos españoles está en contacto con el SAMUR para que les ofrezca albergues sociales.
"No se trata de poner a ninguno en la calle a la fuerza", ha destacado el director adjunto del aeropuerto, quien ha recalcado que AENA no puede desalojar a nadie de la zona pública, ya que esta misión le corresponde a las Fuerzas de Seguridad del Estado.
Además, Sanz Dodero ha querido dejar claro que "en ningún caso ni AENA ni las Fuerzas de Seguridad del Estado permiten que estas personas puedan afectar a las seguridad de las instalaciones, ya que están sometidas a los mismos controles que el resto de trabajadores, viajeros y acompañantes".
También ha negado el responsable de Barajas que se haya producido un aumento de indigentes en el aeropuerto madrileño a causa de la crisis económica y ha dicho que "ha habido momentos de bonanza económica en los que había más sin techo en las terminales".
Trabajadores del aeropuerto han comentado a Efe que las terminales de Barajas "siempre han sido el hogar de algún indigente, que en algunos casos ha prolongado su estancia durante años".
Este fue el caso del etíope Gedamou Abebe Sileshi, un refugiado político en Francia que inició en enero de 2004 la espera de "sus papeles", y que permaneció en Barajas hasta la primavera de 2009, cuando aceptó ser trasladado a un centro de atención a personas sin hogar de Madrid donde reside desde entonces.
Las autoridades de Barajas esperan que los problemas de los actuales "sin techo" se resuelvan lo antes posible para poder poner en marcha la misma medida que se adoptó en marzo de 2003, ante las quejas de los empleados por falta de seguridad en las terminales.
La Delegación del Gobierno autorizó entonces el cierre del aeropuerto durante el horario nocturno y sólo se permitía la entrada a las instalaciones a los pasajeros, acompañantes y trabajadores, siempre que se identificaran.
Dodero no duda en calificar la "peligrosa" la situación que se vivió en ese momento, mientras se construía la T4, cuando "había hasta mafias que alquilaban las sillas para dormir y numerosos problemas con el alcohol".
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