Un estudio del ISCIII y el Hospital de Getafe analiza dos brotes de norovirus en 2024, destacando la importancia de la genómica para identificar fuentes y controlar la transmisión en hospitales.
Una reciente investigación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en colaboración con el Hospital de Getafe, ha abordado dos brotes consecutivos de norovirus que se registraron en 2024. Estos brotes afectaron principalmente a personas mayores y al personal sanitario del centro. El estudio, publicado en la revista Journal of Medical Virology, combina métodos de investigación epidemiológica tradicionales con técnicas avanzadas de secuenciación genómica.
El objetivo principal del estudio fue determinar la naturaleza del segundo brote: si era una continuación del primero o si se trataba de una nueva introducción del virus. Además, se buscó entender mejor la transmisión intrahospitalaria y evaluar la efectividad de las medidas de control implementadas. Los hallazgos subrayan la necesidad de utilizar pruebas moleculares con un alto grado de sensibilidad para mejorar la identificación de posibles casos y brotes.
El norovirus es conocido por su alta contagiosidad y su capacidad para causar gastroenteritis, lo que representa un riesgo significativo en entornos hospitalarios, especialmente para pacientes vulnerables como los ancianos o aquellos con sistemas inmunitarios comprometidos. Los brotes en hospitales pueden tener consecuencias graves debido a la rápida propagación del virus y a las dificultades inherentes para rastrear y cortar las cadenas de contagio utilizando métodos tradicionales.
Bajo la dirección de María Dolores Fernández-García, responsable del área de Gastroenteritis Víricas en el Centro Nacional de Microbiología del ISCIII, el equipo analizó muestras fecales de pacientes con síntomas utilizando técnicas avanzadas que permitieron caracterizar el virus responsable y reconstruir las cadenas de transmisión dentro del hospital. En el artículo también colaboran Blanca Esperanza Fernández, Óscar Cuevas Lobato y Carolina Moreno Gomila desde el Hospital de Getafe.
Los resultados revelaron que las estrictas medidas preventivas aplicadas tras el primer brote lograron interrumpir la transmisión interna. Sin embargo, el segundo brote fue causado por una nueva introducción del virus, no por una continuación del anterior. Ambos incidentes fueron provocados por una variante emergente llamada GII.17[P17], que había comenzado a circular globalmente desde 2023/2024.
Además, se identificó que el virus se transmitió entre las unidades de Geriatría y Oncohematología, aunque inicialmente no se detectó debido a resultados negativos en pruebas rápidas realizadas en Oncohematología, lo que impidió declarar un brote en esa unidad.
A través del análisis molecular posterior, se logró establecer conexiones entre los casos en ambas unidades, destacando así la importancia de emplear métodos diagnósticos altamente sensibles para gestionar eficazmente los brotes hospitalarios. Se observó también que algunos pacientes continuaban eliminando el virus incluso después de haber sido dados oficialmente como recuperados, lo que podría facilitar nuevos contagios. Esta información es crucial para definir la duración adecuada de las medidas preventivas: es esencial adaptar estas estrategias teniendo en cuenta que algunos pacientes pueden seguir siendo contagiosos tras su recuperación.
Esta investigación aporta valiosos conocimientos sobre el comportamiento y evolución del norovirus. El mismo equipo participó anteriormente en un estudio internacional publicado en Nature Communications, donde se exploró cómo la variante GII.17 ha logrado adaptarse y expandirse entre la población humana.
María Dolores Fernández-García, investigadora principal, enfatiza la relevancia de combinar enfoques epidemiológicos tradicionales con análisis genómico para identificar con precisión fuentes y cadenas de transmisión: «Este enfoque integrado permite detectar rutas de contagio que podrían pasar desapercibidas mediante métodos convencionales y proporciona información clave para reforzar las medidas preventivas y controlar infecciones, especialmente en entornos con pacientes vulnerables».
Referencia del artículo: J.S.Kutter et al., “Unraveling the Transmission Dynamics of a Novel Norovirus GII.17[P17] Lineage During Two Consecutive Outbreaks in a Spanish Hospital,” Journal of Medical Virology 98 (2026): e70966, https://doi.org/10.1002/jmv.70966.