El Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) ha anunciado un ambicioso proyecto para mejorar la red de transporte público en Boadilla del Monte, que se implementará progresivamente a partir de 2027. Las nuevas medidas incluyen la creación de líneas circulares con mayor frecuencia, prolongaciones de rutas existentes y conexiones más rápidas con Madrid. Se introducirán autobuses híbridos y de cero emisiones, buscando reducir la huella de carbono en un 40% entre 2026 y 2035. Además, se mejorará la accesibilidad y seguridad de los vehículos, incorporando wifi gratuito y sistemas de videovigilancia. Esta transformación promete facilitar la movilidad y conectar mejor Boadilla con municipios cercanos.
El Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) ha dado a conocer un ambicioso proyecto que transformará la movilidad en Boadilla del Monte en los próximos años. Las iniciativas, que están pendientes de ser licitadas y adjudicadas, comenzarán a implementarse de manera progresiva a partir de 2027.
Entre las medidas propuestas se incluye un refuerzo significativo del transporte urbano, con la ampliación de líneas de autobús y una mayor frecuencia. En detalle, el plan contempla:
La línea 571 simplificará su itinerario, estableciendo su cabecera en la confluencia mencionada y pasando por El Encinar para dar servicio a esta área. Por otro lado, la línea 573 acortará su itinerario exprés, lo que reducirá los tiempos de viaje y mejorará la conexión directa con Moncloa.
Asimismo, se reforzará la línea 574 durante las horas punta hacia Aluche, donde se conecta con la red de Cercanías. La línea N905 (Moncloa–Boadilla) ofrecerá frecuencias más regulares y un mayor número de expediciones durante los fines de semana y vísperas festivas, garantizando un servicio nocturno más seguro y constante.
La línea 510 extenderá su recorrido para crear una conexión directa entre Boadilla, Villaviciosa de Odón y Alcorcón. La línea 567 reorganizará sus horarios para establecer frecuencias homogéneas. Además, la línea 575 se prolongará hasta Villanueva de la Cañada, mejorando así el enlace con Brunete y la zona universitaria.
Una nueva línea (860) conectará Boadilla con Alcorcón a través de la M-50, facilitando el acceso a municipios vecinos y mejorando la conexión con Metro Sur. Junto a estas modificaciones en las líneas existentes, el plan también prevé introducir autobuses híbridos y vehículos de cero emisiones con el objetivo de reducir en un 40 % la huella de carbono entre 2026 y 2035.
Además, se incorporarán vehículos más accesibles que contarán con espacios para carritos y sillas de ruedas. También se ofrecerá wifi gratuito, pantallas informativas y sistemas de videovigilancia para mejorar tanto la seguridad como el confort de los pasajeros.