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15 de agosto de 2026
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Entre el 8 y el 23 de abril el Real Madrid se va a jugar "casi" toda la temporada. Florentino Pérez tendrá que tomarse varios calmantes en esas fechas y Zinedine Zidane recordar lo que le pasó a su antecesor en el cargo cuando tuvo que abandonar el club blanco por el cero de la temporada: ni Liga, ni Champión, ni Copa del Rey. En esos quince días, presidente y entrenador estarán bajo la largada sombra del desastre. Claro que también estarán bajo la luz del éxito.
El Madrid de Zidane tiene que resistir en Napoles la inevitable avalancha del club local si quiere llegar a cuartos en la gran competición europea. Si marca por lo menos un gol obligará a los napolitanos a conseguir tres dianas. Dos goles de ventaja no son muchos pero pueden ser suficientes.
En el minuto 65 del partido el Madrid perdía de forma justo por dos goles a cero. Sus cinco problemas estaban más claros que nunca.
La promesa del presidente de EE.UU. de llevar el crecimiento a una tasa anual del 4% es más exigente ahora que sabemos que la economía creció un 1.6% el pasado año, un punto menos que en 2015 (2.6%), y el menor de los cinco últimos años.
Este oficio de escribir todos los días me obliga a tener la mente abierta, los ojos y oídos atentos, la imaginación engrasada, el lenguaje presto, la conciencia no hipotecada y las espaldas anchas, por lo que me pueda caer encima.
Cuarenta partidos sin perder fueron el fin de la fiesta blanca. Despejado el cielo de los colores de la pólvora festiva, el Real Madrid ya ha perdido uno de los tres títulos a los que aspiraban
Los colchoneros están muy lejos de las aspiraciones ligueras de años anteriores. Como cuartos en la tabla y con muchas dificultades para sobrepasar al Madrid y al Barcelona, al Atlético le tendría que llegar un milagro, que en el futbol existen
El astronauta del Apolo XIII, Jack Swigert, dijo una frase algo parecida a la que se ha popularizado cada vez que nos enfrentamos a un riesgo, y hoy en política internacional existen similares sensaciones con el acceso a la Casa Blanca de su nuevo inquilino.
El Real Madrid lleva 37 partidos sin perder y ha podido hacerlo en un bien puñado de ellos. Acaba de ganar el Mundialito de clubs y Estudio a punto de perderlo por dos veces. Ganó la supercopa de Europa y la Champión y le pasó lo mismo. Empató ante el Barcelona casi de milagro. El Madrid no juega bien, tiene agujeros en la defensa que parecen cráteres de meteoritos. En la medular se atasca si no está Modric. Y en la delantera, con Bale de baja cuando no lo está Benzema y Cristiano obligado a cambiar su sistema de juego al fall arte la explosividad de antaño, se encuentra con el recurso del milagro convertido en normalidad que se llama Sergio y juega de defensa.
Los números, los goles, confirman lo que cada jornada de Liga se ve en el campo de juego: el tridente azulgrana esmuy superior a la BBC blanca. De los 29 goles que ha marcado el Barcelona en los nueve partidos disputados, 18 los han realizado Messi, Suàrez y Neymar. De los 24 que ha marcado el Real Madrid, sòlo 9 corresponden a Benzema, Bale y Cristiano, la mitad.
He guardado silencio durante estos días sobre la situación que vive el partido socialista porque cuando escribo intento dar más importancia a los datos que a las impresiones y por eso he evitado sumarme a la orgía desenfrenada de quienes se excitaban con la sangre salpicada que manchaba los cristales de la calle Ferraz.
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