Era el más fiel de los aliados de Pedro Sánchez dentro del universo socialista hasta que se convirtió en el mayor de los lastres políticos. El expresidente era capaz de aparecer en los más variopintos escenarios nacionales e internacionales, desde Hispanoamérica a China. Con lo que no contaban ninguno de los dos era con que unas joyas iban a romper los discursos de la socialdemocracia frente al presidente de Estados Unidos. Regreso de La Mareta y cierre de filas obligado, de la misma manera que lo es el contraataque de Moncloa hacia el PP. La munición no es la misma. Ceuta, la inmigración y Marruecos son un problema de Estado; el ático de Ayuso es munición de pequeño calibre, que puede destruir el futuro de la presidencia madrileña, pero no el futuro de España.