La consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Rocío Albert, situó la seguridad jurídica entre los factores determinantes para la competitividad y la capacidad de atraer inversiones, empresas y talento. Lo señaló al clausurar el III Encuentro de Abogacía de Empresa, organizado por el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) y el Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB).
Albert destacó que las decisiones de invertir, contratar, innovar, internacionalizarse o poner en marcha un negocio requieren certezas, confianza y reglas claras.
El papel de la abogacía de empresa
La consejera afirmó que el abogado de empresa ha pasado de ser un asesor al que se recurre cuando surge un problema a ocupar un lugar esencial en la toma de decisiones. Según señaló, su función tiene cada vez más peso en la estrategia, la prevención de riesgos, el cumplimiento normativo, el gobierno corporativo y la transformación digital.
Sobre la inteligencia artificial, Albert apuntó que plantea interrogantes jurídicos, profesionales y éticos. Sostuvo que el reto es compatibilizar la innovación con la seguridad, y destacó la colaboración entre colegios profesionales, empresas y administraciones públicas como un elemento esencial para afrontar los cambios futuros.