La docencia y la transferencia de conocimiento son dos pilares fundamentales en el ámbito universitario, y ambos han sido reconocidos en la trayectoria de María Dolores del Mar Sánchez González, catedrática de Historia del Derecho y de las Instituciones en la UNED. La Asociación de Investigadores en Relaciones Públicas (AIRP) le ha otorgado el Premio a la Excelencia Docente en Relaciones Públicas, modalidad Senior, así como el Premio Proyecto de Transferencia de Relaciones Públicas por su trabajo con el Sello Científico y Manual de Estandarización en Protocolo y Gestión de Eventos (SCEPGE).
Claves de la noticia
Reconocimiento dual
Los premios destacan tanto su labor docente como su contribución a la transferencia del conocimiento.
Innovación educativa
Su enfoque educativo se basa en la exigencia, accesibilidad e innovación para un alumnado diverso.
Impacto social
El SCEPGE busca aplicar el conocimiento académico al sector profesional, mejorando prácticas en protocolo y gestión de eventos.
Un modelo educativo integral
Ambos galardones reflejan aspectos diferentes pero interrelacionados de su carrera. El primero se centra en una labor docente que ha evolucionado a lo largo de los años, destacando un modelo educativo característico de la UNED, que Sánchez González asocia con la exigencia, la accesibilidad y la atención a un alumnado diverso. El segundo premio se enfoca en el SCEPGE, cuyo objetivo es llevar el conocimiento investigado al ámbito profesional mediante criterios científicos que favorezcan buenas prácticas y evalúen la calidad en protocolo y gestión de eventos.
Sánchez González resume su visión universitaria en tres acciones clave: investigar para generar conocimiento, enseñar para transmitirlo y transferirlo para que beneficie a la sociedad. En una conversación sobre estos reconocimientos, destaca cómo ambos premios simbolizan una forma integrada de entender las funciones universitarias.
Desafíos y proyectos futuros
Al ser preguntada sobre el significado del doble galardón, expresa su satisfacción al ver reconocidas dos facetas esenciales de su actividad académica. Para ella, es fundamental que investigación, enseñanza y transferencia no sean actividades aisladas; cada una alimenta a las otras. “La distancia física no puede convertirse en distancia académica”, afirma, enfatizando la necesidad de mantener altos estándares educativos sin sacrificar flexibilidad ante un alumnado con diversas responsabilidades.
Respecto al SCEPGE, este proyecto surge ante la necesidad de establecer un marco científico común que sistematice los criterios en protocolo y gestión de eventos. Propone un Sello Científico, que certifica actuaciones basadas en rigor y buenas prácticas, junto a un Manual de Estandarización, diseñado para servir como guía referencial en estos ámbitos. Este enfoque no busca homogeneizar las prácticas sino ofrecer herramientas adaptables a diferentes contextos.
Aportaciones más allá del aula
Sánchez González destaca que el SCEPGE está orientado a convertir el conocimiento generado desde la investigación en recursos útiles para quienes organizan eventos diariamente. Su aplicación puede beneficiar a administraciones públicas, universidades y empresas, proporcionando un marco fundamentado científicamente que promueva mejoras continuas.
Mientras mira hacia adelante tras este reconocimiento, menciona sus próximos retos: integrar la inteligencia artificial generativa en su enseñanza desde una perspectiva crítica y desarrollar aún más el SCEPGE hasta presentar resultados significativos en junio de 2027. Con estos proyectos, reafirma su compromiso con una universidad capaz de producir conocimiento riguroso que tenga un impacto tangible en la sociedad.