El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha inaugurado un monolito en homenaje a las víctimas del atentado perpetrado por ETA en la cafetería Rolando, situada en la calle del Correo. Este ataque, que tuvo lugar el 13 de septiembre de 1974, dejó un saldo trágico de 13 muertos y más de 60 heridos. La explosión fue el primer ataque indiscriminado contra la población civil por parte de la organización terrorista. Aunque la bomba estaba dirigida a los agentes de policía que frecuentaban el local, solo uno de ellos resultó afectado, falleciendo posteriormente debido a las heridas.
Homenaje a las víctimas y reconocimiento a los héroes
La instalación del monolito representa un paso significativo en la iniciativa del Ayuntamiento para recordar a las víctimas del terrorismo. Este esfuerzo se enmarca dentro del proyecto denominado ‘Itinerario de la libertad’, que ya cuenta con 40 placas conmemorativas en Madrid. De estas, aproximadamente la mitad han sido instaladas durante los últimos dos años. En el futuro cercano, se prevé continuar con esta labor y llevar el ‘Itinerario de la libertad’ al ámbito digital. A partir de ahora, los ciudadanos podrán consultar las ubicaciones de las placas a través del geoportal del Ayuntamiento y otras aplicaciones populares de geolocalización.
Durante el acto, Almeida también entregó las Medallas al Mérito Social a los guardias civiles Antonio Molina y Juan Aguilar, quienes fueron reconocidos por su valentía al evitar un atentado en Madrid en diciembre de 2002. Su intervención resultó crucial para desactivar una amenaza que implicaba 130 kilos de explosivos destinados a ser utilizados en la capital española.
Compromiso con la memoria histórica
El alcalde subrayó que Madrid ha sido “la ciudad europea más castigada por el terrorismo” y reafirmó el compromiso del Ayuntamiento para mantener viva la memoria de las víctimas. Almeida expresó su gratitud hacia aquellos que han sufrido debido al terrorismo de ETA: “Una memoria eterna que permanecerá con nosotros”, afirmó.
Este homenaje no solo busca recordar a los caídos, sino también preservar la historia para futuras generaciones, asegurando que nunca se olvide el sufrimiento causado por actos violentos.