El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado que la calle de Alcalá recuperará a partir de mañana los dos carriles que han estado ocupados desde mediados de julio, permitiendo así una mejor circulación en esta emblemática vía. Esta recuperación es parte de un proyecto más amplio que busca transformar el entorno de la Puerta de Alcalá, uno de los monumentos más representativos de la capital.
Claves de la noticia
1. Recuperación del tráfico
Se restablecen los dos carriles en cada sentido, facilitando el tránsito vehicular.
2. Mejora del espacio peatonal
Ampliación significativa de la acera norte y creación de un paseo central para peatones.
3. Proyecto respaldado por UNESCO
La remodelación cuenta con la aprobación de organismos como UNESCO y el Consejo Cívico y Social del Paisaje de la Luz.
La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, junto a la concejala del distrito Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva, visitaron esta mañana las obras que se llevan a cabo entre las plazas de Cibeles e Independencia. Este proyecto tiene como objetivo ofrecer a los ciudadanos una perspectiva renovada del monumento, al mismo tiempo que se busca recuperar el trazado histórico original de la calle.
Las obras comenzaron en febrero y se espera que finalicen en el primer trimestre de 2027; sin embargo, el tramo afectado por estas primeras intervenciones estará listo antes del cierre del año, permitiendo así que los ciudadanos puedan transitar bajo los arcos de la Puerta de Alcalá.
Detalles del proyecto
El plan contempla una inversión total de 6,1 millones de euros. Se prevé establecer una sección compuesta por dos carriles más un carril bus en cada sentido, además de un paseo central con 3,8 metros de ancho y un carril bici segregado en el lado sur. La intervención no solo ampliará considerablemente la acera norte —que soporta gran parte del tráfico peatonal— sino que también permitirá replantar 57 árboles grandes, restaurando así la doble alineación arbórea histórica perdida en los años 60.
Además, se renovará todo el pavimento utilizando granito y adoquines, se actualizará el alumbrado público con tecnología LED eficiente y se mejorará el mobiliario urbano. En cuanto a la plaza de Independencia, se buscará integrar visualmente la Puerta con su entorno mediante una remodelación del jardín y nuevos accesos peatonales.
Con este esfuerzo por revitalizar uno de los espacios más icónicos de Madrid, el Ayuntamiento no solo mejora la estética urbana sino que también promueve un uso más accesible y sostenible del patrimonio cultural.