La Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha logrado un notable avance en la reducción de su huella de carbono, alcanzando un total de 3.355 toneladas de CO2 equivalentes para el año 2024. Este dato representa una disminución del 55% desde 2019, año en que la universidad se comprometió a alcanzar la neutralidad climática para 2040.
Claves de la noticia
Reducción significativa
La UPM ha reducido su huella de carbono en un 55% desde 2019.
Sello ‘Calculo y Reduzco’
La universidad renueva el sello otorgado por el Ministerio para la Transición Ecológica.
Estrategias sostenibles
Se implementan medidas como energía renovable y movilidad sostenible.
Este reconocimiento se traduce en la renovación del sello ‘Calculo y Reduzco’, correspondiente al alcance 1+2, que otorga el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. La UPM figura en el registro público del ministerio, lo que resalta su compromiso con la sostenibilidad ambiental.
Las acciones llevadas a cabo abarcan diversas iniciativas de eficiencia energética y descarbonización en los cinco campus de la universidad, muchos de los cuales albergan edificios emblemáticos, algunos catalogados como Bienes de Interés Cultural (BIC). Actualmente, la institución cuenta con "garantía de origen renovable" en todo su suministro eléctrico y ha instalado sistemas de energía fotovoltaica en varias escuelas. Estas medidas, junto con la renovación de luminarias LED y calderas más eficientes, han sido cruciales para lograr esta significativa reducción.
Proyectos futuros hacia la sostenibilidad
A medida que se avanza hacia 2024, se prevé que la reducción acumulada alcance hasta un 82% si se compara con los niveles de 2015. Las iniciativas impulsadas desde el Vicerrectorado de Infraestructuras y Sostenibilidad también incluyen una gestión más eficiente de residuos y prácticas orientadas a una economía circular. Además, se fomentará la movilidad sostenible y se renovarán los sistemas de refrigeración en las distintas facultades y centros de investigación.
Para los próximos años, están previstos proyectos que mejorarán el aislamiento térmico de los edificios e implementarán sistemas avanzados de sensorización. Estas acciones buscan reducir aún más el consumo de gas natural, principal fuente del impacto ambiental registrado en los alcances 1 y 2.
María Isabel Más López, vicerrectora de Infraestructuras y Sostenibilidad, subraya que “la eficiencia energética es fundamental desde la fase inicial de planificación”, destacando su papel en la reducción tanto de costos operativos como del impacto ambiental. Se aplican principios como arquitectura bioclimática y selección cuidadosa de soluciones constructivas eficientes, especialmente en rehabilitaciones que involucran edificios históricos.