INTERNACIONAL

Aplastante victoria de la oposición conservadora en Hungría

También marcaron la entrada en el Parlamento del partido de ultraderecha Jobbik.

Jueves 02 de octubre de 2014
El partido Fidesz, de la oposición conservadora, obtuvo el domingo una aplastante victoria en la primera vuelta de las elecciones legislativas en Hungría, que también marcaron la entrada en el Parlamento del partido de ultraderecha Jobbik.

Esta primera vuelta permitió repartir un total de 265 escaños entre los cuatro partido representados.

Habrá que esperar sin embargo a la segunda vuelta del 25 abril para saber si el Fidesz dispondrá de una mayoría de dos tercios en la nueva Cámara, que le permitiría proceder a modificaciones constitucionales.

Su carismático dirigente, el ex primer ministro Viktor Orban, de 46 años, logra así tomarse la revancha de los socialistas y poner fin a ocho años en la bancada de la oposición.

Por su parte, el partido de ultraderecha Jobbik, creado en 2003, registró un importante avance con 16,71% de los votos, entrando por primera vez en el Parlamento húngaro. Conocido por sus posiciones racistas, antisemitas y antigitanas, Jobbik obtuvo un mejor resultado que en las elecciones europeas de junio de 2009 (cerca del 15%).

Gran perdedor de la jornada, el partido socialista MSZP, se mantiene sin embargo como la segunda fuerza del tablero político en Hungría con 19,29% de los votos, una caída espectacular respecto al 43,21% que obtuvo en 2006.

Contra todos los pronósticos, el pequeño partido de la izquierda ecologista LMP logró superar (7,42%) la barrera del 5% y entrar en el Parlamento.

Viktor Orban, futuro jefe del Gobierno húngaro y ex artífice de la transformación del régimen post-comunista, fue, a los 35 años, de 1998 a 2002 el primer ministro conservador más joven de Europa.

Hizo una campaña basada en ideas muy generales. El domingo por la mañana, cuando acudía a votar, volvió a prometer "sacar al país de la desesperación".

En discursos electorales ante decenas de miles de seguidores este político, que evita todo debate con sus adversarios, aseguró que crearían un millón de puestos de trabajo en diez años en un país de apenas 10 millones de habitantes con una tasa de desempleo de más del 11%.

La participación del domingo, del 64,29%, fue ligeramente inferior, en baja de poco más de tres puntos, a la de la primera vuelta de los comicios de 2006 (67,83%). En aquella época el Fidesz (42,03%) había sufrido una derrota por muy escasa ventaja del partido socialista (43,21%).

Los socialistas, que seguían así en el Gobierno tras su victoria de 2002, formaron entonces una coalición gubernamental con los liberales del SZDSZ. No obstante todos los ministros liberales renunciaron en abril de 2009 dejando el poder a un gobierno socialista minoritario, dirigido desde hace un año por un primer ministro tecnócrata y sin partido, Gordon Bajnai.

Duramente golpeada por la crisis financiera, Hungría fue salvada de la bancarrota en 2008 gracias a los 20.000 millones de euros que le prestaron el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Unión Europea (UE) y debió optar por una política presupuestaria de rigor.

En los últimos 18 meses, la divisa húngara, el forint, se estabilizó y Budapest recuperó la confianza de los mercados financieros, al punto que el gobierno pudo prescindir recientemente de los últimos tramos del préstamo internacional.

Una de las principales cuestiones tras los comicios será saber qué tipo de política económica y social planea aplicar Orban.