El nuevo rector quiere una docencia de calidad en el marco de Bolonia, el refuerzo de los posgrados, la apuesta por la expansión de las nuevas tecnologías y la internacionalización de la investigación.
Jueves 02 de octubre de 2014
Reforzar la investigación y elaborar unos grados de calidad son las rutas que el nuevo rector de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), Fernando Galván, seguirá para situar a la Universidad de Cisneros a la altura de las mejores de Europa, su reto para este mandato.
Un periodo que comenzará oficialmente mañana martes, 23 de marzo, día en el que Galván tomará posesión de su cargo en el paraninfo de la universidad alcalaína.
Mientras se despide de su "pequeño" despacho en el colegio San José de Caracciolos para trasladarse al que a partir de ahora ocupará en el Rectorado, considerablemente mayor, Galván ha explicado en una entrevista con Efe las líneas principales del programa que ha defendido en la campaña electoral y que quiere implantar en la UAH.
Un proyecto que, como él mismo ha señalado, tiene el reto de "modernizar" a la Universidad de Alcalá, de situarla entre las mejores de España y de Europa, es decir, de dotarla de "una presencia y un prestigio como el que tuvo históricamente".
A juicio de Galván, la UAH "no está en un mal momento" para conseguirlo, ya que tiene "unos recursos humanos buenos y un potencial investigador de altura".
Lo fundamental, ha insistido el rector electo, es que "la universidad tenga una proyección exterior, internacional cada vez más fuerte y eso se consigue reforzando la investigación y la calidad de los grados".
De acuerdo a esta idea central, giran las bases de su proyecto: una docencia de calidad en el marco de los nuevos grados de Bolonia, el refuerzo de los posgrados, la apuesta por la expansión de las nuevas tecnologías y la internacionalización de la investigación.
Con los estudiantes, tiene claro que lo primero es "atender sus necesidades docentes" y en segundo lugar hay que "favorecer todas las actividades que impliquen una mayor participación de éstos en la vida universitaria".
Según Galván, su objetivo es que los más de 26.000 estudiantes de la UAH, casi 4.000 de ellos en el campus de Guadalajara, sientan, como "ocurre en muchas grandes universidades del mundo, que la universidad en la que estudian es su casa, que tienen afecto a la institución".
Respecto a los profesores, Galván responde convencido, "hay que estimularlos, animarlos e incentivar su trabajo, que noten y sepan que hay un reconocimiento de su trabajo" que es "lo que el profesorado necesita en este momento".
Como reconocimiento concreto de ese esfuerzo, el nuevo rector plantea, entre otros, "premios" de tipo retributivo o la reducción de su carga docente.
"El personal de administración y servicios (PAS) necesita también estímulos, necesita sobre todo estabilización y promoción en los puestos de trabajo y, además, una profesionalización en algunos servicios", ha añadido Galván respecto al único de los sectores de la comunidad universitaria del que no obtuvo el respaldo mayoritario en las urnas.
Para conseguir todos los objetivos que se ha marcado al frente de la UAH, el catedrático de Filología Inglesa formará un equipo rectoral integrado por "personas que quieran trabajar por la universidad".
Aunque la composición completa la hará pública el día en el que toma posesión "porque es lo que procede", Galván ha afirmado que, más allá de los nombres concretos, será "un equipo que mantenga el espíritu del rector y de la campaña y que se resume en el lema de ésta, 'Con diálogo sí hay futuro'".
Galván, que obtuvo el 56,16 por ciento de los votos en la segunda vuelta de las elecciones al Rectorado, sacando casi 20 puntos de ventaja al otro candidato, ha destacado que afronta este nuevo periodo de su carrera profesional con "optimismo y mucha ilusión" pero también "con realismo" porque es consciente que "será una etapa difícil al principio por las dificultades económicas".
En este sentido, el rector electo ha mostrado su preocupación por el recorte de fondos públicos para las universidades, señalando que, además, la Universidad de Alcalá tiene que hacer frente a los altos costes de mantenimiento que tienen los edificios históricos que la integran.
Ante esta situación, Galván ha recalcado que intentará obtener "alguna financiación adicional a los fondos públicos" de la UAH, mediante "la obtención de recursos procedentes de contratos con empresas y de los posgrados".
Galván, consciente de que la Universidad de Alcalá es una institución centenaria y de que "los cambios no se notan de un año al otro", ha indicado que los primeros cuatro años de un mandato son "para empezar, para sembrar".
Respecto a la posibilidad de repetir en el Rectorado, el catedrático ha confesado que "es muy pronto para saberlo", a lo que ha añadido: "Si toca ser rector otros cuatro años, pues estupendo, si no toca, pues también estupendo".
En cualquier caso, ha destacado que cuando acabe su primer mandato, lo que no le gustaría es que no se hubieran dado, al menos, los primeros pasos para hacer una política de internacionalización de la universidad y que la participación de los estudiantes estuviera al mismo nivel que ahora.
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