La colaboración entre el Centro Nacional de Sanidad Ambiental (CNSA-ISCIII) y el Ayuntamiento de Madrid ha alcanzado más de cinco años, enfocándose en garantizar que los ciudadanos madrileños respiren un aire de alta calidad. Esta sinergia entre ambas entidades ha permitido generar conocimiento y datos cruciales para cumplir con los objetivos establecidos en el Plan de Calidad del Aire de la Ciudad de Madrid y Cambio Climático.
Claves de la noticia
Colaboración a largo plazo
Más de cinco años trabajando juntos para mejorar la calidad del aire en Madrid.
Impacto en salud pública
La contaminación del aire causa más de 4 millones de muertes prematuras anualmente, según la OMS.
Apoyo técnico y analítico
Análisis en 24 estaciones de calidad del aire y calibración anual del ozono.
El objetivo principal es reducir la contaminación atmosférica, evaluar las consecuencias de la crisis climática y definir estrategias urbanas para adaptarse a estos desafíos. Los estándares de calidad del aire se basan en recomendaciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se encuentran alineados con la Directiva Europea 2024/2881, que busca asegurar una atmósfera más limpia en Europa.
La OMS estima que más de 4 millones de muertes prematuras son atribuibles a la contaminación del aire exterior, principalmente relacionadas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Desde el CNSA-ISCIII, se subraya que mejorar la calidad del aire no solo es una necesidad ambiental, sino también una prioridad para la salud pública. Los contaminantes más preocupantes incluyen el dióxido de nitrógeno (NO2), el dióxido de azufre (SO2), compuestos orgánicos volátiles (COV), partículas PM2,5 y PM10, así como el ozono (O3), todos ellos regulados por la mencionada Directiva.
Análisis técnico y formación continua
El trabajo conjunto proporciona apoyo técnico en el análisis de COVs a través de 24 estaciones distribuidas por toda la ciudad, además del análisis específico de partículas respirables peligrosas (PM2,5) en tres estaciones representativas. También se lleva a cabo una calibración anual del patrón nacional de ozono, para lo cual el CNSA es responsable conforme al Real Decreto 250/2004.
Aparte del análisis, esta colaboración incluye actividades vinculadas al CNSA como Laboratorio Nacional de Referencia de Calidad de Aire. Esto implica establecer equivalencias con métodos referenciales para determinar automáticamente las partículas PM2,5 y PM10, así como ofrecer asesoramiento y formación sobre equipos analíticos. Todo esto se realiza bajo un sistema riguroso garantizado por normas como UNE EN ISO/IEC 17025, aplicable a laboratorios dedicados a ensayos y calibraciones.