Un hombre madrileño de 45 años, M.C.C., fallecía en el aeródromo Don Quijote de Lillo (Toledo), al no abrirse a tiempo su paracaídas en un salto desde una avioneta
Jueves 02 de octubre de 2014
Un tráiler de 24 toneladas ha atropellado a primera hora de esta mañana a un hombre de 78 años, que ha quedado tendido debajo del camión y ha sufrido varias fracturas de carácter grave, ha informado un portavoz de Emergencias Madrid.
El accidente se ha producido poco antes de las ocho y media de la mañana cuando el hombre cruzaba por un paso de cebra regulado por semáforos en el momento en que el camión, de matrícula rumana, giraba desde la glorieta de Cádiz hacia la calle de Antonio López, procedente de Legazpi.
La Policía Municipal se ha hecho cargo de la investigación de las circunstancias del accidente y trata de aclarar en qué fase estaba el semáforo y, por tanto, quién tenía derecho a pasar en ese momento.
Aunque el tráiler circulaba a baja velocidad, el impacto contra el anciano ha sido brutal y el hombre ha quedado enganchado por un brazo a los bajos, en concreto a un sistema hidráulico del vehículo.
Después de que una patrulla de la Policía Municipal consiguiera liberarle, el equipo médico del Samur-Protección Civil que se ha desplazado hasta el lugar ha atendido al hombre, que había sufrido varias fracturas, entre ellas del fémur izquierdo y del codo derecho, además de un traumatismo craneoencefálico moderado.
Una vez estabilizado, y siempre consciente, una UVI le ha trasladado hasta el Hospital 12 de Octubre, donde ha ingresado en estado grave.
Por otra parte, un hombre madrileño de 45 años, M.C.C., falleció en el aeródromo Don Quijote de Lillo (Toledo), al no abrirse a tiempo su paracaídas en un salto desde una avioneta, ha confirmado el subdelegado del Gobierno en Toledo, Francisco Javier Corrochano.
El accidente ocurrió a las 14.15 horas del domingo 14 y a las 17.15 se certificaba su defunción, "cuando iba a ser trasladado en helicóptero" a un centro hospitalario, según Corrochano.
Apenas transcurrió un cuarto de hora desde que se produjo el accidente, se personó en el aeródromo una UVI móvil que estuvo intentado reanimar al paracaidista, hasta que, hacia las 15.45 horas, solicitó los servicios de un helicóptero para su traslado urgente a un hospital ante la gravedad de las heridas.
El presidente del Club Skydive Lillo, Daniel Paredes, dijo que el fallecido no pertenecía a la Escuela Paracaidista, sino que se trataba de un "cliente del club" que contaba con "experiencia".
Paredes no ha podido precisar cómo ha ocurrido el fatal accidente y se ha limitado a señalar que el madrileño se había dado "un golpe" producto de "una mala caída".
El aeródromo Don Quijote, ubicado a 500 metros de la salida de Lillo por la carretera de El Romeral e inaugurado en septiembre de 2000, es propiedad de la Real Federación Aeronáutica Española (RFAE), según consta en su página web.
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