20/05/2009.- La queja procede del párroco de El bautizo de El Señor, una iglesia situada a unos 100 metros de la nueva zona verde, enclavada entre las calles de Fresnedillas, Gavilanes y Gabriela Mistral.
Jueves 02 de octubre de 2014
La delegada madrileña de Medio Ambiente, Ana Botella, ha acudido hoy al distrito de Fuencarral-El Pardo a presentar las obras de una nueva zona verde y se ha encontrado con una queja inesperada: el parque ocupará el único espacio libre que quedaba para aparcar en el barrio.
La queja no procede de una asociación de vecinos sino del párroco de El bautizo de El Señor, una iglesia situada a unos 100 metros de la nueva zona verde, enclavada entre las calles de Fresnedillas, Gavilanes y Gabriela Mistral.
Allí se ha comenzado a construir un parque de una hectárea y media de superficie, con un carril bici, áreas para mayores y niños y una zona de lectura a la sombra de los árboles, todo ello con un presupuesto de 600.000 euros a cargo del Fondo Estatal de Inversión Local y con un plazo de ejecución de cuatro meses, según consta en el cartel colocado por el Ayuntamiento según las indicaciones del Gobierno.
El párroco ha esperado a Botella para decirle educada pero firmemente que no hay otro lugar en todo el barrio donde aparcar, que ya hay suficientes zonas verdes porque todo son urbanizaciones cerradas y que en ese solar aparcaban los feligreses porque así se lo permitía el Ayuntamiento desde época del alcalde José María Álvarez del Manzano, que por cierto es vecino del lugar.
Mario Fernández, el párroco, le ha dicho también a Botella que el problema se agudiza cuando en la iglesia se celebra boda, porque muchos invitados son de lejos y vienen en coche, y que hace unos días tuvo que venir la Policía porque el vehículo de uno de ellos estaba aparcado en el vado de un garaje.
Como contaba una vecina, esta iglesia celebra muchas bodas y tiene una larga lista de espera, sobre todo ahora que empieza el verano, porque tiene aire acondicionado.
Los argumentos del sacerdote no han echo mella en las convicciones medioambientales de Botella, que no ha dado ninguna esperanza al párroco: es y será zona verde porque así consta en el Plan General de Urbanismo y porque además es un compromiso electoral del PP.
Cuando acaben las obras, en esta manzana habrá 78 nuevos árboles -muchos de ellos fresnos para recordar que por allí discurría en tiempos el arroyo del Fresno, hoy canalizado-, 1.350 nuevos arbustos y plantas de flor de temporada regados por goteo, una zona deportiva, 18 bancos, 38 farolas, 17 papeleras y 520 metros de banco corrido.
De todo menos coches.
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