Bicimad, el sistema de bicicletas eléctricas de Madrid, evita anualmente 1.400 toneladas de CO₂, equivalente a las emisiones de mil coches dando la vuelta al mundo, según un estudio de TRANSyT.
El Centro de Investigación del Transporte (TRANSyT) de la Universidad Politécnica de Madrid ha presentado un estudio que revela el impacto positivo del sistema público de bicicletas eléctricas, conocido como bicimad, en la reducción de emisiones contaminantes en la capital. Este análisis, pionero al evaluar el ciclo de vida completo del servicio, estima que bicimad evita la emisión de aproximadamente 1.400 toneladas de CO? equivalente al año, lo que equivale a las emisiones generadas por cerca de mil automóviles realizando un recorrido global.
La investigación utiliza una metodología conocida como Análisis de Ciclo de Vida (ACV), que examina todas las fases del servicio, desde la fabricación y mantenimiento hasta el consumo eléctrico y el tratamiento final de las bicicletas. Los resultados indican que cada viaje en bicimad genera aproximadamente 29 gramos de CO? equivalente por pasajero-kilómetro. Sin embargo, al considerar los desplazamientos que se sustituyen —en vehículos privados o transporte público—, se logra un balance neto aún más favorable con una reducción total cercana a los 36 gramos por pasajero-kilómetro.
Bicimad, disponible en los 21 distritos madrileños, ha demostrado ser una alternativa efectiva frente a los vehículos motorizados. La creciente aceptación entre los ciudadanos se refleja en cifras récord: solo en junio se contabilizaron 1.752.353 trayectos, destacando días específicos donde se superaron los 80.000 viajes diarios debido a su gratuidad temporal durante eventos especiales.
La confianza depositada por los usuarios en este modelo sostenible resalta su importancia para mejorar la movilidad urbana y combatir el cambio climático. A medida que Madrid avanza hacia un futuro más ecológico, iniciativas como bicimad no solo ayudan a reducir las emisiones contaminantes, sino que también ofrecen una solución viable para una ciudad cada vez más congestionada.
Con estos datos en mano, queda claro que el sistema bicimad no solo es un medio práctico para moverse por la ciudad, sino también una herramienta clave para alcanzar objetivos ambientales cruciales.