Getafe solicita a la Comunidad de Madrid un segundo colegio de educación especial debido a la saturación del único centro existente, que supera su capacidad y enfrenta creciente demanda.
Getafe ha solicitado a la Comunidad de Madrid la construcción de un segundo colegio de educación especial debido a la saturación del único centro existente.
La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, ha hecho un llamado urgente a la Comunidad de Madrid para que se priorice la construcción de un segundo Centro Público de Educación Especial (CPEE). Esta petición surge ante el evidente desbordamiento del actual centro, el Santiago Ramón y Cajal, que actualmente atiende a 161 estudiantes, muy por encima de su capacidad diseñada para 120. Las familias han expresado su preocupación por las condiciones educativas, ya que el uso de tabiques para aumentar el espacio disponible ha reducido significativamente el tamaño de las aulas.
Hernández subrayó que aunque las aulas específicas en centros ordinarios representan un avance hacia la inclusión, no pueden reemplazar la necesidad de contar con un segundo centro especializado. La diversidad en las necesidades educativas y los recursos disponibles varía considerablemente entre diferentes grupos etarios, lo que hace esencial contar con una infraestructura adecuada.
A pesar de que Getafe dispone actualmente de 18 colegios públicos que ofrecen apoyo a estudiantes con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y dos centros concertados dedicados a la educación especial, las plazas siguen siendo limitadas. Los equipos de Atención Temprana han alertado sobre un incremento en el número de niños y niñas con necesidades especiales en sus primeros años, lo cual agrava aún más la situación.
En respuesta a esta crisis educativa, el Ayuntamiento ha tomado medidas proactivas al firmar un convenio con APANID por valor de 100.000 euros destinado a mejorar la atención temprana. Esto busca mitigar la falta de recursos proporcionados por la Comunidad de Madrid y reducir las listas de espera, permitiendo así que los menores reciban diagnósticos y tratamientos esenciales para su desarrollo integral.
La construcción de un segundo colegio es necesaria debido a la saturación del único centro público actual, el Santiago Ramón y Cajal, que acoge a 161 alumnos a pesar de estar diseñado para 120. Esto afecta negativamente la calidad de la educación y los recursos disponibles para los estudiantes con necesidades especiales.
Las familias han denunciado que la división de espacios mediante tabiques para aumentar la capacidad del centro reduce considerablemente el tamaño de las aulas, lo que repercute negativamente en la calidad educativa. Además, hay una creciente preocupación por el aumento de diagnósticos en edades tempranas que requiere más recursos y espacios adecuados.
El Ayuntamiento ha firmado un convenio con APANID por valor de 100.000 euros para mejorar la Atención Temprana, lo cual ayuda a reducir las listas de espera y permite que los menores reciban diagnósticos y tratamientos necesarios para su desarrollo adecuado.
Aunque las aulas específicas en centros ordinarios son consideradas positivas para la inclusión, el Gobierno local advierte que no son suficientes debido a la diversidad de necesidades y recursos. Se requiere un segundo centro especializado para atender adecuadamente a todos los estudiantes con discapacidad.