La Justicia respalda las fiestas patronales de Pozuelo, permitiendo su celebración en un recinto alejado del centro urbano para reducir molestias. La decisión desestima un recurso que alegaba daños ambientales sin pruebas suficientes.
Las fiestas patronales de Pozuelo de Alarcón, programadas para principios de septiembre, se celebrarán en el mismo recinto que en los últimos dos años. Esta decisión fue respaldada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 24 de Madrid, que desestimó un recurso presentado por la asociación Pozcavir, que intentaba impedir su realización. La jueza argumentó que el Ayuntamiento había tomado medidas para minimizar las molestias generadas por estos eventos al trasladar las festividades a una ubicación más alejada del centro urbano.
El nuevo recinto ferial está situado a 300 metros de la vivienda más cercana, reduciendo así el impacto acústico en comparación con la anterior ubicación, que estaba a solo 23 metros.
La asociación no presentó datos concretos sobre el número de afectados ni evidencia del daño ambiental alegado, lo que llevó al tribunal a desestimar su recurso.
La magistrada subrayó que deben prevalecer los intereses generales del municipio frente a las preocupaciones particulares expresadas por Pozcavir.
La jueza destacó que el cambio de ubicación se realizó precisamente para reducir las molestias asociadas a estos eventos festivos. En su resolución, enfatizó que la nueva localización no solo es más segura sino también menos problemática desde el punto de vista del ruido y la seguridad pública. Mientras que antes los festejos estaban situados en una zona densamente poblada, ahora están en una área donde hay significativamente menos viviendas cercanas.
A pesar de los intentos de Pozcavir por bloquear las festividades, la Justicia consideró insuficientes sus argumentos. La juez apuntó que la asociación no proporcionó información sobre cuántos vecinos podrían verse perjudicados ni ofreció alternativas viables para cambiar el lugar sin generar nuevas molestias a otros residentes. Además, se señaló que cualquier evento festivo conlleva inevitables inconvenientes puntuales.
El consistorio ha implementado diversas medidas para garantizar la seguridad durante las fiestas, incluyendo controles de acceso y vigilancia tanto pública como privada. Estas acciones buscan mitigar cualquier posible problema derivado del evento y asegurar una celebración tranquila para todos los asistentes.
No es la primera vez que Pozcavir intenta frenar actividades festivas en esta área; anteriormente lo hizo con motivo de la Nochevieja pasada, pero también entonces la Justicia falló a favor del Ayuntamiento. Actualmente, Pozuelo está trabajando en un proyecto para transformar esa misma parcela en un espacio ajardinado accesible durante todo el año, aunque este último asunto aún está pendiente de resolución judicial.
El Ayuntamiento decidió cambiar la ubicación de las fiestas patronales para minimizar el impacto de las molestias que generan estos eventos, trasladándolas a un recinto más alejado del casco urbano, donde la vivienda más cercana está a 300 metros en lugar de 23.
La asociación alegó que las fiestas causarían daño ambiental y molestias a los vecinos, pero no presentó datos concretos sobre el número de afectados ni pruebas del supuesto daño ambiental.
El consistorio ha implementado controles de acceso, prevención del botellón, mediciones acústicas, cortes de tráfico, vigilancia mediante cámaras y un dispositivo policial reforzado por seguridad privada contratada.
Si el recurso hubiera prosperado, habría causado un perjuicio económico y otros problemas para los vecinos beneficiados por las actividades festivas, así como costos adicionales para el Ayuntamiento relacionados con la cancelación de conciertos y eventos.