La remodelación de la calle Alcalá avanza con la construcción de un nuevo paseo central que mejorará la vista de la Puerta de Alcalá, finalizando en noviembre y recuperando el arbolado histórico.
La remodelación de la calle de Alcalá, que abarca el tramo entre las plazas de Cibeles e Independencia, entra en una nueva fase con el inicio de la construcción de un paseo central de 3,8 metros de ancho. Este proyecto tiene como objetivo mejorar la visibilidad y el acceso a la emblemática Puerta de Alcalá, un elemento clave del Patrimonio del Paisaje de la Luz.
A partir del 17 de julio, se cerrará al tráfico el carril más cercano a la mediana en dirección a Cibeles, seguido por el cierre del carril en dirección a Independencia desde el 20 de julio. Estas restricciones se mantendrán hasta finales de agosto, permitiendo que dos carriles permanezcan abiertos para autobuses y taxis en ambas direcciones. Esta planificación busca minimizar las molestias durante los meses estivales.
La intervención es parte de un esfuerzo más amplio por recuperar el trazado histórico original de la calle y resaltar la importancia cultural de la Puerta de Alcalá. Las obras iniciadas en febrero están programadas para finalizar en noviembre, permitiendo así que los ciudadanos puedan transitar bajo este icónico monumento antes del cierre total previsto para principios de 2027.
Con una inversión estimada en 6,1 millones de euros, el proyecto incluye:
Además, se contempla una mejora significativa en los espacios destinados a terrazas y mobiliario urbano. La remodelación también afectará a las plazas adyacentes, buscando integrar visualmente la Puerta de Alcalá con su entorno inmediato y facilitar el tránsito peatonal mediante nuevos accesos y mejoras en la iluminación.
En cuanto a otras áreas afectadas por las obras, se realizarán cambios específicos en las calles Alfonso XI y Pedro Muñoz Seca para ampliar aceras y ajustar el estacionamiento, contribuyendo así a una mayor armonía urbana y funcionalidad general del área.