Tur Torres

El Supremo coloca “zanahorias Aldama” escondidas en dos palos

Tur Torres | Martes 23 de junio de 2026

Con cuatro años y medio de condena, de los que solo cumplirá uno en servicios sociales, y con sus tres millones setecientos mil euros en los bolsillos, Víctor de Aldama dio, al salir de la sede del Tribunal Supremo, la clave final de la misma: que los que vienen detrás aprendan. Traducido para que todo el mundo lo entienda: si colaboras con la Justicia tienes premio, no entras en la cárcel y te puedes quedar con el dinero que has conseguido con la compra de mascarillas durante la pandemia del Covid.



Las condenas a Ábalos y Koldo, de 24 y 19 años, por unanimidad de los siete magistrados que integraban el tribunal y por la acumulación de varios delitos, le han servido al empresario para utilizar la imagen del palo y la zanahoria como método de enseñanza. Se trata de elegir entre el dolor y la recompensa. Su mensaje, sin poner nombres, iba dirigido a Leire Díez, a Santos Cerdán, a Javier Pérez Dolset, a Julio Álvarez, a Gertrudis Alcázar… Todo el que pueda contar algo, que lo cuente.

A Ábalos, a Koldo y a Cerdán les ha dejado a su suerte su propio partido: “el que la hace, que lo pague”, en palabras del ministro y candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Óscar López, que aprovechó la ocasión para atacar, una vez más, a Isabel Díaz Ayuso por el caso de su novio y su relación con el grupo sanitario Quirón. La sombra del venezolano Baca es tan alargada como los cuadernos de notas de la que fuera concejala de un pequeño pueblo de Cantabria antes de sentarse a comer, en enero de 2016, en el hotel Chiqui durante la cita anual del PSOE cántabro, a la que asistieron el recién elegido secretario general del PSOE y su mujer. Diez años de subir escalafones dentro del partido y cientos de datos que ya obran en poder de la Fiscalía Anticorrupción: una mina para cualquiera de los sumarios que se suceden en los distintos juzgados madrileños.

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