UGT advierte sobre el impacto negativo del Pacto Europeo de Migración y Asilo en los derechos de solicitantes de protección internacional, pidiendo al gobierno español que garantice sus derechos fundamentales.
La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) ha alzado la voz en el contexto del Día Mundial de las Personas Refugiadas, subrayando la preocupante situación del derecho al asilo en Europa. Según datos proporcionados por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, a finales de 2025 se registraron aproximadamente 42 millones de personas refugiadas y 9 millones de solicitantes de protección internacional en todo el mundo, con 1.2 millones de estos casos ubicados en la Unión Europea.
El Pacto Europeo de Migración y Asilo podría limitar el acceso al asilo y reducir derechos fundamentales.
Las nuevas normativas buscan agilizar los procedimientos, lo que puede comprometer un examen justo de las solicitudes.
UGT demanda que el gobierno garantice los derechos fundamentales en la implementación del pacto migratorio.
La UGT advierte que la reciente entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA) podría tener consecuencias negativas para quienes buscan asilo. Este pacto tiene como objetivo dificultar la entrada a la UE para muchos solicitantes y acelerar el proceso de resolución de sus peticiones, lo cual plantea serias dudas sobre su viabilidad para garantizar un análisis exhaustivo e individualizado de cada caso.
Además, el Parlamento europeo ha aprobado un reglamento que facilita los procedimientos de expulsión y promueve acuerdos con países terceros que no siempre son seguros para recibir a las personas deportadas. En este sentido, UGT exige al Gobierno español que cualquier adaptación normativa relacionada con el PEMA respete plenamente los derechos fundamentales tanto de solicitantes como de migrantes.
Entre las exigencias planteadas por UGT se encuentra la necesidad de asegurar:
UGT también hace hincapié en la importancia de fortalecer los sistemas públicos destinados a acoger a migrantes, así como dotar adecuadamente a las administraciones para reducir tiempos en la resolución de expedientes. La dignidad humana y la cohesión social deben estar en el centro de cualquier política relacionada con migración y asilo.
Con estas declaraciones, UGT busca erigir un frente sólido contra políticas que amenacen los derechos humanos y reduzcan las garantías vinculadas al asilo y la protección internacional en Europa.
El PEMA es un conjunto de normas que busca dificultar la entrada en la Unión Europea de personas solicitantes de protección internacional y acelerar la resolución de sus solicitudes, lo que puede comprometer un examen adecuado de sus circunstancias personales.
La UGT advierte que el PEMA podría restringir el derecho a solicitar asilo y reducir las garantías para los solicitantes. También se preocupa por la externalización del control migratorio y la posibilidad de internamientos injustificados.
La UGT pide que se garantice plenamente los derechos fundamentales de los solicitantes de protección internacional, que se preserve el derecho de asilo y que se eviten restricciones desproporcionadas en el acceso a la protección internacional.