El Ayuntamiento de Madrid forma a 15 vecinos de Cañada Real como mediadores interculturales para promover el diálogo y la convivencia entre diversas culturas, previniendo conflictos y facilitando la cohesión social.
El Ayuntamiento de Madrid ha llevado a cabo la entrega de diplomas a 15 vecinos que han completado el VII Curso de Formación de Mediadores Interculturales en Cañada Real. Esta iniciativa, desarrollada en colaboración con la Asociación Barró desde 2014, tiene como objetivo fomentar el entendimiento entre las diversas culturas que coexisten en esta zona y facilitar la comunicación con las instituciones.
Durante el evento, José Fernández, delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, subrayó la importancia del papel desempeñado por estos mediadores. “Ustedes son quienes mejor conocen las realidades y necesidades de su entorno”, afirmó. Este enfoque busca no solo facilitar la convivencia entre diferentes identidades culturales, sino también fortalecer los vínculos comunitarios y promover una mayor inclusión social.
El proyecto cuenta con el respaldo financiero del Ayuntamiento a través de una subvención nominativa desde hace más de una década. A lo largo de este tiempo, se han implementado siete promociones del curso, cada una adaptándose a las nuevas realidades sociales y desafíos que enfrenta la comunidad. Los participantes han recibido más de 250 horas de capacitación teórica y práctica en habilidades esenciales para la mediación.
Entre los temas abordados se incluyen habilidades sociales como empatía, comunicación efectiva, así como técnicas específicas para combatir la exclusión social. La formación también ha tratado aspectos fundamentales como los derechos humanos y la participación ciudadana, preparando así a los mediadores para enfrentar los retos que presenta un entorno multicultural.