La Comunidad de Madrid destina más de 25 millones de euros a neuroestimuladores para tratar enfermedades como la epilepsia y el párkinson, mejorando así la atención en hospitales públicos.
La Comunidad de Madrid ha decidido destinar más de 25 millones de euros para la adquisición de neuroestimuladores, dispositivos que se utilizarán en el tratamiento de diversas patologías en los hospitales públicos de la región. Esta inversión fue comunicada recientemente por el Consejo de Gobierno, que también informó sobre la tramitación del Acuerdo Marco que facilitará el suministro de estos dispositivos especializados durante un periodo inicial de 12 meses, con la posibilidad de prórroga por hasta tres años adicionales.
Estos neuroestimuladores son sistemas implantables que consisten en electrodos capaces de estimular diferentes partes del cuerpo mediante impulsos eléctricos. Su uso se ha extendido a áreas profundas del cerebro, siendo efectivos en el tratamiento del párkinson, el síndrome de Tourette y la epilepsia. En particular, para esta última enfermedad, los dispositivos pueden ser colocados en el nervio vago con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados.
Además, su aplicación en los senos carotídeos permite regular la hipertensión arterial, mientras que su utilización en las raíces sacras está indicada para tratar problemas como la incontinencia urinaria no obstructiva y la incontinencia fecal.
Este Acuerdo Marco no solo garantiza a los hospitales del Servicio Madrileño de Salud un acceso constante a estos dispositivos, sino que también promete condiciones más favorables gracias al volumen conjunto de compra. Esto agilizará los procesos administrativos y simplificará la gestión relacionada con estos tratamientos innovadores.